Social Media

99 días sin Facebook

99daysoffreedom
Escrito por Mihaela Marín

Después del experimento social de Facebook,  una organización sin ánimo de lucro de los Países Bajos llamada 99 Days of Freedom viene con una pregunta nacida de la controversia creada alrededor del tema de las emociones relacionadas con el uso de la red social más conocida del mundo. La observación sin consentimiento de lo que hace feliz o triste al usuario y cómo se propaga en las relaciones online con los otros miembros de la red han hecho pensar al grupo de investigadores en una pregunta, que puede desvelar, esta vez de forma voluntaria, una conclusión que podría tener el mismo impacto o incluso mayor que la del experimento de la red social. 

Una respuesta levanta otra pregunta

99 Days of Freedom es la iniciativa de Just, una agencia creativa de los Países Bajos que hace poco lanzó una respuesta al experimento en el que Facebook implicó involuntariamente a unos casi 700.000 usuarios  para observar cómo se contagian las emociones entre sus usuarios. Después de haber generado una ola de desaprobación general seguida por acusaciones de falta de ética, la conclusión de la red social demostró una tendencia de contagio emocional influenciada por el contenido de las publicaciones, si era más positivo o más negativo las contestaciones crecían siguiendo la misma línea emocional. Una de las respuestas sobre el porqué de esta investigación ha hecho referencia a la preocupación de la red social por el posible abandono de los usuarios delante de una exposición a la negatividad de los contenidos publicados por sus amigos. Ahora, a través de otro experimento, 99 Days of Freedom podrá descubrir algo mucho más importante que el objetivo que ha querido perseguir la red social más conocida del mundo y eso es si somos más felices sin Facebook.

El director que lleva el proyecto, Merijn Straathof, ha explicado que el origen de la idea surgió en una conversación con su grupo de trabajo sobre el uso de Facebook de cada uno. Se ha podido observar un alto nivel de sentimiento negativo causado por las referencias de las personas a las situaciones complicadas que han experimentado en la red social: etiquetas en fotos poco favorecedoras, discusiones con otros usuarios o lamentar el tiempo perdido. Inevitablemente, las reflexiones han llevado a una pregunta que está preparando otro experimento.

¿Cómo te sientes cuando no usas Facebook?

Esta es la pregunta que se ha generado después de analizar todas estas observaciones y a través de la cual Straathof y su equipo intenta determinar cómo la vida sin Facebook impacta a sus usuarios. Para poder realizar el estudio, la agencia pide a los usuarios de la red social que quieran participar de forma anónima, abstenerse a usar sus cuentas por un tiempo de 99 días.

El proceso está muy bien pautado para que a los participantes no les parezca tan difícil la larga pausa. En los 99 días los miembros tendrán que monitorizar sus emociones y dejar una constancia en forma de encuestas anónimas sobre el nivel de felicidad tres veces durante el periodo de investigación, los días 33, 66 y 99. Las instrucciones también incluyen cómo cambiar la imagen de perfil con una de ‘tiempo libre’ y cómo crear una cuenta atrás de 99 días. Al final del estudio, los resultados se publicarán en la página oficial de la agencia, 99daysoffreedom.com.

Privar durante tres meses a 1.200 millones de usuarios no es una tarea muy fácil y de ello es consciente también el equipo de Straathof. El tiempo que se gasta de media para leer actualizaciones, buscar fotos o seguir enlaces es de 17 minutos al día, así que después de 99 días esto se acumula a más 28 horas de actividad a la que los usuarios tendrán que renunciar. Los investigadores en cambio creen que es un periodo que se podría aprovechar para realizar otras actividades satisfactorias fuera del mundo digital como por ejemplo pasar tiempo con la familia y los amigos o aprender nuevas habilidades. Habrá que ver cuáles son las principales conclusiones después de estas ‘vacaciones’ en el mundo real y si cambiarán de alguna forma la relación de los usuarios con su plataforma preferida. 

Sobre el autor de este artículo

Mihaela Marín

Mi interés por la tecnología ha nacido cuando me he dado cuenta de que nos permite ver el lado escondido de la realidad. Todavía quedan muchas cosas por descubrir y suficiente curiosidad para entender lo que realmente somos. Especializada en Periodismo y Marketing, he podido compartir experiencias con profesionales del mundo empresarial tecnológico. Siempre en búsqueda de ideas, escribo para hacer conocido el trabajo innovador, capaz de cambiar los problemas en soluciones.