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‘Smartphones’, una industria que se sigue reinventando en 2015

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Escrito por Esther Macías

Apenas quedan unos días para que arranque en Barcelona el mayor evento de la industria de la movilidad del mundo, MWC, que tendrá lugar del 2 al 5 de marzo, así que es tiempo para reflexionar sobre cuál será el futuro de una industria, la de telefonía móvil y el ecosistema que ha crecido en torno a ésta, que ha cambiado por completo nuestra forma de comunicarnos, trabajar y, en definitiva, vivir.

Apenas quedan unos días para que arranque en Barcelona el mayor evento de la industria de la movilidad del mundo, el Mobile World Congress, que tendrá lugar del 2 al 5 de marzo, así que es tiempo para reflexionar sobre cuál será el futuro de una industria, la de telefonía móvil y el ecosistema que ha crecido en torno a ésta, que ha cambiado por completo nuestra forma de comunicarnos, trabajar y, en definitiva, vivir.

En realidad la telefonía móvil no es nueva sino que se remonta a hace ya más de 30 años, cuando Motorola logró comercializar, en 1984, el primer terminal de estas características de la historia, el DynaTAC 8000x. Pero estas tres décadas que han dado para mucho, sobre todo la última, con la explosión de toda una serie de servicios y aplicaciones que han transformado la forma en la que utilizamos el terminal, que ha dejado de ser un dispositivo para hacer llamadas, como recordaba recientemente Dominic Field, socio y director ejecutivo en The Boston Consulting Group, para convertirse en un habilitador para acceder a múltiples servicios y que está transformando todos los sectores de negocio. De hecho solo en las cinco mayores economías de la UE (Alemania, España, Francia, Italia y Reino Unido) la industria de Internet móvil generó en 2013 unos 90.000 millones de euros y se espera que este montante alcance los 230.000 millones de dólares en 2017.

Pero volvamos al terminal. Los propios teléfonos se han ido transformando por completo en los últimos años, no solo han ganado tamaño (para hacer más cómoda la lectura o visualización de contenido al usuario) sino que han ganado potencia (un smartphone tiene más potencia que Mars Curiosity, el vehículo explorador espacial que la NASA logró llevar a Marte en 2012) y velocidad (algo íntimamente unido a las nuevas tecnologías de conexión que han ido expandiéndose en el mercado, como es el caso de la aún incipiente LTE/4G). Pero ¿cómo serán los móviles que vienen, muchos de los cuáles se presentarán en el próximo MWC? ¿Qué veremos a lo largo de este año en esta industria?

Las cámaras y herramientas de imagen seguirán mejorando

Desde la consultora Gartner, Annette Zimmermann, directora de Investigación de la compañía, aporta algunas pistas. Ésta recuerda que en los últimos años los fabricantes han centrado sus esfuerzos en optimizar las capacidades de imagen –han sido notables las mejoras realizadas en general en la estabilización de la imagen óptica, en las herramientas de edición de vídeo y en la cámara frontal, cada vez más utilizada para las famosas autofotos o selfies– y en ampliar las pantallas. La propia Apple, en contra de sus tradicionales principios y siguiendo la estela de los fabricantes asiáticos como Samsung, lanzó dos modelos de iPhones más grandes del habitual lo que le ha llevado a cosechar verdaderos récords de beneficios. De cara a este año “continuará la tendencia de los fabricantes a invertir en la calidad del vídeo y la cámara de los dispositivos”, según la analista, quien espera, por otro lado, que en los consumidores prosiga esta fiebre por los vídeos y los selfies.

 

iPhone 6 e iPhone 6 Plus, los últimos modelos de smartphones presentados por Apple.

iPhone 6 e iPhone 6 Plus, los últimos modelos de smartphones presentados por Apple.

 

Dispositivos cada vez más parecidos

En todo caso, Zimmermann resalta una realidad: el hecho de que para los fabricantes cada vez es más difícil marcar diferencias, sobre todo teniendo en cuenta la elevada madurez de este mercado. En el caso de Apple, en concreto, la analista apunta que la compañía “tendrá que lanzar algo innovador a lo largo de 2015 si quiere replicar las ventas récord del pasado año”. Además, añade, “los fabricantes más competitivos en precios, como son muchas compañías chinas que venden smartphones de marca blanca, seguirán beneficiándose de la creciente demanda de terminales en los mercados emergentes”. En Gartner estiman que la base instalada de smartphones en 2014 fue del 50% en Latinoamérica y del 30% en el África Subsahariana, lo que pone de manifiesto la “enorme oportunidad que existe para que los usuarios renueven sus tradicionales teléfonos y los cambien por un smartphone en 2015”.

En lo que respecta al mercado occidental y, en especial la Eurozona, la analista confía en que la competencia en el terreno de los smartphones se recrudezca aún más. Eso sí, la volatilidad del euro, añade, podría hacer que aumentasen los precios.

Nuevos competidores

A pesar de su madurez, la industria de la telefonía móvil es cambiante como pocas. Solo hay que recordar dónde está ahora (en manos de Microsoft y bastante maltrecha) la mayor de empresa de telefonía móvil del mundo hace siete años: Nokia, que fue relegada por jugadores como Apple y Samsung. Pero nadie asegura a los más grandes una posición eterna. Son muchos los jugadores que se atreven a irrumpir en un mercado que aunque parece saturado aún tiene espacio para crecer.

Uno de ellos es la compañía francesa Wiko, un fabricante francés que sorprendió en el MWC del pasado año y está entrando con fuerza en el mercado de los smartphones en Europa. “El fenómeno de Wiko es interesante. Un fabricante completamente desconocido hace dos años ha entrado en el mercado de telefonía móvil en Europa y ha conseguido estar en el top 5 en venta de smartphones en un país como Francia y acaba de presentar sus productos en Alemania”, afirma Zimmermann. Para la analista, las claves de éxito de la empresa de origen francés se basan en su marketing local, una buena gestión del canal y una oferta de productos muy económicos, que oscilan entre los 100 y 150 euros. De hecho, el precio, asevera la experta, es esencial para captar a un tipo de público que pide disfrutar de las apps que más les interesan en un terminal Android y a un precio económico, sin pedir enormes calidades como las que ofrecen los móviles de gama alta.

 

Los smartphones Aquaris M de BQ saldrán a la venta el próximo mes de mayo.

BQ presentará en el MWC sus ‘smartphones’ Aquaris M.

 

En España un actor que está jugando bien el partido es BQ. La empresa ha logrado posicionar sus teléfonos entre los más vendidos en el mercado nacional: cinco de los diez smartphones más vendidos en España, según datos de GfK de diciembre de 2014 son de la empresa española.

Desde luego se trata de un mercado en el que cada vez entran más jugadores conocidos por venir de otros ámbitos. Amazon es un ejemplo pero no el único. La propia Kodak es otro. La mítica empresa de fotografía está reinventándose desde su debacle y su último anuncio fue un teléfono inteligente Android; lo lanzó el pasado mes de mano de Bullit Group. En opinión de Zimmermann, el caso de Kodak es complejo y, a pesar de que su marca es ya conocida por su actividad anterior en el mundo de la imagen, la compañía no lo tiene fácil en un mercado donde la competencia es cada vez más feroz.

El ‘wearable’ no reemplazará al ‘smartphone’, al menos no ahora

Al margen de las mejoras que están experimentando los teléfonos inteligentes como el dispositivo rey de la industria (el pasado año se vendieron más de 1.300 smartphones, según IDC, casi un 30% más que en 2013), lo cierto es que hay otro segmento tecnológico que cada vez toma más fuerza: los wearables o dispositivos pensados para ser llevados encima. De hecho, en el MWC de la próxima semana, además de nuevos smartphones lanzados por los grandes de la industria como Samsung (que presentará su Galaxy S6), LG (que ya ha anunciado novedades para la gama media de este mercado), HTC (cuyo HTC One M9 es uno de los dispositivos más esperados) y de otros fabricantes como la española BQ, veremos mucho wearable. Sin ir más lejos LG ha anunciado que desembarcará en el congreso con dos relojes.

 

LG Watch Urban, no de los relojes inteligentes que LG mostrará en MWC.

LG Watch Urban, no de los relojes inteligentes que LG mostrará en MWC.

 

 

¿Acabarán sustituyendo los relojes y pulseras inteligentes al teléfono? No de momento, según los expertos. Desde Gartner no creen que lo hagan al menos en los próximos cinco años. “Esperamos un fuerte crecimiento de los wearables en 2015, junto al de pulseras deportivas y otros gadgets de monitorización que, entre todos, alcanzarán los 70 millones de unidades vendidas este año, un 38% más frente a 2014. Sin embargo, no vemos que estos dispositivos vayan a reemplazar al smartphone en los próximos cinco años, más bien son un dispositivo complementario al portafolio existente de dispositivos”, asevera Zimmermann.

En todo caso, este será, sin duda, un año más que interesante para los fabricantes de wearables: “Aunque es un mercado con una penetración relativamente baja tiene la oportunidad de crecer a doble dígito a largo plazo”, según la analista. De hecho, la consultora vaticina que las ventas de wearables sumarán los 514 millones de unidades en 2020.

Para los analistas de Gartner, al igual que para los de otras consultoras como Canalys, la irrupción de Apple en el entorno de los wearables con su esperado Apple Watch en abril será definitiva para el impulso de este segmento. Una entrada, la de la empresa de Cupertino, que hará que otros jugadores en liza –Samsung, Sony, Lenovo, etc.– se vean obligados a lanzar productos más atractivos para competir. Y no solo avanzará el hardware en sí sino las plataformas en las que se basan estos gadgets, es decir, el sistema operativo y las aplicaciones que se creen por encima.

El mundo de la salud será, quizá, uno de los más impactados por la ola wearable. “Samsung, Google, Apple y Microsoft están preparados para construir plataformas de salud completas dirigidas a atraer a socios en la industria de la salud y el bienestar. Esta iniciativa traerá consigo nuevos modelos de negocio, pero también hará que emerja el debate de cómo proteger mejor los datos que se recolectan a través de los wearables”, apunta la analista. En todo caso el de los wearables es aún un mundo que está absolutamente por explotar en lo que respecta al “desarrollo de aplicaciones y ecosistemas más sofisticados”, finaliza la experta.

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.