Social Media

Al margen de la ley, ¿quién tiene poder para poner fin al peligro de las RRSS?

Las empresas y las redes sociales

Ante la escasa actividad de las compañías tecnológicas, un inversor de Facebook y antiguo mentor de Mark Zuckerberg, explica quién puede luchar contra el mal uso de las redes sociales para proteger a los usuarios de un creciente peligro en el mundo virtual.

El inversor tecnológico Roger McNamee está preocupado por una de sus mayores inversiones: Facebook. Ha instado a la compañía para que dejen de centrarse en la rentabilidad a corto plazo, y comiencen a erradicar eficazmente el mal causado en las redes sociales por un uso inadecuado de las mismas por parte de diversos actores.

Si McNamee hubiera reconocido el peligro años atrás puede que las cosas hubieran sido diferentes: en su día el inversor actuaba como el mentor profesional de Mark Zuckerberg, pero desafortunadamente alega no haber tenido ocasión de tratar el asunto con el creador de Facebook ahora que el riesgo es latente.

No obstante, asegura que promover la lucha contra el mal uso de las RRSS es en gran parte responsabilidad de los inversores, ante la escasa regulación por parte de los gobiernos…e insiste en que no es el único. La semana pasada inversores de Apple reclamaron una mayor protección de los menores ante los efectos nocivos de las redes sociales y los smartphones.

McNamee explicó en su artículo publicado en The Guardian que el gobierno corporativo es un terreno pantanoso. Supuestamente los miembros de la junta directiva deberían controlar las decisiones de la dirección, pero muchas veces hacen la vista gorda. “En teoría, los accionistas deberían tener un gran poder al ejercer sus derechos para aprobar la junta directiva, los auditores y los cambios en la política corporativa“, explica el inversor.

Es decir, a través del voto los accionistas deberían poder controlar la actividad de la empresa…pero cabe recalcar el “deberían”; en la práctica muy pocos accionistas usan su voto para oponerse a la dirección. Los derechos de los accionistas han ido desvaneciéndose hasta dejar las decisiones en manos de los fundadores. El pequeño porcentaje de inversores que se oponen a esta ‘pérdida’ de derechos suelen reivindicarse a través de acciones públicas, convirtiéndose en inversores activistas.

Los inversores no son los únicos que pueden actuar como activistas y marcar un cambio: sus clientes de Facebook también pueden, es decir, los anunciantes. Sin embargo, hasta la fecha parecen ser fieles a las RRSS. Los usuarios también tienen un gran poder ya que si dejarán de usar la plataforma el impacto sería enorme, pero aquí están el problema: hay más de 2 mil millones de usuarios en Facebook y la mayoría pasan una cantidad desmedida de tiempo en la red social, están adictos y no pueden dejarlo.

Facebook responde a la gran pregunta: ¿es malo para nuestra salud mental pasar tiempo en RRSS?

Por último, está el rol de los empleados de las compañías tecnológicas contra el abuso de las RRSS, pero la mayoría de los trabajadores desconocen el impacto que pueden tener en la empresa. Basta con fijarse en el caso de Uber y el revuelo que desató una empleada al hablar públicamente sobre un acoso sexual que muchos ya conocían.

Si todos estos actores usaran su poder, ¿las compañías tecnológicas se pondrían las pilas para proteger a la sociedad del creciente peligro al que se les expone cada vez que inician sesión en una red social?

Sobre el autor de este artículo

Christiane Drummond

Graduada en Periodismo y redactora en TICbeat. ¿Qué me interesa? La innovación, la actualidad, la tecnología y, sobre todo, las personas.