Social Media

Instagram también prueba con la ‘curación’ de contenidos

Instagram se sale del cuadrado
Escrito por Manuela Astasio

O, como diría la RAE, con la edición y selección humana de las historias más populares de su comunidad.

El término curar, exportado directamente del inglés, no gusta mucho a los defensores del castellano –la Fundeu, por ejemplo, recomienda utilizar verbos como “seleccionar”, “filtrar” o “editar”-, pero parece que ha llegado a las plataformas de contenido para quedarse. La última en unirse a la tendencia ha sido la red social de fotografía móvil Instagram, que ha empezado a mostrar hilos de contenido recomendado por su equipo.

De ello se hacen eco en Recode, que señala que, en su versión para usuarios estadounidenses, la aplicación ha empezado a ofrecer este fin de semana una sección con una muestra de los mejores vídeos de Halloween, editada por trabajadores de la compañía, propiedad de Facebook desde 2012.

Bajo la premisa de recopilar algunas de las historias y publicaciones más populares de la red social y hacerlas más fáciles de encontrar para los usuarios, Instagram ha querido dar, además, una apariencia más ‘inmersiva’ a este nuevo feed de contenidos, en el que los vídeos se muestran sin los marcos, descripciones y contadores habituales de la red social.

En declaraciones a la web especializada en tecnología, un portavoz de Instagram cuyo nombre no ha trascendido ha explicado que “esto no es más que el comienzo” de este tipo de contenidos: “Es una nueva forma de vivir los eventos y los grandes acontecimientos tal y como suceden, a través de los ojos de la comunidad Instagram”.

¿A alguien le resulta familiar? Difícil que no lo haga: Snapchat ya tiene una funcionalidad llamada Stories, en la que recopila publicaciones de sus usuarios con un hilo común como conciertos, partidos o acontecimientos deportivos, y Twitter acaba de presentar Moments, su pestaña para retransmitir eventos en tiempo real.

Esas funcionalidades tienen, además de la retransmisión temática en tiempo real, otro aspecto significativo en común: sus respectivas plataformas presumen de que, en ellas, los contenidos son seleccionados por equipos de personas. Una tendencia pujante ahora mismo en la web social, que, por el momento, parece estar cansada de esos algoritmos con los que seguimos sin entendernos del todo, y prefieren apostar por un factor humano que dé al usuario mayor sensación de calidez y originalidad. Una de las grandes bazas de Apple Music, por ejemplo, frente a otros servicios de streaming, es que en él hay playlists confeccionadas por editores expertos en música, y no única y mecánicamente basadas en nuestros hábitos de escucha.

Por otro lado, y aunque resulte menos romántico, en este tipo de canales curados es también muy interesante el potencial publicitario, directamente relacionado con la posibilidad de monetización de estas plataformas. Snapchat, por ejemplo, ya lo está explotando en Discover, donde acaba de estrenar los canales patrocinados, así que no sería de extrañar que Instagram encuentre una nueva forma de poner publicidad nativa al servicio de sus anunciantes.

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.