Social Media

La importancia de las redes sociales en campaña electoral

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La Universidad Carlos III de Madrid ha analizado 84.378 cuentas de usuarios que hablan de política en Twitter para determinar la relación entre las conversaciones en esta red social y los resultados que posteriormente se obtienen en las elecciones generales.

En TICbeat ya nos hemos hecho eco en numerosas ocasiones de la creciente importancia de las redes sociales a la hora de encarar una campaña electoral. No en vano, la propia Hillary Clinton centró en el mundo 2.0 sus primeros pasos en su segunda intentona de acceder a la Casa Blanca. Pero en nuestro país este fenómeno hacia una “comunidad política online” también sigue su camino imparable hasta convertirse en el eje de las dos citas electorales que viviremos este año: las elecciones municipales y autonómicas de mayo, y las generales de fin de año.

En ese sentido, la conversación en redes sociales como Twitter versa, en un sinfín de ocasiones, en torno a los acontecimientos políticos de mayor interés en ese momento, así como en intensos debates promovidos por influencers de uno y otro color, en los que se involucran desde populares personajes de las “mareas vivas” de nuestra sociedad hasta usuarios anónimos deseosos de exponer su punto de vista sobre el panorama político actual.

La Universidad Carlos III de Madrid ha analizado 84.378 cuentas de usuarios que hablan de política en Twitter para determinar cuán de relacionadas están las conversaciones en esta red social con los resultados que posteriormente se obtienen en las elecciones generales. Y aparece una correlación casi perfecta, aunque formaciones como el PSOE, IU o UPyD generan mucho más ruido en Twitter de las papeletas que finalmente llevan impreso su nombre en las urnas. Por ejemplo, analizando el caso de las pasadas elecciones andaluzas, en el caso del PSOE, tuvo un volumen de conversación en Twitter del 39,76%, obteniendo un resultado electoral final del 35,45%.

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Personas de todas las edades y sexo participan de estas conversaciones políticas en Internet, aunque predomina el grupo de edad comprendido entre los 25 y los 54 años, con un 67% de presencia. El segmento de la población más joven (entre 18 y 25 años) que acude a Twitter para informarse de las diferentes opciones políticas, conocer a los candidatos y sus propuestas, es de un 25%. Asimismo, el perfil ideológico de los usuarios que participan en la conversación política en Twitter no está demasiado alejado de los datos que refleja el CIS para el total de la población. Así, se observa como el perfil mayoritario se corresponde con una posición política de centro (43%), mientras que el peso de la izquierda es de un 39% y la derecha de un 18%.

Luces y sombras en la gestión del ‘social media’ de los políticos en España

Lo cierto es que los políticos españoles se han involucrado, bien asesorados por sus equipos de comunicación, de lleno en el mundo de las redes sociales… aunque con resultados dispares. Mientras que Mariano Rajoy es uno de los presidentes mundiales con menos seguidores en Twitter (apenas 789.000) y es su equipo el que publica la inmensa mayoría de sus tuits, otros políticos como Pablo Iglesias (más de 937.000 followers) son auténticos adictos a esta red social y han hecho de ella una importante base para darse a conocer y hacer popular su programa electoral. Otros perfiles como el de Albert Rivera (276.000 followers) son un auténtico canal de autopromoción de sus eventos y actos de campaña, sin apenas cabida para contenidos más personales o profundos que den cuenta de su carácter personal, como ocurre en el caso del líder de Podemos.

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Pero, sin duda, si hay un partido que ejemplifica como ninguno las luces y sombras en redes sociales, ese es UPyD. Al margen de su crisis interna actual, este partido fue pionero a la hora de utilizar los ‘social media’ como altavoz de su ideología, valores y propuestas para el país. Sin embargo, este impulso, muy agradecido por los tuiteros en su comienzo, no tardó en volverse en su contra, más aún cuando dos de sus líderes, Rosa Díez y Toni Cantó, se dieron cuenta de lo pernicioso que se puede volver este entorno en cuanto se produce un error de bulto.

Rosa Díez abandonó, de hecho, Twitter en 2009 tras el escándalo que se produjo tras comprobarse que su cuenta había estado emitiendo tuits mientras ella estaba siendo entrevistada en directo en TVE. De aquella los usos y costumbres habituales en Twitter aún no estaban desarrollados, con lo que Díez no había comunicado nunca que estuviera siendo respaldada por ningún ‘community manager’, lo que hizo que muchos pensarán que era ella misma la que firmaba todos sus tuits.

Por su parte, Toni Cantó ha sido protagonista de un sinfín de escándalos en esta red social. Desde el día en 2012 en que decidió “destruir” Canal 9 con vídeo en que un misil se estrellaba contra esta cadena de televisión hasta su “argumento”, en febrero de 2013, de que la mayoría de denuncias por género eran falsas. Tampoco pasó desapercibido, esta vez en YouTube, su rap electoral, toda una joya de la hemeroteca política reciente. Y, por si fuera poco, hoy hemos sabido que el PP ha denunciado a la formación de Díez por haberles supuestamente injuriado al llamarles, en Twitter, “ladrones” y “corruptos”. Sin duda, una fuente constante de problemas para el partido magenta.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.