El nuevo Klout desvela las falacias del anterior (y del próximo)

Community managers del mundo, preparad vuestras cuentas de Twitter, vuestros Pinterest y vuestros blogs. Ha nacido un nuevo Klout. Y como toda novedad en redes sociales la recomendaréis y promocionaréis sin dar ni un segundo a la reflexión sobre qué hace. Nos diréis, ya lo estáis haciendo muchos, lo bueno qué es y lo que estamos tardando lo pobres mortales en abrir una cuenta, con lo “chulo” que es. Y este es especialmente maravilloso, porque “mide la influencia”, o eso dice.

Ya nos vendisteis Quora, Google+ y Pinterest, antes incluso de que nadie lo hubiese visto por dentro, y sin que nadie los vea por dentro de lo vacíos que están, pero no os guardamos rencor.

Víctor Sánchez del Real (@sanchezdelreal), es el fundador de elocuent.com (@Elocuent1) dedicada a la marca personal, para emprendedores, profesionales y pequeñas empresas.
Periodista que, como consultor y empresario, ha asesorado en los últimos 20 años a grandes marcas y directivos de grandes empresas, así como a políticos, emprendedores y personalidades públicas. Tiene un programa de charlas gratuitas para proyectos sin ánimo de lucro.

El caso de Klout, sin embargo, es especialmente sangrante. Cientos de artículos o microartículos han dado por buena la frase de Klout de que son “el estándar para la influencia online”. Os emocionó que con un Klout Score de 50 ya fueras un VIP en algunos sitios del mundo, con acceso a discotecas chulas o salas premium en el aeropuerto de San Francisco.Pero muy pocos dedicasteis dos minutos a analizar de dónde salía ese 50. Y a día de hoy os sigue dando igual, porque Klout os mantiene nerviosos como yonkis con vuestra última subida o bajada de “score”. O con conseguir nuevos “badges”, que como cromos infantiles compartís en Twitter.

Mientras luchabais y conseguíais más followers y retweets,eso con trabajo de verdad, sin embargo vuestro Klout bajaba, para luego subir. ¿Cómo es posible? Y ese día tuiteabais como locos. Pero muy pocos disteis de alta cuentas de prueba para analizar con un mínimo de ciencia qué puñetas medía el auto-denominado estándar. Bastaba crear una cuenta que se mantuviera en coma y una a la que le dieras aire y seguidores para ver las incongruencias. Pero la mayoría de vosotros estabais demasiado ocupados añadiendo diapositivas sobre Klout a vuestras presentaciones en PowerPoint sobre redes sociales.

¿Os acordáis de que el “viejo” solo enlazaba a Twitter y Facebook ? Luego añadieron  Google Plus. Añadieron, por la puerta de atrás, Linkedin y YouTube. Y seguisteis recomendando medirse con este “estándar de la influencia”. Sin dudarlo. ¡El oráculo ha hablado!

Ahora anuncian que abren Klout a tus queridos Foursquare, Instagram y hasta 10 nuevas redes sociales. ¿Y no las habías echado de menos en la medición de tu influencia?Pero seguís creyendo en el standard, porque es fácil y porque es chulo.

Pero si ahora miráis – que lo habréis hecho – en la sección “your moments”, habréis descubierto con sorpresa que los que mejor puntuación tienen son raros. Tu post más visitado en tu web basada en Joomla no está. No salen los 5 principales resultados en Google sobre ti. Algo falla.

Y os la han colado. Y seguiréis dándole bombo a esta gran mentira. Klout es a reputación lo que la PowerBalance a salud o resultados deportivos. Pero seguís usando la banda de plástico porque brilla y tiene un holograma energético, ¿verdad?.

Vuelve a leer los cinco párrafos anteriores.

Si Klout era el estándar de influencia con dos redes, que ya te recuero que no tiene base alguna. ¿Cómo es posible que lo siga siendo cuando añade algunas importantes para tus esfuerzos de difusión y que no estaban? Si anuncian que “coming soon” añadirán nuevas redes a medir, cómo es posible que el actual sea el estándar para medir tu influencia. ¿Estándar, influencia, con dos , seis o quince redes? Si no has visto ya el truco, lo mejor es que sigas viviendo en esa idolatría. Pero no te autodenomines como estándar o como profesional. Sencillamente no lo eres. Renuncio a enseñar matemáticas, pero el 90% de las personas con inteligencia habrán captado ya la trampa. Hábilmente urdida, pero que no se diferencia de los bálsamos de fierabrás o las botellas de “medicina Sloan” del oeste americano que curaban la gripe en hombre y caballos.

A los que no os creáis este articulo, disfrutad del placebo.

A los que sí, seguid buscando la excelencia, midiendo en muchos sitios y haciendo las matemáticas mínimas en un post it. No hace falta mucho más para saber si algo funciona o no. Es el sentido común estándar.

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Víctor Sánchez del Real (@sanchezdelreal), es el fundador de elocuent.com (@Elocuent1) dedicada a la marca personal, para emprendedores, profesionales y pequeñas empresas. Periodista que, como consultor y empresario, ha asesorado en los últimos 20 años a grandes marcas y directivos de grandes empresas, así como a políticos, emprendedores y personalidades públicas. Tiene un programa de charlas gratuitas para proyectos sin ánimo de lucro.

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