Social Media

Twitter desafía la privacidad almacenando nuestros clics

Aún faltan algunos meses, pero Twitter va a dar un giro a su política de privacidad si finalmente aplica la medida recientemente anunciada. Guardará todos los enlaces sobre los que hagan clic sus usuarios, ya sea a través de la web o de aplicaciones externas.

Para conseguir este control tan exhaustivo se servirán del sistema para acortar URLs, t.co. En su comunicado, Twitter también ha explicado que todos los enlaces pasarán a través de ese sistema, por lo que las clásicas como Bit.ly o Tinyurl.com no servirán para saltarse esta regulación, aunque pueden seguir utilizándose indistintamente.

Cuando el servicio t.co fue presentado, la compañía aseguró que era la mejor forma para combatir técnicas fraudulentas como el phising en la red de microblogging. Twitter está creando una lista de posibles sitios peligrosos para comprobar que el enlace acortado no diriga a alguno de ellos. También dijeron en junio que podrían hacer mediciones de los enlaces.

Pero guardar quién hace clic en dónde conlleva unas implicaciones de privacidad mayores de lo que se había imaginado al presentar el sistema de acortar enlaces propietario. Albergar esa base de datos plantea diversas preguntas para el presente y para el futuro de la compañía.

Por un lado, Twitter no ha dado ninguna esperanza sobre la posibilidad de negarse a que las visitas queden registradas. Sin configuraciones posibles, la única alternativa que dejan es la de abandonar su red.

Tweet promocionados, comercio y líos judiciales

¿Pero qué otros fines persigue la empresa almacenando estos datos? Tener conocimiento de qué sitios son más visitados podría impulsar una idea para monetizar Twitter en la que ha confiado de Dick Costolo, CEO de la compañía: los tweets promocionados. Discernir qué mensajes son realmente relevantes para los usuarios aumentaría la confianza de los contratantes, así como el grado de satisfacción de los usuarios que realmente buscan bienes y servicios concretos.

Ese uso comercial interno debe quedar bien garantizado, que la información no sea vendida ni externalizada. Muchas compañías podrían estar interesadas en conocer cómo funcionan los usuarios de la red social más directa del momento.

La privacidad de los followers que hacen clic también se puede ver amenazada por instancias públicas. Jueces, abogados y agencias de inteligencia tendrán a su alcance una base de datos sobre la que investigar posibles delitos, implicaciones personales o asuntos banales para la seguridad que sí pueden tener relevancia en un juicio menor.

Twitter no ha avisado sobre el momento exacto en el que comenzará a seguir los pasos de sus usuarios a través de la red, sumándose a otros como Bing o Yahoo que ya lo hacen. Será a finales de año. Sin embargo, la percepción sobre respeto a la privacidad de la que ha gozado mayoritariamente esta red social queda empañada tras esta decisión.

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Redacción TICbeat

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