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Animales en peligro de extinción: ¿la culpa podría ser de las redes sociales?

Red Panda
Escrito por Redacción TICbeat

Es inevitable: nos encanta ver fotos de animales adorables en nuestros ratos libres, haciendo posturas y gestos graciosos. ¿Pero sabemos realmente cómo afecta el tráfico de estas imágenes en las redes sociales a la vida real de estos animales y a su protección?

Seguro que muchas veces entras en Instagram y empiezas a ver fotos de animales. Esta práctica está muy extendida y cada vez se realiza con mayor asiduidad, pero muchas veces regalar visitas y ‘me gusta’ a estos vídeos o imágenes en redes sociales pueden afectar a estos animales salvajes en la vida real, llegando a ponerles en peligro de extinción.

Pongamos un ejemplo: es probable que ya hayas visto alguna foto de un panda rojo, uno de los animales que más éxito tienen en las redes sociales, que bautizan con su nombre a uno de los navegadores de internet más utilizados: Firefox.

Estos pequeños animales son tan famosos que tienen vídeos e imágenes haciendo todo tipo de actividades: jugando en la nieve, alimentándose o dando sus primeros pasos. Los pandas rojos son autóctonos de los bosques desde Nepal hasta China. Pero las últimas tres generaciones de estos animales se ha visto disminuida a la mitad y, por tanto, actualmente es una especie en peligro de extinción según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), habiendo menos de 2.500 pandas viviendo en su hábitat natural en libertad.

Por ello se creó la organización benéfica Red Panda con la cual se intenta crear conciencia sobre estos animales y la situación en la que se encuentran, llevando a cabo diversos programas para la conservación de esta especie y evitar su cautiverio. Esta organización celebra cada año el día internacional del panda rojo entre otras actividades de concienciación de la sociedad, enfocándose en cambiar la imagen de estos animales e intentando que la sociedad comprenda que los pandas rojos no son meros actores en vídeos de YouTube para la diversión de su público.

Desgraciadamente no todo el mundo está concienciado del gran problema que supone tener en cautiverio a esta especie, e incluso hay quienes creen que tener de mascota a un animal salvaje es algo bueno para ellos. Aunque se ha intentado proteger enormemente al panda, en el mercado negro se siguen vendiendo como mascotas y los contrabandistas siguen ganando dinero a costa del panda rojo.

¿Cómo afectan las redes sociales al tráfico de animales salvajes?

Es difícil demostrar que los vídeos y fotos publicados en internet sean los culpables directos de la demanda de pandas rojos  u otras especies en el mercado negro. Pero sí se puede afirmar que los vídeos que fomentan el cautiverio y muestran a los pandas rojos como mascotas son muy dañinos debido al falso mensaje que transmiten a la sociedad al mostrar a estos animales alegres viviendo en casas como mascotas cuando la realidad es bien distinta.

Y es que, una imagen o un vídeo pueden tergiversar los comportamientos animales, por ejemplo haciéndonos pensar que el animal está disfrutando cuando en realidad está intentando defenderse.

Un claro ejemplo es el caso de la especie llamada ‘el loris perezoso’. Este primate nocturno del sudeste asiático se hizo famoso al ser el protagonista de un vídeo viral en el que levantaba los brazos con alegría. Parecía un comportamiento positivo, pero los expertos revelaron que aunque pareciese que el primate disfrutaba y estaba contento, en realidad su comportamiento era defensivo reaccionando a la caricia de su dueño. El primate se había convertido en una mascota con sobrepeso que vivía en un piso en Rusia en cautiverio.

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A raíz de diversos estudios sobre el problema del fomento del cautiverio en las redes sociales, se ha llegado a demostrar que una cuarta parte de las personas que comentaron dichos vídeos e imágenes sobre pandas rojos tuvieron interés en mantener como mascota a estos animales salvajes, a pesar de la vulnerabilidad de los mismos, según informa la BBC. Lo mismo ocurre con el slow loris: todo el mundo quiere tener uno.

Además, el mercado negro ha pasado a controlarse a través del comercio electrónico, en Internet y en las redes sociales.

Afortunadamente en este año las empresas tecnológicas más grandes del mundo se han unido con la WWF para terminar con el comercio ilegal de vida salvaje. Entre ellas Instagram, la red social para compartir fotos, ha contribuido enviando mensajes de protección de la naturaleza y de concienciación de los abusos a animales en peligro de extinción en una ventana emergente, cuando los usuarios buscan los hastags #tigerselfie , #slowloris, #orangutan y #pangolin.

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