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El auge de los teléfonos privados: del Z10 de Merkel al ‘Snowden Phone’

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Escrito por Marcos Merino

Tras las revelaciones sobre la NSA, la preocupación por la seguridad móvil ha dejado de ser exclusiva de los gobiernos y pasa a ser un mercado pujante.

Dentro de su base cada vez menor de usuarios, Blackberry ha podido contar con la fidelidad de uno muy destacado: el presidente Obama. Fiel usuario de la marca antes de llegar a la presidencia de los Estados Unidos, ahora está obligado a mantener su fidelidad incluso aunque le atraigan otros smartphones más populares. Todo por razones de seguridad.

Por eso no deja de ser irónico que Merkel se haya pasado también a la empresa canadiense… después de que los servicios secretos de Obama hackeasen los modelos Nokia (6131 y 6260) de los que hizo uso en su anterior mandato. Estos móviles estaban dotados de un software de seguridad (Secusmart, desarrollado por una empresa alemana) que no pudo evitar que la NSA se aprovechara de las vulnerabilidades de Nokia para vigilar las conversaciones de la canciller alemana.

A raíz de eso, y aunque manteniendo software de la misma empresa de seguridad, Merkel ha empezado a lucir una Blackberry Z10. La misma configuración de hardware + software ha sido distribuida entre otros 1200 altos cargos de la Administración alemana. Obama ha prometido no volver a espiar a sus aliados, pero o bien Merkel no se fía, o bien ha abierto los ojos ante un peligro que tiene más rostros que el americano (quizá ahora mismo le preocupe el ruso).

Pero los móviles de alta seguridad para proteger la privacidad del usuario no están disponibles únicamente para los altos funcionarios. De hecho, son un nicho de mercado en expansión. Y una de las primeras compañías en explotarlo ha sido la española Geeksphone, en conjunto con la empresa de seguridad Silent Circle (creada por el legendario Phil Zimmermann, el creador del sistema de cifrado PGP, y en la que participa también Mike Kershaw, creador del software de monitorización de redes inalámbricas Kismet).

Para ello han lanzado el Blackphone, dotado del software de Silent Circle (de pago, pero la compra del terminal permite hacer uso de una suscripción de tres años), del servicio Disconnect (suscripción de dos años) y del servicio de almacenamiento online seguro (suscripción de dos años). Todo ello destinado funcionando sobre uno sistema operativo derivado de Android llamado PrivatOS, que constituye la guinda de un dispositivo centrado ante todo en la privacidad del usuario.

Si conocemos el espionaje a Merkel que citábamos al principio del artículo es gracias a las revelaciones del famoso espía desertor Edward Snowden. Y con el apelativo de “Snowden Phone” se presentó en el MWC 2014 el dispositivo Privacy Phone desarrollado por el operador móvil virtual FreedomPop y que, si bien con un perfil algo obsoleto a causa de su hardware, juega fuerte la baza de la seguridad para competir con el Blackphone en el mismo segmento de mercado.

De este modo, ofrece navegación privada (bloqueando cookies y suprimiendo el historial) y a través de VPN, y un cifrado de 128 bits equiparable al usado por el sector bancario. También está dotado de la función de bloquear cualquier app que intente geolocalizar al usuario de su dispositivo.

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.