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Amazon Fire Phone, un fracaso por valor de 83 millones de dólares

amazonfire
Escrito por Marcos Merino

Amazon no ha sido capaz de ofrecer a los usuarios aplicaciones de calidad funcionando sobre un hardware de calidad. Y además han pecado de un irracional optimismo.

Cuando Amazon anunció sus teléfonos Amazon Fire Phone todo hacía pensar que tenían potencial. Al fin y al cabo, Amazon ya tenía experiencia desarrollando dispositivos móviles de gran éxito, como los lectores de e-book Kindle y las tablets Kindle Fire. El Fire Phone hubiera sido un buen broche a la gama de dispositivos de la compañía de Jeff Bezos, pero inició su andadura con varios errores (algunos de ellos, bastante obvios).

Básicamente, era demasiado caro (199 dólares) para lo que ofrecía, aun incluyendo un año de suscripción a Amazon Prime (valorado en 99 dólares). Sencillamente, no podía ofrecer lo que los consumidores demandaban: aplicaciones de calidad funcionando sobre un hardware de calidad. El Fire Phone contaba con una cámara trasera de 13 megapíxeles, un procesador de cuatro núcleos de 2,2 Ghz y 2 Gb de RAM, pero también sustituía Android por una versión personalizada de éste (Fire OS), lo obligaba al usuario a depender de la propia (y limitada) tienda de aplicaciones de Amazon. Además, la sensación que daba el teléfono no era el de poseer una calidad y robustez equiparables a los teléfonos de Apple o Samsung en el mismo rango de precios.

Para compensar esas deficiencias, Amazon equipó a su teléfono con una interfaz llamativa y la función “perspectiva dinámica”, capaz de reconocer dónde se encuentra la cabeza del usuario en relación con el dispositivo (gracias a sus cuatro cámaras de bajo consumo con cuatro LEDs infrarrojos integrados en la cara frontal del móvil), proporcionando una experiencia más inmersiva gracias a algoritmos complicados y capaces de generar un efecto de tres dimensiones. gracias a sus cuatro cámaras de bajo consumo con cuatro LEDs infrarrojos integrados en la cara frontal del móvil. Aunque sin duda interesante a nivel técnico, el efecto final de esta función de perspectiva dinámica no era especialmente destacable. Contaba, eso sí, con otra gran aportación: el software Firefly que prometía ser capaz de reconocer una extensa base de datos de productos (objetos físicos, películas, etc) sólo con enfocarlos con la cámara, para posteriormente añadirlos al carrito de compra de Amazon. Pero esta app dejaba mucho que desear en su funcionamiento cotidiano.

Así que, tras todo eso, el teléfono de 200 dólares de Amazon quedó para muchos consumidores como un teléfono de prestaciones totalmente básicas, sin cierto software fundamental y con algunos fuegos de artificio para encubrirlo. Esto es, con un potencial pisapapeles. Quedan como prueba las 3.000 opiniones que los usuarios han dejado en su página de producto de Amazon, mayoritariamente negativas (la valoración media es de dos estrellas sobre cinco).

Para agravar aún más la situación, Amazon hizo unas previsiones de ventas absolutamente exageradas en su optimismo, que les ha llevado a mantener aún guardados en su almacenes una cantidad de teléfonos por valor de 83 millones de dólares. La solución de la compañía para darles salida fue anunciar, un día antes de la presentación pública del iPhone 6, la espectacular rebaja del precio de su dispositivo hasta los 0,99 dólares (siempre acompañado de un contrato con la operadora AT&T con dos años de permanencia).

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.

  • audares

    Y con contrato por dos año! 😀
    Seguirán guardados.