Tecnología

‘Be My Eyes’, la app para invidentes considerada una alternativa al braille

invidente smartphone

La revolución tecnológica trae grandes beneficios para los invidentes. Como resultado de la misma encontramos la app ‘Be My Eyes’, que podría llegar a ser una alternativa al braille.

Para muchos coger el pan integral o el pan blanco ni si quiera es considerado una tarea, pero para Brenda Smith si lo es. Brenda es invidente, por lo que distinguir ambos productos cada mañana para prepararse el desayuno a ella misma y a su hijo es todo un reto; mas bien, era todo un reto.

Brenda es una de las personas invidentes que disfruta de los beneficios que brinda la revolución tecnológica. La misma usa ‘Be My Eyes’, una app que, como su nombre indica, pretende darle visión a aquellos que carezcan de ella a través de los ojos de otra persona.

Su funcionamiento es sencillo: conecta invidentes con voluntarios a través de una video llamada; esto le permite al usuario mostrarle al asistente lo que está viendo en tiempo real para que descifre su contenido.

Alex Lee relató su experiencia con la app en The Guardian. El mismo perdió la visión hace unos años, y distingue poco más que el movimiento. Conectó con un voluntario de ‘Be My Eyes’ para que le ayudara a leer el número de autobús que pasaba por la parada en la que se encontraba. En tan solo unos segundos ya tenía la respuesta, permitiéndole dirigirse a su destino.

El agradecido usuario mantiene que depende de la tecnología para llevar a cabo hasta las tareas más simples.  Junto a el más de 35.000 usuarios invidentes se han registrado para contar con la ayuda de los voluntarios que colaboran con ‘Be My Eyes’.

Ya sea para leer las instrucciones impresas en el envase de un alimento, identificar lugares y objetos desconocidos o incluso el contenido del prospecto de un medicamento.

Microsoft crea un lenguaje de programación para niños invidentes

La tecnología comenzó a irrumpir en este sector en 1970, cuando Ray Kurzweil desarrolló el reconocimiento óptico de caracteres para reconocer textos impresos en cualquier formato. Así, creó la primera maquina de lectura para invidentes que reproducía oralmente el contenido de un texto impreso.

Actualmente, los avances son tal que el braille ya no se imparte a aquellos que pierden la vista en algún momento posterior de su vida.

Sobre el autor de este artículo

Christiane Drummond

Estudiante de Periodismo y Derecho en la Universidad Rey Juan Carlos, realizando una beca en Axel Springer conectada siempre con la actualidad e innovación!