Social Media

Todo lo que Spotify sabe de ti con la música que escuchas

Te contamos todo lo que sabe de ti Spotify

Por todos es sabido que la información que vertimos en la red sirve para que muchos programas, aplicaciones o plataformas sociales tengan un perfil muy completo acerca de nosotros y nuestro comportamiento digital. Spotify no se queda atrás y sabe mucho de ti por la música que escuchas.

La música es una de las aficiones más definitorias de cada ser humano, por lo que el repertorio favorito de canciones puede hablarle a Spotify tanto de su edad o lugar de residencia, como de otros rasgos más profundos y complejos como las preferencias políticas, la personalidad o el grado de sociabilidad. 

Así, el popular servicio de emisión en directo es capaz de analizar toda la actividad de sus usuarios -qué música escuchan, cuándo, qué patrones de reproducción siguen, qué listas crean– para conocer sus gustos y, a partir de ahí, empezar a recomendar.

10 maneras de sacarle más partido a Spotify

Partiendo de la base de que el gusto musical es único e intransferible, los expertos de la plataforma han descubierto valiosas  pistas acerca de la naturaleza humana partir del consumo de las canciones. “De todas las cosas que podemos medir con tecnología, la música es la más representativa de nuestra personalidad”, ha explicado a la agencia Efe el responsable científico de datos de Spotify, Brian Whitman.

Personalización de la experiencia de usuario en Spotify

Expertos en inteligencia artificial, científicos, músicos y profesionales de la sociología y la psicología trabajan para comprender qué significa la música para cada usuario y así, poder desarrollar un producto personalizado, como demuestran funciones recientes de Spotify como Radar.

“Somos capaces de descubrir, con un alto grado de fiabilidad, cosas de ti: por supuesto tu edad y dónde vives, pero también matices de tu carácter”, asegura Whitman.

Entre otras cosas, a raíz de los datos extraídos del gusto musical, los analistas pueden saber si un usuario es sociable, introspectivo o aventurero y el tipo de personas con las que sería compatible. También, sus preferencias políticas.

Conocimiento del usuario, con límites

“La música sirve para expresar parcialmente quiénes somos, pero nunca vamos a ser capaces de entender la complejidad de una persona a partir de la visión limitada que nos formamos a través de su actividad musical. Intentamos hacer suposiciones, aunque no siempre son certeras”, ha concluido el responsable de producto de Spotify, Ajay Kalia.

Amazon lanzará su propio Spotify por cinco dólares al mes

En la plataforma no hay dos usuarios de entre sus cien millones que compartan idénticos gustos. Tampoco las mismas opiniones acerca de qué canción es alegre, triste o relajante. Con el objetivo de categorizar de la mejor forma su catálogo de 30 millones de canciones, Spotify analiza matemáticamente sus canciones en torno al tempo o al ritmo, bucear en la web y redes sociales para estudiar qué se escribe sobre música y organiza reuniones con usuarios para conocer sus motivaciones. 

La próxima frontera, según su responsable científico, es que el servicio “entienda a las personas tanto como entiende la música”. Es un proceso complejo, ya que identidad y actividad musical muchas veces no están alineadas porque en muchas ocasiones se comparte en redes un tipo de música que en realidad no se está escuchando.

“Hemos visto que hay canciones que la gente escucha, pero nunca las comparte porque no quiere verse asociada a ellas. Y lo contrario: composiciones que muy pocos reproducen pero muchos publican en redes. Es fascinante, queremos entender qué subyace a este comportamiento y lograr que el algoritmo sea capaz de comprender si realmente esa música gusta”, dice Kalia.

La conexión emocional con la música es evidente y en la compañía escandinava lo saben, pero si les resulta una utopía determinar si una canción es triste o alegre, mucho más el ser capaces de adivinar el estado de ánimo del oyente y qué desea.

Rocío Guerrero, responsable del equipo editorial que elabora listas musicales, extrae dos grandes conclusiones: `por una parte, somos muy tolerantes con la música y estamos abiertos al descubrimiento, y por otra, nos gusta llevar las emociones al límite.

Un futuro al servicio de las emociones

En el futuro, el servicio quiere responder satisfactoriamente a peticiones del tipo: “Spotify, estoy deprimido, anímame” o “he tenido un mal día, ponme canciones que me relajen”. Para ello, habrá de conocer con qué música logra esos efectos en cada uno. Por ahora, este camino de ensayo y error tiene su bandera en las listas personalizadas de descubrimiento semanal, disponibles cada lunes. 

Es probable que el setenta por ciento de lo que escucha un usuario es similar a lo de otros, “¿pero qué pasa con ese treinta por ciento que te hace único? En lugar de centrarnos en los lugares comunes, ¿podemos detectar esas rarezas y darte algo que sólo tenga sentido para ti? En ello estamos”, finaliza Kalia.

Imagen | Downloadsource

Vía | Efe

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.