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Tinder: crisis de reputación tras enfrentarse a Vanity Fair

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Escrito por Marcos Merino

Su community manager contestó con hasta 30 tuits de errado tono a una redactora que analizaba el efecto de las apps de citas sobre las relaciones juveniles.

No es nada extraño que Twitter sea el escenario de sonados ‘rifirrafes’ entre dos usuarios de la red. Pero no es tan habitual que dicho enfrentamiento se dé entre una redactora de Vanity Fair y una de las startups revelación del momento.

Todo comenzó cuando Nancy Jo Sales, la citada redactora (y guionista de la película de Sofía Coppola Ladrones de la Fama) firmó en la edición del papel de este mes de Vanity Fair un artículo titulado ‘Tinder y el comienzo del apocalipsis de las citas‘, en el que reflexionaba sobre los usos y efectos de las apps móviles de citas en la cultura y relaciones sociales de los jóvenes estadounidenses.

El texto se componía fundamentalmente de anécdotas recopiladas por la autora tras entrevistar a docenas de veinteañeros acerca del uso que le dan a Tinder y cómo esto afecta a su forma de relacionarse. Lo que se derivaba de las historias recogidas en el texto era una vinculación de Tinder con relaciones de corto recorrido y sexo fácil. Pero quizá uno de los datos que desencadenó la polémica tuitera fue la afirmación realizada por Sales de que casi una tercera parte (el 30%) de los usuarios con perfil en la aplicación eran personas casadas, dando a entender que Tinder ejercía una influencia negativa para la supervivencia de muchos matrimonios.

Tinder, otra marca en problemas por culpa de su CM

La publicación de estos datos motivaron al community manager de la app a escribir una treintena de tuits rechazando las conclusiones del artículo de Vanity Fair. En ellos, lamentaba que la revista no se hubiera acercado a los responsable de la app para preguntar, porque disponían de datos que respaldaban una visión muy diferente de su servicio, con numerosas relaciones consolidadas entre parejas que se conocieron usando su aplicación.

Claro, que quizá la mejor manera de comunicar eso no era comenzar su conversación con la periodista con un “Hey, @nancyjosales — esa encuesta es incorrecta. Si estás interesada en tener una conversación en torno a datos, aquí estamos”, ni tampoco hacer mofas como “Un pequeño dato bien sabido: el sexo se inventó cuando Tinder se lanzó en 2012”.

Aunque quizá el peor tuit de la lista sea en el que piden a Sales que hable con “los numerosos usuarios de China y Corea del Norte que han encontrado una forma de conocer gente incluso allí donde Facebook está prohibido”. No sólo la pose ‘estamos cambiando el mundo’ queda un poco fuera de lugar en un debate como éste, sino que realmente iniciar sesión en Facebook sigue siendo necesario para usar Tinder, como reconoció la compañía más tarde.

Y pese a que en un primer momento Wired informó de que Tinder respaldaba la poco meditada reacción de su responsable de redes sociales, poco después publicó un comunicado en el que se afirmaba lo siguiente:

“Contamos con un equipo apasionado que realmente cree en Tinder. Cuando leímos el artículo en Vanity Fair sobre la actual cultura en torno a las citas, nos entristeció comprobar que el artículo no refleja las experiencias positivas que nuestros usuarios experimentan a diario. Nuestra única intención era poner de relieve las verdaderas estadísticas e historias apasionantes que a veces quedan sin publicar y, al hacerlo, nos pasamos y reaccionamos de manera exagerada”.

El enésimo efecto Streisand

Visto lo visto, no es de extrañar que muchos usuarios de la red social se dirigieran a Sales con afirmaciones como “nunca antes había visto colapsar a una marca en tiempo real” u “Hola, Nancy, voy a leer tu artículo sobre Tinder porque gracias a Tinder me he enterado de su existencia”.

Este último tuit es un buen resumen de lo ocurrido el pasado 11 de agosto. Francesc Pujol, docente de la Universidad de Navarra que suele publicar en Twitter análisis de impacto sobre eventos, personajes y marcas, compartía este gráfico acompañado del siguiente comentario:

"Confirmado, hay efecto Streisand de manual".

“Confirmado, hay efecto Streisand de manual”.

Algo que deberían tener en cuenta las marcas a la hora de adoptar según qué actitudes en las redes sociales.

Imagen de portada | Global Panorama

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.