La mHealth avanza a paso lento pero seguro

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La música, el turismo, la publicidad, la venta minorista… Son muchos los ámbitos que la tecnología está transformando de forma radical. La sanidad, como no podría ser de otra forma, es otro segmento que lo hará –de hecho ya lo está haciendo– en un futuro próximo de mano de la eHealth o, lo que es lo mismo, según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el uso combinado de medios de comunicación electrónica y tecnologías de la información en el sector sanitario, e incluso, yendo un paso más, de la mHealth o prestación de servicios sanitarios o de información relativa a la salud a través de dispositivos móviles.

Se trata, el del ámbito sanitario, de un mundo inmerso en una especie de tormenta perfecta: los presupuestos –tanto de la sanidad pública como de la privada– cada vez están más ajustados pero, por otro lado, la calidad de la atención al paciente debe mantenerse e incluso mejorarse. Y esto es todo un reto teniendo en cuenta que, sobre todo en los países más desarrollados, una creciente parte de los pacientes, debido al aumento de la esperanza de vida, en efecto cada vez viven más años pero también les afectan más las llamadas enfermedades crónicas, demandantes de un alto nivel de dedicación por parte de los profesionales y recursos por parte del sistema sanitario.

Es aquí donde las tecnologías de la información y, en concreto la mHealth, pueden jugar un papel esencial en este cambio de una atención basada en una patología aguda a un sistema en la atención a los pacientes crónicos, según señala el último al respecto de la consultora PwC, Diez temas candentes de la sanidad española para 2013.

Un mercado aún incipiente

No obstante, la atención o información al paciente a través de dispositivos móviles está aún en pañales. Pero crecerá. Y lo hará, asegura el informe de PwC, impulsado por el furor que los smartphones y las tabletas están causando entre los ciudadanos. Solo un dato: se estima que en 2016 habrá unos 1,4 móviles por persona en el mundo y que la consulta de datos a través de smartphones y tabletas aumentará significativamente en los próximos años. Por todo ello, no es de extrañar que, según los datos de PwC, el mercado de la mHealth pueda alcanzar en 2017 en todo el mundo los 23.000 millones de dólares (este año 2013 generará 4.500 millones de dólares en todo el mundo).

Esta opinión acerca del auge de la mHealth y, en general, de la eHealth es también compartida por Francisco Javier Perdices, director general de Ártica Medicina, una spin-off de la Universidad Politécnica de Madrid centrada en eHealth y que acaba de adquirir la consultora CMC con el fin de posicionarse en un mercado, el de la sanidad electrónica, que, según datos del Ministerio de Sanidad, generará en 2015 en España un volumen de negocio de 4.000 millones de euros, frente a los casi 800 millones que proporciona actualmente.

“El de eHealth y en particular el de mHealth son ámbitos que necesariamente van a crecer porque la sociedad va a demandar este cambio. Más del 65% de la población tiene teléfono móvil en España y más del 50% smartphone. La brecha digital que existía con la tecnología cada vez está más superada en España. Aunque los mayores de 80 años siguen utilizando poco la tecnología, el grupo de entre 60 y 80 años ya usa en gran parte los smartphones y las tabletas y lo hará aún más. Así que los propios pacientes serán los motores de este cambio”.

De hecho, éstos, indica el experto, “cada vez usan más aplicaciones en sus dispositivos móviles dirigidas a fomentar estilos de vida saludable que eviten los cuatro principales factores de riesgo para sufrir una enfermedad crónica: sedentarismo, sobrepeso, tabaco y alcohol”.

Incluso la acogida de los profesionales de este tipo de soluciones tecnológicas ha cambiado. “Aunque los pacientes van más rápido que los profesionales sanitarios estos se van dando cuenta de sus ventajas y ya no suponen una barrera para el uso de este tipo de tecnologías en el mundo de la salud. Muchos utilizan ya, por ejemplo, las redes sociales para ponerse en contacto con sus pacientes. Las instituciones por su parte van más lentas pero acabarán adoptando esta tendencia”.  Incluso, señala, se empiezan a superar las barreras de seguridad existentes al respecto.

Por ello, añade Perdices, es clave estar preparados para que las organizaciones sanitarias, tanto públicas como privadas, ofrezcan servicios de atención vía móvil.

¿Para qué se usarán los servicios de mHealth?

Según las previsiones de PwC, el mercado global de mHealth se repartirá en estos servicios: la mayor parte serán los de la monitorización (un 65%) de la gestión de enfermedades crónicas y de pacientes dados de alta (un 71%) y de la gestión de pacientes ancianos (29%); un 15% de los servicios serán de diagnóstico de patologías; un 10% del tratamiento de enfermedades; y el resto se repartirá entre servicios de apoyo al personal sanitario (5%), bienestar (3%), prevención (1%), administración (1%) y apoyo a la vigilancia de la salud (1%).

El informe indica que los pacientes apostarán por la mHealth buscando un mejor acceso a su médico (46%), para reducir costes de bolsillo (43%) y tener mayor control sobre su salud (32%). Por su parte, los profesionales disfrutarán también de ventajas como una mejora de la calidad asistencial, acceso a herramientas de soporte a la decisión clínica, mayor eficiencia, mejor manejo de los pacientes con enfermedades crónicas y mejora de la comunicación con el paciente y con otros profesionales.

La clave para que funcionen estos servicios será centrar las innovaciones en las soluciones y menos en la tecnología, indica la consultora. En este sentido, la interoperabilidad entre las aplicaciones, la integración con los sistemas existentes, la inteligencia y capacidades de socialización de éstas, los resultados que brinden y la capacidad de ‘enganchar’ al paciente se perfilan como aspectos clave para que estas soluciones se implanten correctamente.

“Un aspecto especial y de gran peso en el mercado de la mHealth –indica Jaime Hortelano, CEO de CMC– será la integración de las apps con los procesos de negocio de hospitales laboratorios, etc. Por su parte, las descargas de apps tendrán un peso menor: un 10% de los ingresos del mercado de mHealth provendrá de las descargas directas de apps de uso personal”.

Actualmente se estima que existen unas 40.000 apps relacionadas con el mundo de la salud, según los datos de Darrell M. West, director del Centro de Innovación Tecnológica de la Institución Brookings.

Situación en España

España, a pesar de la gran aceptación de sus ciudadanos de los dispositivos móviles, no se encuentra, según PwC, entre los países con mayor grado de desarrollo de la mHealth. ¿Por qué? El informe lo achaca al hecho de que no existen incentivos suficientes para que los proveedores apuesten por este tipo de servicios. Como ejemplos la consultora indica que el pago por actividad no incentiva la realización de una gestión integrada del paciente o que existe una falta de alineamiento entre los intereses de los financiadores privados, es decir, las aseguradoras y de los proveedores.

A pesar de ello, hay iniciativas punteras como la que ha llevado a cabo el Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) que además de ofrecer acceso a parte de sus pacientes a parte de su historia clínica utilizando su tarjeta sanitaria o certificado digital, da acceso a una plataforma de intercambio de información entre profesionales y el paciente en la que este último puede anotar aspectos como su peso, tensión arterial, etc. para medir enfermedades crónicas. Además, el paciente recibe alertas cuando es preciso medir un parámetro y parte de los servicios disponen de apps gratuitas para móviles basados en plataforma Android e iOS.

 

Foto cc Amy B

 

 

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Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.

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