Seguridad

Theresa May promete un Internet mucho más regulado tras las elecciones

Escrito por Marcos Merino

El próximo 8 de junio, el Reino Unido irá a las urnas con la primera ministra May como gran favorita. Y su programa electoral no se olvida de Internet…

Algunas personas sostienen que, cuando se trata de la tecnología y de Internet, no le corresponde al gobierno regularlo. Nosotros no estamos de acuerdo“. Estas dos frases se encuentran en la parte final del manifiesto electoral que recientemente presentó el Partido Conservador británico, liderado por la primera ministra Theresa, con sus propuestas para la próxima legislatura.

Todo indica que May, favorita en todos los sondeos, pretende cambiar de manera notable el modo en que compañías e internautas usan la Red. Y Buzzfeed cita ahora fuentes internas de los propios conservadores británicos para confirmar que la intención de la primera ministra es la de introducir amplias restricciones en lo que los usuarios puedan publicar y compartir on-line.

El manifiesto cita como transfondo preocupaciones como el uso de datos personales en Internet, así como el terrorismo (“no debe haber espacios seguros para que los terroristas puedan comunicarse online”), pero quizá el precedente más relevante sea la Ley de Poderes de Investigación, recientemente aprobada, que permite al gobierno británico obligar a los proveedores de acceso a registrar los historiales de navegación de sus clientes, y le confiere poderes para vulnerar la privacidad de aplicaciones de mensajería como WhatsApp.

Además, los conservadores tienen la intención de restringir aún más el acceso de sitios web con contenidos explícito: “Pondremos sobre la industria la responsabilidad de no dirigir a los usuarios hacia pornografía, discursos de odio, etc. […] Para aprovechar la revolución digital, hay que tomar medidas para proteger a los más vulnerables y garantizar que puedan utilizar Internet sin temor al abuso, a la criminalidad o a verse expuestos a ciertos contenidos”.

Las nuevas leyes podrían, incluso, obligar a las compañías tecnológicas como Google y Facebook a colaborar en la financiación de campañas públicas de prevención, o a borrar todos los contenidos publicados por ciudadanos británicos antes de cumplir la mayoría de edad. A las que no colaboren, les esperarían fuertes sanciones (como ya ocurre gracias a la Ley de Poderes de Investigación).

“Nuestro punto de partida es que las reglas que rigen en la Red deben ser un reflejo de las que gobiernan nuestras vidas offline. […] No estamos de acuerdo en que los riesgos de este enfoque sean mayores que sus beneficios potenciales”, aseveran los ‘tories’. ¿Están empezando a cambiar los gobiernos occidentales el modo en que abordan la regulación de Internet?

Vía | The Independent
Imagen | Wikipedia

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.