Tecnología

Bineros y carding, las grandes amenazas del comercio online

Hoy te hablamos de los bineros y el carding, dos de las grandes amenazas del comercio online

El avance de las nuevas tecnologías y el uso cada vez más extendido del comercio online para adquirir productos y servicios también trae consigo una parte negativa: la detección de vulnerabilidades en el sistema que propician las estafas y fraudes digitales.

En el mundo digital, hoy más que nunca es preciso superar determinados retos que surgen paralelos al avance tecnológico y que abren una nueva red de problemáticas para los consumidores. Dos de los principales obstáculos se trata del problema del carding y de los denominados bineros, que ponen en peligro la seguridad de los compradores y de las plataformas de pago.

Claves para detectar a un estafador online

Este problema es una extendida tipología de fraude, basadas en distintas tácticas, tanto de baja tecnología como sustentadas en complejas técnicas de ingenieria.

¿Qué es el carding?

El carding es una práctica fraudulenta de estafa online consistente en el acceso ilegal al número y dinero de una tarjeta de crédito. Este fenómeno tiene aproximadamente un lustro de vida, cada vez experimenta un mayor crecimiento y fundamenta su actividad en el empleo de algoritmos con los que se generan los números de las tarjetas de crédito.

Los BINs -término derivados de código binario-, aluden a los últimos diez dígitos de la tarjeta -ya que los seis primeros corresponden al banco emisor y  al tipo de tarjeta- generados a través de programas especiales y que permiten llevar a cabo esta estafa.  Los ciberdelincuentes consiguen el resto del código del plástico mediante programas especiales, habitualmente sin necesidad de conocimientos de programación.

Así, a través de la obtención del número secreto y la fecha de vencimiento de la tarjeta de crédito logran realizar compras online usurpando la identidad del dueño de dicha cuenta bancaria.

¿Cómo es un binero?

Se autodenominan bineros aquellas personas que se dedican a estafar a grupos de compraventa de productos y personas individuales. Cuentan con comunidades en redes sociales y una gran cantidad de ellos son menores de edad. En México, por ejemplo, esta práctica hurta los dígitos de miles de tarjetas estadounidenses para efectuar compras online.

El principal problema al que se enfrentan este tipo de defraudadores es el tener que proporcionar una dirección de envío para sus operaciones de comercio electrónico, por lo que suelen recurrir a triangulaciones, obteniendo una dirección en Estados Unidos o a servicios de compras y traslados a México.

¿Qué medidas puedes tomar para afrontar estos problemas?

La clave es asegurarse de que los primeros 6 números no lleguen a la persona inadecuada. Evita perder de vista la tarjeta de crédito, presta especial atención cuando la utilices físicamente y verifica bien los números telefónicos, direcciones de email y de Internet de cualquier comunicación alusiva a una entidad bancaria.

También es fundamental que revises los indicadores de confianza, así como las certificaciones de cualquier sitio web en el que realizas una compra online.

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.