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iPhone 5s, análisis del ‘smartphone’ más poderoso de Apple

Escrito por Esther Macías

Analizamos el teléfono tecnológicamente más avanzado de Apple, el iPhone 5s, un terminal que destaca por tres aspectos: un potente procesador, un lector de huella dactilar y las impresionantes posibilidades de su cámara de fotos

Apple lanzaba el pasado mes de septiembre su gama de productos más esperada, la nueva oleada de terminales iPhone, producto con el que revolucionó el mercado de smartphones tal y como lo conocíamos cuando lo presentó al mercado por primera vez allá por 2007. En esta ocasión Apple no solo ha renovado el iPhone con un nuevo modelo. La compañía de la manzana ha optado por comercializar dos nuevos dispositivos: el iPhone 5s, más caro, y el iPhone 5c, algo más barato (aunque ambos modelos parten de los 600 euros aproximadamente). De este modo, este último, el iPhone 5c llega para sustituir a iPhone 5, el modelo presentado en 2012, que se retira del mercado, y se dirige a los usuarios que quieren un dispositivo similar al iPhone 5 pero mejorado y más rompedor desde el punto de vista de diseño (con carcasas de colores de plástico, etc.), mientras que el iPhone 5s se dirige a usuarios más exigentes tecnológicamente hablando y ‘enganchados’ a la elegancia que caracteriza al dispositivo más codiciado de la compañía de la manzana.

Pero vayamos con el tema que nos ocupa en este análisis, el iPhone 5s, que es el dispositivo que ha caído en nuestras manos para probar y que llevamos manejando desde hace unos días. El resultado del producto es espectacular y se caracteriza por la impecable factura de la compañía de Cupertino. En realidad, si no fuera por los nuevos colores en los que está disponible (blanco y plata, blanco y dorado y gris espacial), por su botón de inicio, distinto y con capacidades biométricas como veremos más adelante, y por su flash ovalado y mas alargado, físicamente el dispositivo muestras pocas diferencias frente al anterior iPhone 5. El tamaño (12,38 x 5,86 cm), grosor (7,6 mm) y peso (112 gramos) son exactos, los botones también e incluso el puerto (sigue siendo de 3,5 mm), el Lightning, el altavoz y el micrófono.

No obstante, hay varios aspectos importantes que lo diferencian y mejoran notablemente respecto a su antecesor, el iPhone 5. Fundamentalmente tres, como ya adelantábamos antes: su botón de inicio, llamado Touch ID, su nuevo procesador A7 de 64 bits y el coprocesador de movimiento M7, y la cámara de fotos, que ha sido mejorada sustancialmente.

Touch ID, un lector de huellas y mucho más

Una de las grandes innovaciones del dispositivo radica en el botón de inicio del smartphone, el único, de hecho que tiene el popular iPhone. En esta ocasión el botón esconde un sensor que nos permitirá acceder al dispositivo en lugar de utilizar nuestra clave.

La configuración es muy sencilla: solo hay que poner el dedo (es posible configurar cinco dedos distintos, por si queremos habilitar el acceso al smartphone a otras personas o autenticarnos con varios dedos) varias veces hasta que el sistema lo reconoce por completo. Una vez hecho este proceso el funcionamiento es muy bueno. Siempre reconocerá nuestro dedo (y si en alguna ocasión no lo hace, que puede ocurrir y, de hecho, a nosotros nos ha pasado, siempre podemos meter nuestra clave).

Esta forma de acceder al dispositivo es sumamente cómoda y ahorra tiempo frente al sistema tradicional de clave. No es, por otra parte, una prestación que garantice completamente la seguridad del terminal ya que, aunque es complicado, es posible hackearlo como hicieron los chicos de Chaos Computer Club en menos de 72 horas, no obstante, eso sí, hay que ser experto en la materia.

En cualquier caso nuestra huella biométrica solo podrá descifrarla nuestro teléfono –en concreto el procesador A7– y sus datos, como recalcan desde Apple, no se enviarán en ningún caso a los servidores de la empresa o al servicio iCloud.

Por otro lado, hay que destacar que el uso del lector de huella dactilar va mucho más allá del mero acceso al dispositivo: también podemos comprar en iTunes, en la App Store y en la tienda de libros de Apple y realizar compras in-app simplemente poniendo dedo en el sensor. Huelga decir que aunque de momento las posibilidades son incipientes con esta novedad sí se abre una nueva forma de pagar en Internet a través del teléfono.

El procesador A7, un corazón el doble de potente

Otra de las novedades del iPhone 5s y de la que, de hecho, carece el iPhone 5c –que continúa con el procesador A6 que tenía el extinto iPhone 5– es el procesador A7. Ésta es, sin duda, una de las grandes innovaciones del dispositivo ya que es la primera vez que un teléfono integra un chip de 64 bits, habitual de los ordenadores. Este tipo de procesadores pueden emplear más de los 4 GB de memoria a los que estaban limitados los anteriores procesadores de 32 bits, de modo que brindan a las aplicaciones la capacidad de manejar grandes cantidades de datos con mayor eficiencia. Dado que el iPhone 5s mantiene una memoria de 1 GB, las posibilidades se limitan respecto a un ordenador que sí puede usar más de 4 GB. Aun así, sí se nota la diferencia en eficiencia y, de hecho, son ya varios los fabricantes de smartphones que han anunciado estar trabajando en sus propios dispositivos con procesadores de 64 bits: Samsung, el gran rival de Apple, entre ellos.

En cualquier caso, ¿qué se percibe en el uso del terminal con el nuevo procesador? Según Apple, tanto el rendimiento de la CPU como de los gráficos en el iPhone 5s es el doble de rápido respecto a la que tenía el iPhone 5 (y 40 veces más potente en procesamiento numérico y 56 veces más potente que en procesamiento gráfico que el primer iPhone). Nuestra experiencia con el dispositivo confirma que sí, las aplicaciones funcionan mejor, de forma más fluida, especialmente las que consumen muchos recursos gráficos. Esto se nota especialmente en aquellas apps preparadas para dar lo máximo con el nuevo procesador de Apple en combinación con el nuevo sistema operativo iOS 7 que viene de serie con el teléfono. De momento son pocas (más adelante las mencionamos) pero, como siempre, será solo cuestión de tiempo.

Por otro lado, desde Apple indican que, además, la mayor potencia del procesador es determinante para la mejora de la batería. Sobre todo porque, además del procesador A7, el iPhone 5s incorpora otro procesador, el M7, especializado en movimiento, encargado de examinar los procesos del acelerómetro, el giroscopio, compás, etc. De modo que quita carga de proceso al A7 cuando se están utilizando aplicaciones que utilizan estas prestaciones, como la popular Runtastic, que, gracias a la actividad del M7 gasta solo una sexta parte de lo que gastaría de batería con el iPhone 5, por ejemplo.

Pero no solo eso, como el M7 es capaz de identificar cuándo nos estamos moviendo de un sitio a otro (andando, en coche, etc.) el dispositivo no está todo el rato buscando, por ejemplo, redes WiFi a las que conectarnos, lo que, de nuevo, ahorra batería.

Aun así, hay que decir que una mayor duración de la batería sigue siendo el gran desafío de Apple y del resto de fabricantes de smartphones en general. En este caso, con un uso intensivo del dispositivo, dura unas 10 horas, es decir, nada nos evita tener que cargarlo todos los días como siempre…

Cámara de fotos

Abordemos ahora otro de los grandes elementos diferenciadores del iPhone 5s respecto a su predecesor y al iPhone 5c: su cámara. Apple ha optado por no aumentar los megapíxeles de la cámara trasera, 8, que ya tenía el iPhone 5. Se trata de una decisión arriesgada ya que lo fácil en el mundo del marketing de la fotografía es vender la máxima “a más megapíxeles más calidad de imagen”. No obstante, esto no es así y la compañía de la manzana lo demuestra en su propuesta: una cámara de 8 megapíxeles, sí, que no es adecuada para hacer fotos muy grandes pero sí da muy elevada calidad de imagen gracias a las modificaciones realizadas en su sensor.

Imagen del Acueducto de Segovia tomada con el iPhone 5s

Los ingenieros de la empresa saben muy bien que la calidad de la fotografía está intrínsecamente ligada a la forma de capturar la luz. Y en este sentido la cámara del nuevo iPhone 5s tiene una sensibilidad a la luz un 33% mayor que la de su predecesor gracias a tres aspectos: el tamaño de su sensor, que, como decíamos, ha sido modificado y es un 15% mayor; los píxeles que tiene, de 1,5 micras; y una apertura que se ha incrementado hasta f/2.2.

Además, las fotos nocturnas o en las que hay poca luz salen mejor que antes. Y en este sentido tiene mucho que ver, de nuevo, el procesador del dispositivo. Es este el que analiza la ‘temperatura’ del color y determina qué combinación de luz debe estar en el Flash. Este último, de hecho, incorpora ahora dos led: uno blanco y otro ámbar para que, combinados de forma adecuada, la imagen salga natural, evitando las caras extremadamente blancas que suelen producir la mayoría de los Flash.

Otra de las funcionalidades de la cámara es la posibilidad de hacer 10 fotos por segundo. ¿Cuándo utilizaremos esta opción? Lo ideal es hacerlo cuando queramos capturar imágenes en movimiento. Entonces el dispositivo –de nuevo gracias al procesador– elegirá por nosotros cuál es, en su opinión, la mejor imagen, aunque también podemos seleccionarla manualmente pues no borra el resto hasta que no lo hacemos nosotros.

Además, podemos realizar fotos panorámicas. La gran ventaja es que el dispositivo es capaz incluso de ajustar la luz para que, por ejemplo, si estamos fotografiando una puesta de sol y hay cierta variación en la luz, ésta no se note.

Fotografía realizada con un iPhone 5s. Se aplicó una de las opciones de filtros disponibles antes de realizarla

Por otro lado, en lo que respecta a los vídeos, incorpora una novedad: podemos hacer tomas en cámara lenta, una funcionalidad que, si bien es posible que no usemos mucho, no deja de producir resultados interesantes.

En lo que respecta a la cámara delantera, ésta también se ha mejorado para que nuestras ‘autofotos’ y nuestra imagen en Facetime y en otras aplicaciones de videoconferencia salga mejor. En Apple saben que los usuarios valoran su imagen y quieren verse y que les vean mejor. En esta línea, la nueva cámara Facetime HD también tiene píxeles más grandes y un sensor de iluminación mejorado para las situaciones en las que tengamos poca luz.

Claro que las posibilidades de la cámara en sí se multiplican gracias a las mejoras que integra al respecto el nuevo sistema operativo iOS7 y que albergan opciones curiosas como incorporar filtros a las imágenes que estamos viendo antes incluso de tomar la foto (también existe la posibilidad de meterlos después, con la opción de Editar). La organización de las imágenes y vídeos también ha mejorado y pueden clasificarse en función del lugar y momento en el que se hayan realizado. Además, en el área de iCloud se incluye una modalidad para compartir las fotos y vídeos con las personas que quieras e incluso publicar comentarios de las mismas, al modo de una especie de red social.

Podemos meter filtros a las imágenes antes de capturarlas

iOS7 y apps optimizadas para el nuevo sistema operativo

Claro que además de los tres grandes elementos que incorpora el iPhone 5s y que lo diferencian respecto al modelo iPhone 5c, no podíamos dejar de mencionar otro aspecto determinante (aunque este sí viene también de serie en el 5c y puede también instalarse en otros dispositivos más antiguos de Apple): el nuevo sistema operativo iOS7, del que no repetiremos las características y trucos principales para hacerse rápido a la nueva plataforma y sacar partido de ella, pero sí diremos que se trata de un sistema sin duda más potente, intuitivo y que mejora indudablemente la multitarea.

Una plataforma por otra parte de la que podemos ver sus mayores bondades a través de las apps optimizadas para éste que, de momento, no son demasiadas, destacando las de las redes sociales Facebook, Twitter y Vimeo y otras como AirBNB, Albumatic, Aroundme, Artsy, Band od the day, Buzzfeed, Clear, Digg, eBay, Evernote, Finish, Fitbit, Flipboard, Hoteltonight, Instapaper, Lonely Planet, Path, Runkeeper, Shazam, y Yahoo Tiempo.

Aunque, sin duda, donde mejor veremos las ventajas del iPhone 5s será en aquellas apps ya preparadas para los nuevos procesadores que incorpora el dispositivo. Así, entre las apps que funcionan con el coprocesador de movimiento M7 destacan, como no podía ser de otra manera, algunas relacionadas con el ámbito del deporte y la monitorización de la salud como Strava, Motion X 24/7 y Argus. Y aparecerán muchas más, seguro, gracias a las posibilidades que el nuevo chip permite.

Por su parte, entre las apps ya diseñadas para usar A7, el procesador de 64 bits, hay que resaltar otras que consumen muchos recursos gráficos como el juego Infinity Blade III, la app de karaoke Sing!, la de dibujo Sketchbook Pro, las de fotografía Pixir Express Plus y 123D Creature Show y las apps de música Vjay y DJ2 for iPhone.

Conclusión

En definitiva, el iPhone 5s es un dispositivo muy potente, del que podremos ir conociendo todas sus posibilidades cuando vayan llegando al mercado más aplicaciones preparadas para sus nuevos procesadores, que destaca en especial por su cámara, cuyos resultados son espectaculares (aunque hay que decir que Sony y Nokia van muy avezados en este sentido con sus últimas propuestas en smartphones de gama alta) y que con el solvente lector de huellas abre una nueva vía (ya explorada por otras empresas de la industria de la informática pero sin los buenos resultados que da Apple) para la compra de aplicaciones y servicios desde el smartphone.

¿Los ‘peros’? El mayor quizás es el elevado precio: no hay que olvidar que el dispositivo va desde los 700 euros, el modelo más básico, a los 900, el de mayor capacidad. Otro punto negativo, al menos para muchos usuarios potenciales, puede ser el tamaño. Son ya muchos los fabricantes que han apostado por terminales más grandes, partiendo de Samsung, el gran rival de Apple; de hecho, se rumorea que la propia empresa de Cupertino prepara para el próximo año un iPhone de 6 pulgadas (algo más de 15 cm)… ya veremos. En cualquier caso, el tamaño actual del iPhone 5s es muy cómodo para su uso con una sola mano, lo que sigue siendo, por otro lado, una ventaja. Y la última pega que podemos poner al dispositivo es un reto que ya hemos señalado que Apple comparte con el resto de fabricantes de smartphones: la duración de la batería, que es, sin duda, el gran caballo de batalla de las grandes empresas de esta industria.

 

 

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.