Tecnología

37signals pasa a centrarse sólo en Basecamp, aplicación que ahora dará nombre a la empresa

basecamp
Escrito por Elías Notario

Anuncio sorpresa de 37signals por su 15 cumpleaños: la empresa pasa a llamarse Basecamp y a centrarse exclusivamente en el producto del mismo nombre

37signals es una de esas pequeñas empresas tecnológicas que se caracteriza por tener muy buenos productos y por hacer las cosas de una forma distinta al resto a todos los niveles. Diversos hechos lo sustentan, y hoy 5 de febrero de 2014, día en el que cumplen quince años de vida, sus responsables acaban de anunciar otros dos con los que vuelven a reafirmarse en su estrategia sustentada en lo diferente.

El primero de ellos, y más importante, es que desde ahora pasan a centrar todos sus esfuerzos en la aplicación de gestión de proyectos Basecamp, su producto estrella y el cual por cierto han informado que ya tiene más de 15 millones de usuarios (sólo la semana pasada se unieron 6.622 nuevas empresas al servicio). Y el segundo enlaza con el primero: a partir de hoy la compañía deja de llamarse 37signals para ser rebautizada a Basecamp, por lo explicado y porque se trata de un nombre mucho más conocido a nivel popular que 37signals.

A efectos prácticos todo esto se traduce en que cada uno de los 43 trabajadores de la empresa se dedicará por completo a mejorar Basecamp, a extender su alcance a nuevos nichos, y a “asegurarse que los clientes de Basecamp son tratados como reyes”, dicen ellos mismos.

¿Qué pasa entonces con el resto de productos de la empresa? os estaréis preguntando. Bueno, pues de momento que los mantienen tal cual, dejando de aceptar nuevos usuarios, y respecto al medio-largo plazo que todo el mundo se quede tranquilo porque a este particular barajan diversas opciones y ninguna de ellas causará grandes males a los usuarios de Highrise y Campfire. Son las siguientes tres:

Escenario 1: mantener la propiedad, pero que sea otro equipo independiente el que se ocupe de ellos. Comentan que esta sería la situación ideal ya que garantizaría la continuidad de Highrise y Campfire sin ninguna interrupción. El problema radica en que aún no han encontrado ningún emprendedor/equipo con la experiencia adecuada y suficiente para que todo transcurra bien.

Escenario 2: Vender los productos, por separado o en conjunto. Eso sí, adelantan que no piensan venderlos a ninguna compañía cuya principal intención sea cerrarlos. Andan buscando una que quiera añadir ambos a su cartera y que continúe su desarrollo.

Escenario 3: En caso de no lograr que cuaje el primer o segundo escenario, se comprometen a continuar manteniendo los productos en pie “para siempre”, y a lanzar actualizaciones de seguridad o correcciones. Es decir que los actuales clientes de Highrise y Campfire seguirían usándolos igual que ahora y la única diferencia estaría en que no les añadirían novedades.

En resumen, en vez de optar por contratar a tropecientas personas más con el objetivo de potenciar todos los productos, que es lo que hubiera hecho la mayoría, optan por lo contrario: deshacerse de ellos, a pesar de que también van bien, para mantener pequeña la estructura empresarial y poder poner el foco en lo que mejor les funciona. Sin duda, un movimiento atrevido, que el tiempo nos dirá qué tal les sale.

Sobre el autor de este artículo

Elías Notario

Redactor especializado en tecnología e Internet, ahora por @eldiarioes y @ticbeat. Cofundador de la tienda online de regalos desdegaiaconamor.com