Tecnología

25 años de Photoshop: mucho más que un corrector de ojeras

25 años de Photoshop: mucho más que un corrector de ojeras
Escrito por Manuela Astasio

El software de edición de imagen cumple su primer cuarto de siglo lejos de donde empezó: en la nube, en tabletas y con características 3D.

El software de edición de imagen Photoshop cumple 25 años, y lo hace con un hito en su poder del que pocos programas informáticos pueden presumir: muchísima gente que no lo ha usado nunca sabe para qué sirve. O, al menos, conoce una de sus aplicaciones, quizá la más controvertida y mediática: retocar el rostro y el cuerpo de quienes aparecen en anuncios y portadas.

En una carta publicada con motivo del aniversario en la web especializada en tecnología Recode, Thomas Knoll, uno de sus creadores, reconoce que todavía se queda “de piedra” cuando escucha a alguien utilizar el verbo photoshopear. Pero Photoshop es mucho más que borrar ojeras y reducir michelines. Es vectorización, es –pese a lo que costó, reconoce Knoll, incorporar a los fotógrafos a su comunidad de usuarios- ajuste de color y luz, es optimización de imagen para la web y es diseño y creatividad. Una lista a la que se siguen sumando aplicaciones.

Knoll recuerda cómo a finales de los ochenta, cuando se encontraba desarrollando junto a sus compañeros la primera versión de Photoshop, la mayoría de las compañías a las que se lo presentaban lo rechazaban. Él tiene una explicación: casi todas estaban trabajando en aplicaciones de retoque de imágenes, y no querían competencia.

Sin embargo, con Adobe hubo feeling desde el primer momento, y firmaron un acuerdo para que se convirtiera en la editora de su software. El 19 de febrero de 1990 la edición 1.0. de Adobe Photoshop llegaba al mercado.

Desde entonces, muchas cosas han cambiado. Quizá la más evidente: Photoshop ya no se vende en cajas de cartón en las tiendas de informática; en 2013 Adobe hizo un cambio radical en su estrategia de producto al lanzar Creative Cloud, una nueva suite en la nube formada por nuevas versiones de sus programas de creación y edición, entre los que está Photoshop, a la que se accede no a través de la compra de licencias, como venía siendo habitual, sino mediante un sistema de suscripciones mensuales. Las nuevas cuotas mensuales pusieron Photoshop, al menos en apariencia, al alcance de más gente.

Además, a lo largo de estos años, Photoshop pasó de los ordenadores de sobremesa a los portátiles, que, poco a poco, fueron ganando la potencia necesaria para ejecutar este software y todas sus capas de imagen sin venirse abajo, y después a tabletas como iPad, cuyos fabricantes siguen ofreciendo como un caramelo a diseñadores y creativos. El software de imagen tampoco ha querido perderse algunos de los avances tecnológicos más recientes, y en una de sus últimas actualizaciones incorporó características 3D.

Hoy, un cuarto de siglo después, aquel código que se escribió a finales de los ochenta en la Universidad de Michigan, se ha expandido por el globo. Knoll enumera con orgullo las diez ciudades del mundo donde más proyectos se realizan con Photoshop, repartidas de forma casi paritaria entre el hemisferio norte y el sur: Londres, Sao Paulo, Nueva York, Los Ángeles, Buenos Aires, París, San Francisco, Toronto, Chicago y Río de Janeiro. “Me encanta que Sao Paulo sea la número dos”, confiesa.

Foto: Erickson Alves

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.