Social Media

Yoani Sánchez afirma que Twitter ha cambiado la vida de muchos cubanos

Escrito por Manuela Astasio

La bloguera cubana prepara el lanzamiento de un periódico digital en su país.

Yoani Sánchez tuitea por SMS. La bloguera cubana, premio José Ortega y Gasset de Periodismo Digital 2008, explica que solo puede lanzar así sus mensajes al ciberespacio, y que no descubre la reacción a los mismos hasta varios días después, cuando compra una hora de conexión (entre 6 y 12 dólares) en alguno de los hoteles de La Habana, el único lugar desde el que, dice, sus compatriotas y ella pueden acceder a la red sin filtros.

Pese a ello y pese a que en Cuba no existen más de veinte tuiteros “alternativos”, como ella llama a quienes usan el acceso SMS, Sánchez, que tiene más de 480.000 followers, mantiene que la plataforma de microblogging ha cambiado su vida y la de los cubanos.  La isla, afirma, lleva tiempo acostumbrada a descubrir lo que pasa en su interior gracias al efecto boomerang que sufren esas informaciones que salen de su interior en la clandestinidad y, sin embargo, vuelven a él rebotadas por los medios internacionales.

Sánchez saltó a la blogosfera mundial gracias a la bitácora Generación Y. Desde entonces, ha colaborado con medios como El Comercio, Foreign Policy, Huffington Post o El País, del que actualmente es corresponsal en La Habana. También lleva años impartiendo clases de nuevas tecnologías a compatriotas, que ahora abarcan nociones de Twitter, ciberactivismo desde el móvil y Thunderbird.

La cubana ha mantenido hoy un encuentro con periodistas organizado por Ketchum en Madrid, en el que ha hablado de lo que, afirma, más le gusta, pero por lo que menos le preguntan: las nuevas tecnologías. Twitter ha resultado fundamental en su vida y su carrera porque le ayudó a “narrar el calvario” que dice que sufrió cuando no conseguía que las autoridades de su país le permitieran viajar al extranjero.

También le sirve para sentirse protegida ante las violaciones de derechos que, denuncia, viven ella y muchos cubanos. Sánchez ha descrito que la dinámica actual en la isla no consiste en un mayor aperturismo, sino que el régimen castrista se encuentra “ante un muro al que le están saliendo tantas grietas –las nuevas tecnologías- que ya no pueden taparlas todas”. “Cada vez que nos censuran pierden. Y cuando no lo hacen, también”.

El ‘anti-Granma’

Si tuviera toda la tecnología de mundo a su disposición, Sánchez, dice, haría un periódico digital. “Pero no voy a esperar tanto tiempo”. La bloguera prepara para los próximos meses el lanzamiento de un diario online, del que aún no puede desvelar el nombre pero espera que sea el periódico “que nunca se ha hecho en Cuba”, que quiere distribuir también en PDF para facilitar el acceso a los habitantes de la isla y a través de titulares vía SMS.

Cada vez que viaja al extranjero se siente como si lo hiciera al futuro, “al ver que todo el mundo está tan conectado y  que las webs se cargan en un parpadeo y no sin ‘relojito’, como en Cuba, que todavía funciona a terabytes”.

Aún así, Sánchez no considera que la libertad de expresión total exista en ningún lugar del planeta, y ha constatado que ese mundo conectado que tanto le fascina tiene luces, pero también sombras. “Pero es el siglo XXI”, explica. “Yo sigo viviendo en el siglo XX, así que ansío tener los problemas de una ciudadana del siglo XXI”.

Foto cc: Casa de América

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.