Social Media

Michael Kors, el primer anuncio de Instagram

Escrito por Carlos Domínguez

Este es el primer anuncio publicitario de Instagram, fue publicado esta semana. Corresponde a una cuidada fotografía de un reloj de oro del diseñador de moda norteamericano Michael Kors sobre en una mesa de te, junto a coloridos pasteles tradicionales franceses.

Este es el primer anuncio publicitario de Instagram, fue publicado esta semana. Corresponde a una cuidada fotografía de un reloj de oro del diseñador de moda norteamericano Michael Kors sobre en una mesa de te, junto a coloridos pasteles tradicionales franceses.

El anuncio no llegó por sorpresa, pues vino precedido unos días antes por una autopromo de la red social que mostraba a sus usuarios lo que se encontrarán a partir de ahora, pero sí que es el primer contenido publicitario puro publicado por Instagram. Las reacciones no se hicieron esperar. Más de 230.000 likes a los seis días de publicarse ofrecen un resultado numérico a tener en cuenta. Con sus matices y precauciones.

La misma plataforma recogía comentarios de todas las tendencias, y no todas necesariamente positivas. “Let’s rate @instagram low on the App Store and Google Play for the adds”, proponía un usuario. (Valoremos a la baja a Instagram en el Apple Store y el Google Play, por los anuncios). La actitud ante la publicidad en redes sociales es muy desigual: aunque en el aspecto meramente numérico los resultados pueden ser apabullantes para las marcas -nunca antes se pudo segmentar el público objetivo de una campaña con tal precisión, ni analizar posteriormente tanto resultado estadístico-, en lo cualitativo puede que las mismas redes sociales estén pagando un alto precio.

Consciente de esta situación, la política de selección publicitaria que llevará a cabo la compañía absorbida por Facebook se presenta en principio bastante restrictiva, para cuidar el formato y evitar el deterioro progresivo de la plataforma. “Maybe I’m crazy but how can you tell it’s an ad?” (Puede que esté loca, pero ¿cómo pueden distinguir que se trata de un anuncio?”), preguntaba otra usuaria. Una estrategia discreta por parte de Instagram encaminada a no ofender a sus usuarios con campañas invasivas lejos del buen gusto, cuestión que podría provocar nuevas migraciones de desafectos. El anuncio de Kors puede considerarse, con su elegancia y su esmerada fotografía, toda una declaración de intenciones. Entre los futuros clientes figuran nombres como Burberry, Lexus o Macy’s.

¿Mantendrá Instagram esta tendencia o se verá obligada a aumentar el ratio de anuncios y a abrir la mano a la hora de aceptar determinadas campañas por necesidades de capital? Bien puede decirse que una parte de su futuro dependerá de su capacidad para respetar el delicado equilibrio publicitario.

 

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Carlos Domínguez