Salud Seguridad

Singapur desconecta sus ordenadores en el sector salud por un ataque cibernético

En 2016, el gobierno de Singapur obligó a la mayoría de sus funcionarios a desconectar sus ordenadores de Internet. Ahora, después de que se publicaran datos médicos del primer ministro, la norma se extiende también a los centros de salud públicos.

Los ciberatacantes no distinguen de empresa, sector ni criticidad. Tanto que en Singapur se han visto obligados a desconectar de Internet todos sus ordenadores en los centros públicos de salud para prevenir ciberamenazas como las que recientemente han asolado ese país.

En concreto, el objetivo de las autoridades de Singapur pasa por evitar que se repitan incidentes como el del pasado mes de junio, cuando piratas informáticos lograron robar datos de más de 1,5 millones de pacientes, incluidas las recetas de medicamentos del primer ministro.

La decisión de desconectar los ordenadores del personal en las instalaciones de salud pública fue anunciado ayer lunes por el viceprimer ministro, Teo Chee Hean. “Podríamos, y deberíamos, haber implementado la separación de navegación por Internet en los sistemas de salud pública, tal como lo hemos hecho en nuestros sistemas del sector público”, explicó en declaraciones recogidas por Reuters. “Esto habría interrumpido la cadena de crímenes cibernéticos del hacker y reducido la superficie expuesta al ataque”.

Solo seis de cada diez empresas tienen un experto en ciberseguridad

La desconexión causará “algunos inconvenientes para los pacientes y el personal de salud, como resultado de la falta de disponibilidad de algunas conexiones al sistema de TI que requieren Internet”, ha añadido el Ministerio de Sanidad local en un comunicado oficial.

La política de Internet Surfing Separation, o Air-Gapping, es común en muchos campos relacionados con la seguridad en el gobierno y empresas críticas, pero no para las funciones normales de la Administración… menos aún para la sanidad. Y, además, los expertos no garantizan su mero éxito.

La idea es que los ordenadores utilizados por el personal del gobierno para su trabajo, que están conectados a una red interna, estén aislados de Internet, lo que reduce la exposición de los datos oficiales del gobierno a los ataques cibernéticos. Este procedimiento ya generó críticas en Singapur cuando se aplicó para la mayoría de los servicios públicos hace dos años, en tanto que este ‘aislamiento de la Red’ se produce en uno de los países más hiperconectados y digitalizados del mundo.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.