Tecnología

Así se diseña una moto eléctrica “Made in Spain”: visitamos las oficinas de Volta

Motos electricas volta
Escrito por Rubén Andrés

La moto eléctrica se presenta como una de las soluciones más sencillas de implementar para reducir los problemas de exceso de tráfico y contaminación que las grandes urbes arrastran desde principios de siglo.

La industria del motociclismo ha sufrido una rápida adaptación a este nuevo paradigma en el concepto de transporte urbano ecológico y sostenible económicamente. Grandes marcas y fabricantes ya han presentado nuevos vehículos eléctricos o revisiones eléctricas de modelos ya míticos como la Vespa eléctrica.

Ante una oportunidad de negocio a futuros como es el mercado del motociclismo eléctrico es habitual encontrar pequeñas iniciativas que nacen como una simple idea esbozada en la servilleta de un bar, pero terminan convirtiéndose en una empresa valorada en millones de euros y con una producción anual de miles de unidades.

Es el caso de Volta Motorbikes, uno de los escasos fabricantes de motos eléctricas de producción nacional, que iniciaba su difícil andadura en 2011, en medio de una de las peores crisis económicas que ha vivido nuestro país y con una competencia formada por marcas ya consolidas de la talla de BMW, Honda o Kymco.

Hemos visitado las instalaciones de Ánima Barcelona, el estudio de diseño industrial donde se diseñó desde cero la Volta BCN, la primera moto que presentó la marca. Allí tuvimos ocasión de hablar con Diego Quiroga, CEO de Ánima y responsable de diseño en Volta.

Motos eléctricas Volta

Diego forma parte del proyecto de Volta desde sus inicios y, junto a Marc Barceló, fue uno de los socios fundadores de la marca. Nos recibe en sus oficinas de Ánima, una empresa dedicada al diseño industrial con una gran experiencia en el ámbito del diseño de componentes para automóviles y motocicletas.

Motos Volta, de un proyecto de fin de carrera a una realidad

El encargado de diseño de las motos Volta nos cuenta que la idea primigenia nació en el marco del proyecto final de carrera de los alumnos del Instituto Europeo de Diseño de Barcelona, que trabajaron sobre la idea original de Marc Barceló sobre la creación de una moto eléctrica diferente a todo lo que existía hasta la fecha.

Marc Barceló, actual director general de Volta, lleva toda su vida profesional vinculado a diversos proyectos pioneros del mundo del motor y llevó su idea inicial de crear una moto eléctrica a Diego Quiroga, que por aquel entonces era profesor del citado instituto de diseño, para que desarrollara toda la parte de diseño de la moto.

Motos eléctricas Volta

Junto a los alumnos, hicieron un estudio de mercado y llegaron a la conclusión de que la diferenciación sería la clave para el éxito del proyecto. Diego nos comenta que la solución más sencilla en aquel momento era seguir la tendencia que seguía el mercado y fabricar una scooter eléctrica.

Pronto se dieron cuenta que ese atajo era un caramelo envenenado ya que se iban a encontrar con un mercado muy saturado por scooters eléctricas chinos y por las marcas tradicionales que estaban haciendo ya sus primeras propuestas de motos eléctricas.

Aún hoy, en Volta están convencidos de que optar por una moto naked eléctrica ha sido su mejor decisión y hoy se mantienen como única marca que ofrece una alternativa eléctrica en ese nicho de mercado. “[…] No haber elegido un diseño tipo Scooter es el mayor de nuestros éxitos. La diferenciación ha sido la clave”, afirma Diego.

Una moto diseñada desde cero por y para moteros

Las motocicletas eléctricas todavía no han dado el salto a las grandes cilindradas y en muchos casos se aprecia como un ciclomotor vitaminado que se tiene que conformar con un diseño anodino puesto al servicio de los desplazamientos urbanos.

Motos eléctricas Volta

Por lo que se desprende de nuestra charla con Diego Quiroga, en Volta se niegan a caer en ese conformismo y desde el primer momento pensaron en crear una moto que cualquier purista de la moto quisiera conducirsin echar de menos la combustión de gasolina.

A su favor juega el hecho de que, tanto Marc Barceló, como Diego Quiroga son fanáticos del motociclismo que se niegan a renunciar a la diversión de conducir una auténtica moto para desplazarse en un insubstancial scooter eléctrico.

Tras concluir la fase de prospección de mercado, y con esa idea grabada a fuego en el ADN de Volta, ambos ponen todos sus conocimientos al servicio del proyecto Volta y comienzan a diseñar una a una y desde cero las 2.576 piezas que conforman la Volta BCN, la primera moto de Volta.

El trabajo de diseño de la primera Volta BCN les llevó más de un año y medio y se diseñaron desde las partes externas, pasando por los componentes electrónicos y el battery pack que han sido desarrollados por ellos mismos exclusivamente para los modelos de Volta. “Las únicas piezas genéricas de mercado son los frenos Brembo de la Volta BCN o las horquillas Marzocchi. El resto, desde el chasis hasta el soporte de matrícula es diseño y desarrollo propio”, nos señala su jefe de diseño.

Motos eléctricas Volta

El diseño de las motos Volta se basa en un chasis autoportante que se completa con la integración del battery pack en su parte frontal y se complementa con la incorporación de un motor de 25 kW (cuya potencia equivalente serían 34 CV en un motor de gasolina de 250 cc) ubicado entre la batería y la rueda trasera. Esto hace que en conjunto la moto sea más ligera, tenga un centro de gravedad más bajo y un mejor paso por curva.

Esta moto es capaz de alcanzar una velocidad de 120 km/h y ofrece una autonomía media de 100 kmrealizando una conducción “divertida”, y algo más con una conducción más tranquila y ahorradora. En definitiva, es una moto pensada por y para los amantes de la conducción sobre dos ruedas, pero con la peculiaridad de que por sus venas no corre gasolina, sino voltios.

Motos eléctricas Volta

El titánico trabajo de diseño industrial de su Volta BCN ha tenido sus frutos. El estudio Ánima Barcelona, con Diego Quiroga a la cabeza, recibió el año pasado el prestigioso premio Platinum Award por su diseño, galardón que podría equipararse a los Óscar del diseño mundial.

Diseño tecnológico innovador

El ADN inconformista de Volta se llevó hasta sus últimas consecuencias metiéndose incluso con algo tan específico como es el desarrollo de las baterías o la centralita de control del motor.

En el caso de las motos Volta, el sistema de almacenamiento de energía consta de un paquete de baterías de ion de litio de 21 celdas y una capacidad de 3 o 4 kWh (según modelo), al que se ha integrado un sistema BMS (Battery Management System) que controla que todas las celdas se carguen y descarguen de forma equitativa y no surjan descompensaciones que, al igual que sucede en las baterías de los smartphones, terminaría por reducir su autonomía.

El fabricante de la batería nos las garantiza de por vida y la carga de la batería se lleva a cabo desde un enchufe de 220V como los de casa, por lo que las baterías no suponen un problema para Volta. Su carga completa apenas dura 2 horas y supone un coste de unos 47 céntimos a la semana”.

Motos eléctricas Volta

Otra de las innovaciones tecnológicas exclusivas que encontramos en las motos Volta es la Unidad de Control del Vehículo (VCU) que supone toda una revolución en la forma de gestionar el funcionamiento interno de la moto.

La VCU activa patentada por Volta para sus motos se comporta como una especie de cerebro inteligente que toma decisiones basadas en los datos que recibe de los sensores del resto de componentes. En base a esas lecturas, responde con el ajuste más adecuado en cada caso, para conseguir el mejor rendimiento en cada situación.

Diego nos cuenta que, tradicionalmente, cada sistema que se monta en una motocicleta se autoregula por sí mismo, mientras que esta unidad de control se limita a recoger la información que los componentes le envían careciendo de capacidad de respuesta. En cambio, en Volta han optado por hacerlo justo al contrario.

Los componentes cuentan con más de 50 sensores que envían la información de su funcionamiento a la VCU y es esta unidad de procesamiento quien analiza todos los datos y decide cómo debe ajustarse cada componente. El director de diseño de Volta nos confiesa que ya hay algunas marcas importantes interesadas en integrar ese sistema de control inteligente en sus futuros modelos.

Una app para controlar la moto desde el móvil

Las innovaciones no acaban en la tecnología incluida en sus baterías o en su unidad de control. Las motos Volta cuentan con conectividad total, en la que podemos encontrar curiosidades como la posibilidad de cargar el móvil desde un USB ubicado en el cofre para el casco situado donde las motos de gasolina tienen el depósito, o la conexión Wi-Fi y 4G que permite a la moto enviar al usuario información en tiempo real sobre su estado.

Motos eléctricas Volta

Por ejemplo, desde tu smartphone podrías comprobar de forma remota el estado de carga de la moto, programar la carga para que se inicie a partir de una determinada hora a la que la electricidad es más barata o activar el sistema de bloqueo antirrobo con desactivación de la energía y localización de la moto, que te permite conocer en todo momento dónde se encuentra.

Las motos de Volta disponen de 3 modos de conducción predefinidos, en los que se equilibra la entrega de potencia con el consumo de energía: el modo Eco, que pone el acento en el ahorro energético ofreciendo una conducción más tranquila y relajada; el modo City, el más equilibrado de todos, que proporciona un buen equilibrio entre conducción “divertida” y ahorro energético; y el modo Sport, que proporciona la experiencia de conducción más deportiva, elevando el consumo de batería.

No obstante, desde la app de control de las motos Volta puedes personalizar cada uno de estos modos de conducción o crear tu propio perfil personal para que la moto se comporte exactamente como tú quieras.

Un duro camino hasta fabricar la primera moto

Contar con un diseño innovador y un interior cargado de tecnología no parecía ser suficiente para arrancar el proyecto de Volta, por lo que tras fabricar 25 prototipos y enviar cada uno de ellos a un país europeo diferente, comenzó el peregrinaje de Volta por los distintos circuitos de financiación.

Corría el año 2012, en plena crisis económica, nadie quería invertir en proyectos industriales. “[…] después de visitar más de 100 foros de inversión en España, fue imposible encontrar financiación para nuestro proyecto. Tuvimos que salir a buscar capital extranjero y encontramos un inversor estadounidense y otro canadiense que proporcionaron la inversión que necesitábamos para crear nuestra fábrica de Figueres (Girona)”.

Motos eléctricas Volta

El proceso de ensamblado se realiza íntegramente en esta factoría de Figueres y los proveedores de las piezas y componentes son nacionales. “[…] salvo las baterías que, se fabrican en Corea del Sur, todas las piezas de Volta se fabrican en la península ibérica. Distribuimos más de medio millón de euros en moldes para fabricar las piezas de las Volta entre distintos proveedores de España y Portugal que las fabrican para nosotros. Podríamos decir que es una moto con 99% de fabricación de proximidad”.

Motos eléctricas Volta

Actualmente la factoría de Volta tiene una producción de 1.200 motos al año que se exportan a todo el mundo desde dos naves de 3.000 m2 en la que, gracias a las distintas rondas de financiación, se ha podido construir una sala blanca completamente aislada diseñada para el montaje de las baterías.

Un vistazo al futuro de la moto eléctrica: puntos de carga y motosharing

Hasta este punto hemos visto cuál es el proceso de desarrollo de una moto eléctrica en nuestro país, pero no queremos dejar escapar la oportunidad de comentar con Diego Quiroga cómo ven desde Volta el futuro de las motos eléctricas y los distintos retos que se les presenta en los próximos años.

Una de las principales preocupaciones de los usuarios que están pensando en comprarse una moto eléctrica, son los puntos de carga disponibles en la ciudad. Preguntamos sobre ello al responsable de diseño de Volta.

El sistema de carga de nuestras motos utiliza 220V y un enchufe normal, así que no se necesita demasiada infraestructura para cargarla. De todas formas, las políticas de cada ayuntamiento varían en cada caso. En el caso de una gran ciudad como Barcelona, existen subvenciones para la instalación de un cargador en los aparcamientos comunitarios o, si no tienes un punto de carga a menos de 200 metros de tu casa, te lo instalan de forma gratuita”.

Motos eléctricas Volta

Con respecto a la autonomía en la batería de las motos eléctricas, Diego nos comenta que muchos usuarios ven escasa una autonomía de entre 100 y 120 km, pero según Diego Quiroga, las grandes ciudades en España no tienen más de 20 km de lado a lado, por lo que cualquier usuario que, por ejemplo, use la moto para ir al trabajo, no cargaría su moto más de dos veces por semana.

El motosharing o servicios con los que puedes alquilar una moto eléctrica para realizar trayectos urbanos, son una tendencia en auge en grandes ciudades de todo el mundo. ¿Cómo ven en Volta el futuro de esta práctica?

Motos eléctricas Volta

El motosharing nos parece una apuesta realmente interesante, pero no sería una razón de peso para fabricar una scooter. La Volta BCN ya cumple con los requisitos para poderse usar en servicios de motosharing, que es básicamente contar con un espacio cerrado para el casco, por lo que mañana mismo podríamos hacerlo. Si ya existen servicios en los que puedes alquilar un Ferrari o un coche de lujo, ¿por qué no un motosharing con una moto tipo naked como las Volta?”.

China nos va a poner las cosas difíciles

Las marcas chinas presentan una dura competencia en todos ámbitos en las que están presentes. Las motos eléctricas chinas no son una excepción y el responsable de diseño de Volta se atreve a aventurar que empresas como Xiaomi tienen el potencial para ofrecer al mercado español una moto eléctrica en menos de un año.

Diego matiza que los productos que puedan llegar desde Asia serían de perfil bajo y tendrían unas prestaciones y un precio acorde, que no entraría en competencia con la calidad y prestaciones que ofrecen las motos eléctricas de Volta. Eso sin contar con las pruebas de homologación para que esas motos chinas cumplan la normativa europea, algo que también encarecería considerablemente el precio final de la moto.

Si algo me ha quedado claro de mi visita a las oficinas de diseño de Volta es que, el hecho de contar con un impulsor eléctrico no resta un ápice del espíritu y la actitud “motera” que las motos de Volta destilan por los cuatro costados.

Motos eléctricas Volta

Indudablemente las motos de Volta son mucho más ecológicas que sus homólogas de gasolina, pero en su ADN están grabadas a fuego las sensaciones que transmiten las motos de combustión y, salvo por el ruido y el humo, estas motos han sido diseñadas desde cero por un equipo de fanáticos de las motos con el único objetivo de reproducir fielmente esas sensaciones.

Sobre el autor de este artículo

Rubén Andrés

Bajo la premisa de que nadie nace sabiéndolo todo, ni todo el mundo es un experto en tecnología, intento que lo que escribo sea comprensible para todo el mundo, independientemente de sus conocimientos técnicos. Si la tecnología te supone más un problema que una ayuda, es que todavía no te la han explicado de la forma adecuada.