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Así influye WhatsApp en nuestras relaciones sentimentales (para bien y para mal)

Los canales online tienen cada vez menos importancia según vamos madurando, pero en los más jóvenes se conjuga un particular juego entre el control y la violencia psicológica con comportamientos que generan satisfacción y bienestar en la pareja.

Ligar a través de Tinder, chatear con la pareja a través de WhatsApp e incluso discutir y romper lazos por vías digitales. Hoy en día, parece que toda nuestra forma de amar pasa irremediablemente por formas de comunicación online, especialmente en el caso de los más jóvenes. O esa es la premisa de partida, aunque con muchos matices a tenor de un estudio sociológico realizado por las universidades de Córdoba y Sevilla.

Así pues, afirman las investigadoras, la comunicación online adquiere un impacto cada vez menor en las relaciones sentimentales de los jóvenes adultos, a medida que avanzan en edad. En concreto, han corroborado que según se va afianzando una relación de pareja entre dos personas jóvenes adultas, éstas van restando importancia al contexto online.

Para llegar a esta conclusión, las expertas han analizado el grado de repercusión del ámbito digital en este colectivo y han concluido que el ecosistema online, formado sobre todo por herramientas de comunicación 2.0 como WhatsApp, las redes sociales e Internet, tiene un impacto poco significativo en sus relaciones de pareja. “A medida que se avanza en edad, la influencia de lo online va teniendo menos impacto en la vida de pareja”, asegura a la Fundación Descubre la investigadora de la Universidad de Sevilla y responsable de este estudio, Virginia Sánchez.

Así lo recogen en el artículo ‘Romantic Relationship Quality in the Digital Age: A Study with Young Adults’, publicado en la revista The Spanish Journal of Psychology. Esta encuesta, realizada a jóvenes de alrededor de entre 18 y 25 años y que cursaban estudios universitarios, centra su análisis en aspectos como la intimidad online en la relación sentimental con el fin de verificar si pasar tiempo conectados juntos impacta en la satisfacción general de la pareja. “Acciones tan cotidianas como hablar de la relación de pareja vía móvil, compartir fotos con la pareja, enviarle correos electrónicos… todo ello nos orienta sobre si dos personas tienen una relación positiva o hay indicios de conductas que pueden afectarles negativamente”, aclara Sánchez.

Control en Whatsapp: cuando la pareja se convierte en el Gran Hermano

Según el estudio, las parejas jóvenes adultas que siguen esta tendencia se sienten mejor con su relación. Pero existen otras dimensiones del entorno online que influyen de manera negativa en la relación sentimental, como son ciertas “prácticas de cibercortejo”, como el flirteo online. “Aunque es una práctica muy común entre los adolescentes, para los universitarios resulta negativa para la relación de pareja. Un dato destacado apunta que los chicos reconocen en mayor medida practicar el flirteo online que las chicas”, señala la responsable de esta investigación.

Otro hábito online que afecta a las relaciones de pareja es la intrusividad. Llamar o tratar de contactar con la pareja y que ésta no responda genera nerviosismo a muchos de los jóvenes encuestados. “Esta escala, que a priori es negativa, resulta por el contrario positiva porque estas personas reconocen estar muy satisfechas con su relación. Para ellos, se trata de una muestra de amor en lugar de una manera de control hacia la pareja”, aclara Sánchez.

De esta forma, averiguar la contraseña y mirar el contenido de los correos electrónicos a la pareja se considera intromisión en la intimidad del otro para los estudiantes universitarios, pero entre los adolescentes es una prueba de fidelidad. Lo mismo ocurre con acciones como dejar de hablarle si pasa algo, escribirle en mayúscula si está enfadado o poner puntos suspensivos para crear dudas en la otra persona, concebidas como conductas online que afectan negativamente a la pareja. “Son prácticas sutiles de maltrato psicológico porque manipulan”, avisa esta experta.

Por otro lado, la encuesta también preguntaba además a los adolescentes cuestiones como “¿Cuánto tiempo pasa chateando con su pareja?”, “Mi pareja me llama cien veces al día y me estresa cuando me pregunta donde estoy”, “Reviso las fotos que cuelga en Facebook e Instagram con los amigos”, entre otras. Las preguntas y afirmaciones de dicha encuesta han servido a las investigadoras para extraer información relevante acerca de si la relación de pareja es positiva o negativa para la persona que participó en el estudio.

*Vía: DICYT

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.