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Un mes usando el Kindle Fire HD

Escrito por Raquel C. Pico

La calidad de visionado de imágenes es uno de los puntos fuertes de la tableta de Amazon.

Amazon sorprendía hace unos meses lanzándose al mercado de las tabletas. La cuota de mercado de su dispositivo, Kindle Fire, creció bastante rápido en Estados Unidos, el mercado en el que estaba a disposición de los consumidores. Kindle Fire llegó, en su versión HD o ‘normal’, al mercado español este otoño y podría ser uno de los regalos estrella de estas Navidades (lo fue el ereader Kindle el año pasado).

¿Merece la pena hacerse con un Kindle Fire? Durante un mes he podido emplear de una forma intensiva el dispositivo de Amazon. El Kindle Fire HD me ha acompañado en varios largos viajes en tren, me ha servido para cuestiones de trabajo y lo he empleado para ocio. Tras un mes de uso, su batería y la calidad de imagen son los puntos más destacables de la experiencia.

La tableta tiene una pantalla pequeña. Sus 7 pulgadas están por debajo del tamaño más amplio del iPad, pero está dentro de la línea de lo que se espera dentro de su franja de precios. El tamaño del dispositivo va en línea con los terminales mini. Su tamaño lo hace bastante manejable (durante el período de prueba he llegado incluso a guardarlo en un bolsillo profundo de un abrigo) y consumir contenidos audiovisuales no desmerece, a pesar del tamaño más reducido de la pantalla.

Los contenidos, de hecho, se ven con una muy óptima calidad de imagen gracias a su condición HD. Aunque por el momento Amazon no ofrece contenidos audiovisuales como hace en Estados Unidos (Amazon Prime es por el momento algo a lo que los consumidores españoles no podemos acceder, aunque los rumores apuntan a que lo haremos pronto) si se puede acceder a contenidos de otros. La aplicación de RTVE, por ejemplo, es incluso más completa que la de que la cadena pública tiene para smart TV y permite acceder a algunos de sus contenidos más populares. Las diferentes opciones de VoD, como Filmin, Wuaki.tv o Youzee, tampoco cuentan con aplicaciones en la app store específica de Kindle (y la única manera sencilla de hacerse con apps para la tableta) aunque sí se puede acceder sin mayor problema a la versión para navegador desde Silk.

Poco contenido

Esa ausencia del contenido audiovisual es sin duda la mayor diferencia, negativamente hablando, entre el dispositivo en España frente a lo que se puede disfrutar en Estados Unidos, donde la tableta se estrenó de forma completa. El dispositivo reproduce además una lista muy limitada de formatos, aunque para ver los vídeos personales siempre se puede echar mano de VLC. El reproductor, compatible con un amplio abanico de formatos, simplifica la visualización de esos contenidos. Introducirlos en el Kindle Fire es también sencillo: sólo hay que conectar la tableta al ordenador personal.

Tampoco hay acceso a otros atractivos contenidos que sí están operativos en otros mercados, como por ejemplo las ediciones de revistas para Kindle. A pesar de que en la página de producto en Amazon se destaca como un punto fuerte el acceso a color a diferentes revistas vía Tienda de Apps, no son las ediciones españolas las que están disponibles y el suscriptor tendrá que hacerse con las versiones en inglés de las mismas.

Aunque siempre quedarán los libros. Amazon ha conseguido que el catálogo de ebooks del .es haya aumentado en los últimos meses, desde que se estrenó hace poco más de un año. Si el usuario ya tiene una biblioteca electrónica propia, el contenido se sincronizará entre dispositivos, como ya sucede con las aplicaciones de lectura y con el ereader.

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Raquel C. Pico