Tecnología

Así ha llegado a España Windows 8

Escrito por Raquel C. Pico

¿Tiene Microsoft el tirón suficiente para conseguir atraer a las masas y conseguir colas deseosas de hacerse con sus productos? La respuesta es que… bueno. La compañía ha organizado en Madrid un paquete de eventos para recibir a la última versión de su sistema operativo, Windows 8, que empezó con la presentación ‘seria’ con la máxima responsable de la firma en España, María Garaña, (con la participación también de un usuario de la calle que resultó ser guionista de José Mota) y culminó con una open night en la Fnac de Callao, con una cola bajo la lluvia, una apertura de puertas a las diez de la noche (aunque en la convocatoria la cita era a las 8, al menos para los medios de comunicación) y varios famosillos televisivos como Jaime Cantizano o María Castro que eran el punto menos techie de la noche.

El reclamo, de hecho, parecía, más allá del sistema operativo, Mario Vaquerizo, el popular manager-estrella-de-reality-DJ-y-un-poco-de-todo, que estuvo animando la espera dentro de la Fnac. Fuera, unas cincuenta personas al principio de la noche (hacia las ocho y media) y un ciento y algo minutos antes de la apertura de puertas (cuando se llenaron al fin los dos tramos de vallas) esperaban bajo la lluvia a que llegase el momento de entrar y hacerse con un producto Windows 8. En la Fnac había varios y podían verse y tocarse en la zona habitilitada para el photocall y donde los famosos y los directivos de Microsoft, como la propia María Garaña, esperaban a su vez el momento cumbre de la noche. Aunque en realidad, y teniendo en cuenta lo que decían en la cola, parecía que únicamente se fuesen a vender los de una marca: los dispositivos de Asus, que tenían – para las primeras 200 compras – un descuento de 188 euros.

Un tablet Asus era lo que se iban a comprar los dos primeros de la cola, Álvaro y Elena que llevaban esperando desde las “4 y cinco” de la tarde “por los descuentos” y que fueron también los primeros en hacerse con un terminal. “Android no me convence”, apuntaba él, que además quería usar su tableta para los estudios, por lo que Windows 8, que permite tener Office, “viene bien”. Los descuentos eran también la razón que apuntaban un poco más adelante en la cola. “Vengo a ver si algo cae, algún sorteo o descuentillos”, explicaba un hombre de traje, que se había quedado a la cola media hora antes del comienzo esperado del evento (las 8).

 

“¿Va a salir alguien?”, me preguntó una jubilada que pasaba por allí. “No, no, es todo por Windows 8”. A la jubilada le sonó a chino el nombre de la nueva versión del sistema operativo de Microsoft, pero muchos fueron los que pasaron por allí y se quedaron. Frente a la organización y el entusiasmo que muestran otras colas de productos de la competencia, el pasaba por aquí, lo vi y me quedé parecía lo más habitual en la cola de fans de Windows 8.

A medida que avanzaba la tarde y se acercaba la noche, el volumen de medios de comunicación fue creciendo. La llovizna del principio se convirtió directamente en lluvia otoñal y la organización empezó a repartir no sólo sillones hinchables con todos los logos posibles de Microsoft y los colores de Windows, sino también ponchos para la lluvia. Los mismos ponchos para la lluvia que utilizan los turistas despistados en los días de lluvia y que todos desdeñamos con superioridad cuando los vemos. Pero, en esta ocasión, los ponchos de plástico causaron la fiebre. Todos querían uno y hasta algún espontáneo se acercó a insistir a la gente de la organización que los repartía que querían uno. “Pero tiene que ponerse a la fila, esto es sólo para quienes esperan”, decían, sin lograr convencer a los insistentes.

A medida que se iba acercando la hora de apertura de puertas, la agitación en la cola aumentaba. Entraron incluso en directo en El Hormiguero, uno de esos momentos que hacen que las colas made in Spain geeks tengan un punto distante de lo que esperas encontrar en una cola geek en cualquier lugar techie del mundo.

La cola también tenía a miembros VIP, que fueron los ganadores de un sorteo para ser los primeros en la fila. Agustín y Manu fueron colocados en primeros puestos por la organización: venían decididos a hacerse con un tablet (y sí, tablet era la palabra más popular entre los que esperaban y además tenían decidido qué comprar) porque, como explicaba Agustín, “no es una tablet propiamente, es como un portátil más o menos” en sus capacidades y funcionalidades. Y, aunque tiene ya un iPad, un tablet Windows 8 le parece una opción cómoda para poder trabajar. ¿Cuál iba a comprar? Por supuesto, Asus. Aunque fueron los primeros en entrar, Agustín y Manu miraban modelos y funcionalidades rodeados de un enjambre de cámaras y fotógrafos cuando ya los jóvenes ex-primeros de la fila metían en su bolsa su dispositivo.

Así es Windows 8

¿Qué venían exactamente a comprar? Más que averiguar qué tiene de especial Windows 8 (las características ya se nos habían presentado a los periodistas) la intensa jornada de presentación fue una puesta de largo mundial y simultánea. Antes del evento, y mientras en Nueva York el CEO de Microsoft, Steve Ballmer, presentaba el potencial del producto, María Garaña, presidenta de Microsoft España, hacía lo propio ante los medios españoles a eso de las cinco de la tarde. “Hemos renovado Windows”, apuntaba. Ella decidió contarnos su experiencia de usuaria, “lo que me ha gustado de Windows 8”, nos apuntó, un sistema operativo “bonito y moderno” con “iconos vivos”.

Aunque Microsoft ha lanzado Surface (no en España), son también los terminales de terceros los que permiten hacerse con la experiencia Windows 8 completa. Garaña explicaba en la rueda de prensa que ya existen en el mercado 1.000 dispositivos disponibles con Windows 8, gracias a partners habituales como Acer,  Asus, Dell, Fujitsu, HP, Lenovo, Samsung o Sony. “Es Windows. Migra contigo y un mismo dispositivo puedes tener varios usuarios”, apuntaba Garaña sobre la versatilidad de esos terminales.

“Es facilísimo”, indicaba Garaña, quitando hierro al shock que puede suponer para un usuario de Windows que cambien toda la filosofía del sistema operativo que usaba habitualmente. “Es tremendamente intuitivo. No requiere entrenamiento. Y dándole a un botón”, añadió por si quedaban dudosos, “puedes volver al entorno de escritorio”.

Windows 8 es más social y llega con un elevado abanico de aplicaciones. “No lo hemos lanzado aún oficialmente, pero hemos tenido mucho interés en el desarrollo de aplicaciones, del mundo del consumo y de la empresa“, señalaba Garaña. Windows 8 llega a España con apps de algunos de los medios de comunicación más populares, como RTVE (con cierto look and feel similar al de su app para smartTV) o Vogue (con un aire a Flipboard que la hace estilosa), o de servicios o empresas. “Somos uno de los países más fuertes a nivel de aplicaciones”, señalaba, explicando que las “aplicaciones se hablan” y que Microsoft va “a tener mucho control de calidad” (sí, todos pueden desarrollar para Windows 8 pero todos tendrán que pasar una certificación para garantizar que la usabilidad sea correcta).

Windows 8 está ya a la venta en España tanto como SO como embebido en diferentes tipos de dispositivos (y sí tablets por supuesto también) y está en castellano, euskera, catalán y gallego.

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Raquel C. Pico