Social Media

Medir el nivel de integración de los inmigrantes a partir de sus tuits

El idioma junto con la localización de los mensajes en Twitter permite encontrar las zonas de residencia típicas de las distintas comunidades y estudiar si están más o menos concentradas en el espacio que la población local. 

Hace unos meses conocíamos la propuesta del controvertido Donald Trump para obligarnos a informar sobre nuestros perfiles en redes sociales cuando viajemos a Estados Unidos, todo bajo el paraguas de la seguridad nacional. Quizás su idea sea una intromisión en los derechos fundamentales de la privacidad y la intimidad, pero también es igualmente cierto que nuestras cuentas en la Red poseen información muy útil para las decisiones gubernamentales.

Es el caso de la gestión de de la migración y la detección de posibles casos de dispersión y concentración de los inmigrantes en un país. Eso ha demostrado un equipo internacional, dirigido por investigadores del CSIC español, el cual ha examinado la relación entre los mensajes en la red social Twitter y el grado de segregación espacial de las comunidades inmigrantes.

En este trabajo, publicado en la revista PLOS ONE, la comunidad de origen de los usuarios se determina mediante el idioma de los tuits emitidos, estableciéndose una algebra idiomática para asignar la comunidad más probable a la que se pertenece. Si todos los mensajes son en idioma local, entonces se considera al usuario como residente local. Si, al contrario, algunos mensajes son en idiomas propios de las comunidades inmigrantes se puede asumir que dicho usuario conoce esa lengua y pertenece a dicha comunidad. El idioma junto con la localización de los mensajes permite encontrar las zonas de residencia típicas de las distintas comunidades y estudiar si están más o menos concentradas en el espacio que la población local.

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Las ciudades se pueden clasificar siguiendo dicha métrica en tres categorías: aquellas con alta capacidad de integración, las que tiene pocas comunidades inmigrantes o aquellas que se encuentran altamente segregadas desde el punto de vista espacial y una categoría intermedia entre ambos extremos. En el primer grupo (alta integración) se encuentran ciudades como Londres, San Francisco, Tokio o Los Ángeles, mientras que en el otro extremo (baja integración) aparecen otras como Detroit, Miami, Toronto o Ámsterdam.

Además de considerar las ciudades se puede analizar cómo las distintas culturas, caracterizas por el idioma, se integran en los países donde se encuentran esas ciudades. La mejor integración se encuentra entre culturas cercanas: por ejemplo, latinos (hablantes de portugués e italiano) en países sudamericanos de habla hispánica o europeos en el Reino Unido. Los casos de mayor segregación se dan entre culturas que son altamente diferentes.

Este método permite abrir la puerta a encontrar una nueva fuente de datos para analizar la segregación o integración espacial de la residencia de los inmigrantes. Los datos online están pensados para otros propósitos, pero son masivos y se actualizan constantemente, haciendo el acceso a los resultados sea casi a tiempo real, las áreas que se pueden estudiar sean de escala global y el coste de estos estudios sea mucho más reducido.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016 y 2017.