Tecnología Wearables

Apple Watch: objeto de deseo

Pantalla principal apps en el Apple Watch
Escrito por Javier Rodríguez

Es mucho más que un reloj inteligente, es el producto que debía significar el espaldarazo definitivo para que Tim Cook se alejara definitivamente de la siempre alargada sombra de Steve Jobs, y lo ha conseguido. Analizamos a fondo el primer “vestible” de Apple.

Es mucho más que un reloj inteligente, es el producto que debía significar el espaldarazo definitivo para que Tim Cook se alejara definitivamente de la siempre alargada sombra de Steve Jobs, y lo ha conseguido. Pero más allá de eso, es el primero de los productos “vestibles” de Apple que ha logrado, en su primer trimestre de vida, asentarse en las muñecas de más usuarios de lo que han logrado el resto de marcas y modelos de la competencia.

De hecho, los recientes resultados de la compañía, correspondientes al segundo trimestre de ejercicio fiscal de Apple, ha reflejado en la categoría de “Otros Productos” el éxito del Apple Watch y que hace especular con unas cifras de ventas próximas a los tres millones de unidades.

Y teniendo en cuenta todo lo anterior, en este análisis de producto veremos cuáles son las cualidades que han hecho del Apple Watch un fenómeno que ya podría equipararse al producido por el iPod o el iMac originales.

¿La revolución de los relojes inteligentes, según Apple? ¡No lo dudes! Y eso que por el momento, en la actual versión de su sistema operativo watchOS 1.0.1, se trata de un producto completamente dependiente del iPhone con el que ha de estar obligatoriamente vinculado, ya sea un iPhone 5 o posterior. Sin embargo, poco a poco irá cobrando mayor independencia, algo que comenzará a producirse con la salida de watchOS 2.0 el próximo otoño. De hecho, lo que he estado viendo y probando en este sentido sobre las primeras versiones beta del futuro sistema operativo pinta realmente bien.

Ahora bien, sobre el Apple Watch propiamente dicho, he estado utilizando el modelo con caja de 42 mm en acero inoxidable desde el primer día de su disponibilidad en España, y a continuación encontrarás el conjunto de características, y otra información útil, que te permitirá conocer mejor tanto el Apple Watch como las principales diferencias a tener en cuenta entre las tres colecciones: Apple Watch Sport, Apple Watch y Apple Watch Edition; cada una de ellas disponibles con cajas en tamaños de 38 y 42 mm, con una resolución de pantalla de 272 x 340 y 312 x 390 píxeles, respectivamente.

Apple Watch

Apple Watch 42 mm con caja de acero.

Precisamente, si tienes previsto comprar un Apple Watch conviene que tengas en cuenta algunas diferencias importantes en las colecciones y que justifican por sí solas, también las variaciones de precio existentes entre ellas. De ti depende, posteriormente, que tomes la decisión exclusivamente por una cuestión de precio o bien que prefieras hacer un esfuerzo para ganar las mejores prestaciones, en cuanto a materiales fundamentalmente, que puedas encontrar en los Apple Watch o Apple Watch Edition.

Te aseguro que con cualquiera de los Apple Watch, la hora es lo de menos; incluso teniendo en cuenta su precisión de 50 milisegundos.

Excelente diseño

Vaya por delante que llevo sin un reloj sobre mi muñeca más de siete años. Simplemente, no encontraba interesante la funcionalidad que me aportaba teniendo en cuenta la incomodidad que me representaba su uso.

Partiendo de esa base, son varias las cosas que me han llamado especialmente la atención sobre otras del Apple Watch. En primer lugar es la atención a los detalles típica de Apple, y que en un producto de estas características se traduce en cómo han logrado que un reloj con un grosor de 10,5 mm en el modelo que vengo utilizando parezca menos grueso cuando se observa desde la mayoría de los ángulos.

El Apple Watch es elegante. Se nota que está pensado desde el principio para que resulte una opción que compita en igualdad de condiciones con un público más allá de los tecnoadictos, y que de hecho represente por sí mismo un símbolo comparable al que puso el iPhone a las manos de una inmensa mayoría de usuarios.

Eso sin tener en cuenta una interfaz de usuario y una usabilidad donde no se ha dejado nada al azar. La corona digital de Apple no es sólo un detalle que acentúa la percepción del Apple Watch como el objeto que es, sino que además permite realizar una serie de acciones, como acceder a la pantalla de inicio de aplicaciones. volver a la última app u opción utilizadas, así como desplazarse por entre un listado de opciones sin que debamos interrumpir con nuestro dedo la visión de lo mostrado en la pantalla táctil.

También me parece un acierto la inclusión del segundo botón y que nos da acceso, con una simple pulsación, a un total e 12 contactos favoritos que hayamos definido previamente en la app Apple Watch sobre el iPhone. Una vez elegido un contacto, el inicio de una llamada telefónica, envío de un mensaje o de un “toque”, vuelve a estar nuevamente a tiro de una segunda acción.

Diodos y sensores del Apple Watch

Diodos y sensores del Apple Watch

Porque otra de las grandes aportaciones del Apple Watch no es otro si no su motor háptico, estrenado en los trackpad del MacBook y MacBook Pro de 13” y que muy probablemente también veamos en un próximo iPhone. Se trata de una ilusión, un engaño muy bien llevado a cabo, y que nos permite percibir una “pulsación fuerte” (es decir, sensación de profundidad) sobre la pantalla táctil del Apple Watch, además de que también nos ofrece de forma discreta diferentes avisos tanto de navegación, sin necesidad de que debamos de mirar siquiera la pantalla del reloj, como los correspondientes a la recepción de mensajes u otros avisos.

Es destacable la soberbia transición, imperceptible al tacto, que se produce entre la pantalla táctil y la caja propiamente dicha. Y, por delante de todo lo anterior, lo ligero que se nota en todo momento el Apple Watch sobre la muñeca… cuando se utilizan cualquiera de las correas de fluoroeslastómero, mientras que la pulsera con eslabones metálicos hacen notar su peso algo más.

En cualquier caso, el sistema de anclaje para las pulseras es una verdadera obra de ingenio en sí misma, permitiendo a cualquiera adaptar el estilo del Apple Watch a cada ocasión en un abrir y cerrar de ojos; además de que también facilita sobremanera la limpieza exterior del reloj. E igualmente destacable resulta el sistema que permite, en la cadena con eslabones metálicos, ajustar el diámetro para que se asiente a la perfección sobre la muñeca sin necesidad de utilizar ninguna herramienta especial más allá de nuestros propios dedos. ¡Chapeau!

Aparte de las indicadas también encontrarás otras pulseras de lazo con cierre magnético, de cuero con hebilla moderna o clásica, de piel… En fin, varios relojes en uno en función del día o evento a unos precios aceptables.

Cuestión de materiales

Las diferencias fundamentales entre los modelos Apple Watch Sport y las opciones disponibles en la colecciones Apple Watch y Apple Watch Edition, es que los primeros utilizan para la construcción de las cajas de 38 y 42 mm el mismo tipo de aluminio que Apple viene empleando en los más recientes iPhone, mientras que en las otras dos colecciones se utiliza bien el acero inoxidable o el oro de 18 kilates (también el oro rosa). Personalmente, el acero inoxidable me parece más resistente en todos los sentidos frente al aluminio, otorgando también al producto un aspecto más impoluto y una mejor sensación de solidez.

Los modelos Apple Watch Edition en oro son, simplemente, impresionantes; y el hecho de tenerlos en la mano es toda una experiencia en sí misma. Curiosamente, no advertí un peso excesivamente elevado o muy distinto sobre el que noto con el modelo en acero inoxidable.

Por otra parte, mientras que en el Apple Watch Sport se utiliza vidrio Ion-X reforzado para proteger la pantalla táctil, Apple utiliza el más resistente Zafiro sobre las pantallas de los Apple Watch y Apple Watch Edition. Algunas pruebas indican que el vidrio Ion-X reforzado resulta más luminoso especialmente en exteriores, sin embargo durante todo el tiempo que vengo utilizando el Apple Watch con cristal de Zafiro no he tenido absolutamente ningún problema para ver correctamente la información mostrada en la pantalla del reloj inteligente, incluso en las horas centrales de los más soleados días del pasado mes de julio.

Pero las diferencias no sólo están en la cara más visible del Apple Watch. Su base, la que incluye los sensores y led encargados de medir el ritmo cardiaco a intervalos regulares cada 10 minutos, utiliza precisamente lentes con cristal de Zafiro protegidas mediante un revestimiento cerámico en los modelos Apple Watch y Apple Watch Edition, mientras que en los modelos más económicos de la colección Apple Watch Sport se utilizan lentes de polímeros ópticos con revestimiento antirreflectante resistente a los arañazos y una cubierta de composite.

En el interior del Apple Watch

Apple indica que la electrónica y componentes internos son idénticos en cualquiera de las tres colecciones, no hay ningún problema en ese sentido. De hecho, todos los modelos utilizan el procesador S1, equiparable en potencia al A5 utilizado por Apple en los iPhone 4s, iPhone 5 y iPhone 5c, y para el que se ha utilizado una tecnología de fabricación de 28nm. Aunque no parezca relevante, esto nos da una pista de las mejores que llegarán en futuras iteraciones de la próxima generación Apple Watch.

Ten en cuenta que actualmente Apple ya está utilizando el proceso de fabricación de 20nm en su procesador A8; de modo que si se aplica la misma técnica en una futura generación de procesador para el Apple Watch, significará mayor potencia y menor consumo sin sacrificar espacio disponible.

Todos los modelos disponen también de una idéntica cantidad de memoria que, con 6,2 GB, se encarga de soportar tanto el sistema operativo como las aplicaciones instaladas. De igual modo, dicha cantidad de memoria es la que permite almacenar un total de 500 fotografías y hasta 2 GB de música, si bien los ajustes por omisión están establecidos a un total de 15 MB y 1 GB, respectivamente.

En mi opinión, es más que probable que la próxima generación de Apple Watch vea aumentada también la especificación de la memoria. Después de todo, las aplicaciones instaladas bajo watchOS 1.0.1 no son más que “cascarones” o una mera interfaz gráfica para representar la información obtenida y procesada desde la aplicación asociada y que reside en el iPhone.

La futura llegada de watchOS 2.0 significa, entre otras cosas, la capacidad de instalar aplicaciones nativas y eso implica ejecutables de un mayor tamaño almacenados en el propio Apple Watch. Si bien Apple ha desvelado en la última WWDC 2015 varias tecnologías realmente inteligentes que permitirá a los desarrolladores adelgazar los ejecutables, es indudable que la mayor complejidad de watchOS 2.0 y las aplicaciones nativas harán que los 6,2 GB resulten bastante escasos a medio plazo.

Ahora bien, más allá del procesador o la memoria, probablemente una de las especificaciones más interesantes sea la propia autonomía que se puede lograr con la batería incluida de serie y que no es reemplazable. En este sentido, los modelos con caja de 38 mm utilizan una batería de 205 mAh, mientras que la utilizada en los modelos de 42 mm ofrece una capacidad algo superior. Indudablemente, la autonomía real que se obtiene con el Apple Watch depende en gran medida de los tipos de uso que se haga, y la propia Apple ha realizado diversos tipos de pruebas correspondientes a situaciones tipo, publicando en su web los resultados obtenidos.

En mi experiencia con algo más de un mes de uso del producto, puedo asegurar que el Apple Watch de 42 mm aguanta sin problemas un día y medio de uso; y eso significa no solo la recepción y visualización de todo tipo de avisos procedentes de aplicaciones como Mail, Mensajes, WhatsApp, Gmail y recordatorios de Calendario y las tareas, sino también la realización y contestación de llamadas telefónicas, el uso de Mapas, uso de las aplicaciones de ejercicio incluidas de serie, y también la reproducción de música.

 

Pantalla principal apps en el Apple Watch

Pantalla principal apps en el Apple Watch.

Una buena parte de dicha autonomía se debe a que la pantalla, por omisión, permanece desactivada (en negro), activándose sólo cuando giramos la muñeca o al elevar el brazo; mecanismo que funciona a las mil maravillas siempre y cuando no estemos tumbados, en cuyo caso el comportamiento se vuelve más errático.

Un dato realmente interesante sobre la batería del Apple Watch es que sólo requiere de 1,5 horas para cargarse al 80%, mientras que la carga completa se produce tras un total de 2,5 horas asentado sobre la pequeña base del cargador por inducción que se suministra de serie en la caja del producto.

Porque, efectivamente, el Apple Watch es el primero de los productos de la compañía en utilizar la tecnología de recarga eléctrica por inducción y para ello utiliza un pequeño dispositivo cuya longitud de cable es sobradamente suficiente como para que no tengas ningún problema de encontrar un enchufe y situar la base a mano. Una muy buena idea en el diseño es que el anclaje entre la base y el Apple Watch se realiza de forma magnética, al estilo de la conexión MagSafe en la mayoría de los adaptadores de alimentación utilizados en los MacBook Air y MacBook Pro. A efectos prácticos esto significa que puedes poner a recargar el Apple Watch incluso a ciegas.

No me extrañaría nada que Apple llevase próximamente dicha tecnología de recarga de batería a los iPhone y posteriormente también a los iPad.

Cuestión de aplicaciones

Diseño y tecnología, pero a fin de cuentas lo que más te va a interesar es lo que puedas hacer con él. Y en este sentido hay que reconocer que Apple ha labrado desde 2007 un ecosistema de aplicaciones que, ahora, ha aportado al Apple Watch con todo tipo de apps desde el mismo momento de su lanzamiento, entre ellas por supuesto todas las que esperas encontrar. Otra cosa es que sobre la pantalla del reloj inteligente guarden el mismo interés o sentido que nadie discute en dispositivos como el iPhone o el iPad, pero ese es otro cantar.

El caso es que de serie el Apple Watch ya viene equipado con un total de 21 aplicaciones propias, desde el acceso en remoto a la biblioteca musical, actuando también como control remoto, o para disparar la propia cámara del iPhone (un modo cuando menos un tanto arriesgado de los selfies o fotografías en grupo, para qué negarlo).

Personalmente, las que he encontrado más útiles en este tiempo son las que me permiten ver sobre la muñeca los previos de los mensajes entrantes, tanto los de correo electrónico como los correspondientes a Mensajes, WhatsApp o Twitter y LinkedIn, así como la comodidad que proporciona Passbook, calendarios y recordatorio; todo ello además de la ya comentada capacidad de responder e iniciar llamadas telefónicas. Sinceramente, no habría pensado que las llamadas telefónicas fuesen tan prácticas desde la muñeca de la mano. En cierto sentido es algo un tanto “marciano” y que resulta más práctico cuando se ha emparejado previamente el Apple Watch con unos auriculares Bluetooth.

Lo que también he descubierto en todo este tiempo es la escasa frecuencia con la que visito la pantalla de aplicaciones en el Apple Watch (¡y aún menos la app de ajustes!). Con la hoja de Notificaciones, a la que se puede acceder arrastrando desde la parte superior de la pantalla; la pantalla de vistazos, a la que se accede arrastrando hacia arriba desde la parte inferior de la pantalla; y la propia esfera o “Glances”, que así es como se denominan a los diversos tipos de relojes que podemos poner como cara del Apple Watch, ya se tiene acceso prácticamente a todo aquello sobre lo que deseas estar informado de un vistazo.

De hecho, de estas tres pantallas es la de Vistazos la que se puede configurar para que nos dé acceso a las apps que utilicemos con mayor frecuencia. Por omisión aquí es donde se encuentra el acceso a la función que nos permite revisar nuestro ritmo cardiaco en cualquier momento, el porcentaje restante en la autonomía de la batería, nuestro progreso de Actividad, Calendario, Tiempo, Valores bursátiles, Mapas, y una interesante representación del reloj mundial.

Por otra parte, las Glances o esferas de reloj también incluyen las “complicaciones”, denominadas así para guardar idéntica correspondencia con los mecanismos existentes en los relojes convencionales. Dichas complicaciones son las encargadas de proporcionar una funcionalidad adicional a la de mostrar hora, minuto y segundo. Por ejemplo, se pueden personalizar para que muestren datos como la fase lunar, temperatura actualizada, autonomía restante, activar el cronómetro, o bien el próximo evento del calendario.

App de ejercicio incluida de serie con el Apple Watch.

App de ejercicio incluida de serie con el Apple Watch.

Sobre las aplicaciones de terceros compatibles con el Apple Watch, la instalación no puede resultar más sencilla. Ya durante el proceso de enlazado entre el reloj inteligente y el iPhone podremos decidir que se instalen sobre el dispositivo todas aquellas apps compatibles de entre las instaladas en el propio iPhone. Después de todo, hoy por hoy, las apps para el Apple Watch son meras extensiones, componentes que forman parte del ejecutable de la app diseñada e instalada en el iPhone.

De hecho, y como mencionaba anteriormente, en la actualidad todo el peso de cálculo, procesado, y captura de datos (más allá de los determinados por los propios sensores del Apple Watch), se realizan desde el iPhone, de modo que si se ve interrumpida la comunicación entre el reloj y el iPhone… ¡también se verán muy mermadas las propias prestaciones del Apple Watch!

Bluetooth y Wi-Fi, interesante combinación

De hecho, uno de los detalles que me ha llamado la atención es el modo en el que se lleva a cabo la comunicación de datos entre el Apple Watch y el iPhone. Por omisión ambos dispositivos utilizan para ello la conexión Bluetooth. Después de todo, se trata de aprovechar al máximo la autonomía de la batería del reloj, de modo que la conexión Bluetooth 4.0 de corto alcance es la más apropiada para ello; y por corto alcance en mis pruebas significa una superficie de unos 85 m2 correspondientes a un piso típico.

Ahora bien, cuando la conexión Bluetooth 4.0 no llega se utiliza la conexión inalámbrica Wi-Fi 802.11n incluida de serie; si bien en este caso con algunos matices. El Apple Watch sólo utilizará dicha conexión cuando se trate de un punto de acceso Wi-Fi conocido por el propio iPhone y no se requieran de credenciales de conexión, como las utilizadas típicamente por los puntos de acceso cautivos como los empleados en las bibliotecas, hoteles o centros comerciales. Además, si se trata de una red Wi-Fi configurada para que funcione en el rango de los 5 GHz, mala suerte; la conexión Wi-Fi 802.11n del Apple Watch solo puede funcionar en la banda de los 2,4 GHz.

Ahora bien, a buen seguro que con watchOS 2.0 y las siguientes versiones del sistema operativo del Apple Watch veremos funciones más autónomas y menos dependientes del iPhone sobre el uso de la conexión Wi-Fi. Eso sí, ¡ojo al comportamiento de la batería cuando llegue el momento!

Con voz, y con mucho tacto

A diferencia del resto de dispositivos Apple con pantalla táctil, está claro que los 272 x 340 o 312 x 390 píxeles no dan pie a utilizar un teclado en pantalla, y lo cierto es que tampoco lo he echado de menos en todo este tiempo.

El equipo de Kevin Lynch (quien recalase en Apple desde Adobe para dirigir este proyecto) ha realizado un trabajo excepcional y muy bien pensado para suplir el uso del teclado con otras opciones; y está claro que contando Apple como cuenta con Siri, esta debería de ser la primera opción.

Cuando se mantiene pulsado el botón de la corona digital se accede a la pantalla de Siri, quien presenta el mismo tipo de funcionamiento al que ya estamos acostumbrados en el iPhone o iPad. En este caso es fácil olvidar, no obstante, que la comunicación sigue realizándose a través del iPhone, y eso significa consumo del plan de datos si no se está atento.

Ahora bien, la otra capacidad que interesa es la de voz a texto presente para la entrada de datos para los que, generalmente, se presentaría un teclado. Este puede ser el caso por ejemplo de las respuestas con Mensajes. Con dicha característica podemos optar entre enviar la grabación de voz tal cual o bien convertirlo a texto y enviar la respuesta como tal, lo que vuelve a significar un viaje de ida y vuelta a los servidores de Apple y, por lo tanto, consumo de datos en el iPhone.

Pero además de esta capacidad también se presenta al usuario, en determinadas aplicaciones, una serie de respuestas prefabricadas que podemos elegir y enviar con la pulsación de un toque. La novedad en este sentido radica en el hecho de que el listado de opciones mostradas varía en función del contexto del mensaje recibido. Habría encontrado deseable poder crear o añadir mis propias respuestas a dichos listados, dando así un toque más personal o menos “enlatado”.

Otras formas de comunicación que se presentan por primera vez con el Apple Watch son los emoticonos animados y que se pueden seleccionar con buena velocidad y precisón gracias nuevamente a la corona digital. A ello hay que sumar los “toques”, capaces de enviar los trazados animados que dibujemos sobre la pantalla de nuestro Apple Watch o bien nuestro latido… a cualquiera de nuestros contactos que también tengan un Apple Watch. No hay duda de que se trata de una forma de comunicación realmente discreta en unos casos, e íntima en otros, aunque con el mismo tipo de limitación que supuso las tecnologías FaceTime o Messages en su día.

Conclusiones

Puedes acercarte y ver los diferentes Apple Watch en las tiendas de Apple y probártelos, pero te aseguro que no te darás cuenta del verdadero alcance del producto hasta que lo uses durante algunos días y lo adaptes con tus preferencias. Una vez que empiezas a utilizarlo es cuando te das cuenta de los pequeños detalles tan útiles y para los que, hasta entonces, necesitabas echar mano del iPhone; algo que no siempre estaba tan “a mano” o que requería más acciones de las necesarias.

De no llevar reloj he pasado a echarlo de menos cuando no lo tengo en la muñeca y me descubro girándola o echando la mirada a una pantalla que no está ahí. De acuerdo que aún hay ciertas cosas que pulir en el software; después de todo es una primera iteración tanto del Apple Watch como del watchOS. Por ejemplo, encuentro inexplicable que no se sincronicen las alertas entre el reloj inteligente y el iPhone o que, en determinadas ocasiones, la pantalla se active y desactive a una velocidad pasmosa obligándome a repetir varias veces el gesto.

Por otra parte, también es indudable que será con la próxima versión watchOS 2.0 con la que el reloj inteligente cobre una nueva dimensión en cuanto al tipo de aplicaciones que podrá ejecutar, así como el acceso a ciertos recursos del propio hardware a los que ahora no tienen acceso los desarrolladores (entre ellos, el micrófono).

Ahora bien, mientras que los modelos Apple Watch Sport ofrecen un precio de entrada al alcance de la mayoría de los bolsillos, creo que es el Apple Watch con caja de acero inoxidable y en su tamaño de 42 mm (en el caso de que este tamaño le vaya bien a tu muñeca) el modelo que ofrece una mejor relación precio/prestaciones. Eso sí, recuerda que en este caso estamos hablando de un precio de 1.169 euros, paradójicamente más de lo que cuesta, en mi caso, el iPhone 6 Plus con el que está enlazado.

Sobre el autor de este artículo

Javier Rodríguez

Desarrollador iOS / OS X, autor de diversos libros y formador, he trabajado durante más de 20 años en IDG Communications, desempeñando principalmente mi labor como Coordinador Técnico y posteriormente subdirector de las revistas Macworld España e iPhoneWorld. También publico los podcast Macsoluciones TV, Macsoluciones Cafetería y Macsoluciones News.