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Las claves del Samsung Galaxy S6 Edge: curvas, corazón y ojos

Teléfono con pantalla curva en los laterales Samsung Galaxy S6 Edge.
Escrito por Autor Invitado

El último hito de la tecnología móvil es el nuevo Samsung Galaxy S6 y su versión de lujo, el Samsung Galaxy S6 Edge

Que un smartphone revolucione el mercado tecnológico ya no es noticia. Que tengamos en nuestras manos uno de los móviles más perfectos que se han fabricado hasta ahora sí lo es. El último hito de la tecnología móvil es el nuevo Samsung Galaxy S6 y su versión de lujo, el Samsung Galaxy S6 Edge. Un procesador de ocho núcleos, la alta resolución y rapidez de la cámara, su pantalla con doble curvado y un espectacular diseño en metal son los fuertes del último lanzamiento del gigante norcoreano.

En cuanto presionamos el botón de encendido del nuevo Galaxy S6 Edge, comenzamos a apreciar la nitidez que nos regalan los extremos de la pantalla Quad HD (2560 x 1440) de 5,1 pulgadas, con superficie de cristal y doble borde curvo. Los iconos y las letras parece que se desparraman con un realismo que hace que dejemos de sentir ese agujero de 949 euros de nuestro bolsillo.

Tiene un precio a priori desorbitado que cobra sentido al analizar cada una de sus características. Ya con la primera de las frases de su descripción técnica los amantes de este mundo empezamos a abrir los ojos y a contener la respiración: Octa-core con arquitectura de 64 bits y 3 Gb de RAM.

Muchos de los que estáis leyendo esto no podréis decir que vuestro ordenador sea mejor que el corazón de este dispositivo. Pero no sólo su interior sorprende. Si seguimos leyendo reparamos en que sus “ojos” tienen casi tanto valor gracias a su cámara de apertura de F1.9 CMOS de 16 MP.

Hacemos doble clic sobre el botón de inicio y se acciona la cámara a toda velocidad. Sin esperas, fluido, como a nosotros nos gusta. Y comenzamos a hacer capturas, comprobando que el Samsung Galaxy S6 Edge es capaz de hacer una serie de fotos de 16 MP en un solo segundo.

Jugueteamos con las opciones y vemos que podemos controlarlo todo. Si se nos escapa la frase “grabar vídeo”, el móvil nos oye y hace lo que le mandamos, también hace una foto si oye “dispara”, “sonrisa” y un detalle más: ¿Se ríen de nosotros los ingenieros de los Galaxy cuando el S6 Edge también reacciona a la palabra “patata”?

Sí, el Galaxy S3 ya lo hacía pero desde luego no realiza cálculos tan costosos como los del Galaxy S6 con imágenes de alta resolución. Sólo un dispositivo de esta gama es capaz de estar haciendo mediciones de luminosidad, algoritmos de “ComputerVision” para ajustar el focus, reconocer caras (la tuya y la del resto de tus amigos)… haciendo fluir el preview sobre su magnífica pantalla y, además, tener la chulería de estar escuchándolo todo para que cuando digamos “patata” se dispare. Son demasiados píxeles, demasiada perfección y, encima, sumando algoritmos de reconocimiento y sonido. ¡De diez!

Queremos exprimir al máximo toda esta capacidad, así que esperamos que dure. La batería, de carga rápida y buena duración, cumple las expectativas. Nos olvidamos de los cables gracias a su capacidad de carga inalámbrica.

Solamente falta que nadie nos lo usurpe. Tras el desembolso realizado, aceptamos casi a ciegas cualquier opción que aporte seguridad. La obtenemos en el escáner dactilar, ya presente en otros Galaxy, aunque la huella, junto con el sensor de frecuencia cardiaca, es los que más nos decepciona ya que da fallos y no detecta la identidad a la primera. Si hubiera que ponerle algún “pero” al S6, este sería el único.

Con todo, podemos decir que, en una primera impresión, Samsung ha logrado posicionarse por delante lanzando un móvil con más prestaciones que sus competidores.

En definitiva, el Samsung Galaxy S6 Edge es un lujo por dentro y por fuera. Y, sí, también permite hacer y recibir llamadas.

El autor de este contenido es Fernando de Santos Loriente, ingeniero de Telecomunicaciones. Desarrollador Android, IOS, Web y sistemas en Quelinka

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