Social Media

Los talibán se hacen pasar por mujeres en Facebook para espiar

militarLos insurgentes talibán se hacen pasar por mujeres en Facebook para seducir a soldados australianos y conocer localizaciones e información militar confidencial. Los peligros de las interacciones en las redes sociales cobran un nuevo sentido para muchos soldados, quienes ahora tendrán que cuidar lo que cuentan online para poder evitar estos peculiares ataques.

El objetivo de los insurgentes de ‘hacerse amigo’ de los soldados australianos en Facebook era para extraer información confidencial, usando las fotos de mujeres atractivas para atraer su atención y poder hacerse pasar por personas de confianza, apunta un artículo de  news.com. Según el artículo, las fuerzas armadas tuvieron que intervenir para advertir a los soldados de las posibles filtraciones, resultando en el descubrimiento de que el 58 por ciento del personal de Defensa australiano no tenía entrenamiento en las redes sociales y que la mayoría de los soldados no era consciente de los deslices.

Aunque sea una buena forma de mantener el contacto con familiares y amigos mientras están desempeñando misiones, la geolocalización disponible en algunas redes sociales pone en peligro algunas operaciones, anunciando a todos los internautas la localización de los soldados. Las fotografías compartidas en las que se muestran detalles sobre el uniforme y la localización de los soldados también puede ser un riesgo para la seguridad de las tropas.

Esta experiencia demuestra la falta de preparación de muchos miembros de las fuerzas armadas del mundo y las vulnerabilidades cada vez más aparentes de compartir detalles innocuos y personales a través de plataformas públicos con personas de poca confianza. Estas acciones pueden significar un giro radical por parte de las fuerzas armadas hacia las redes sociales, usadas hasta ahora para acercarse a los usuarios de social media y compartir experiencias con familiares, amigos de militares y veteranos.

Foto cc MATEUS_27:24&25

Sobre el autor de este artículo

Natasha Bernal