Seguridad

Silicon Valley actúa como si la ley de vigilancia rusa no existiera

Escrito por Marcos Merino

Según la Electronic Frontier Foundation, compañías como Twitter, Facebook o Google han optado por no oponerse a la ley… pero tampoco cumplirla.

Cuando se hizo público el borrador de la ‘ley Yarovaya’ (llamada así en honor a la legisladora del partido Rusia Unida que la impulsó), el mismo Edward Snowden, hoy día residente en la Federación Rusa, lo calificó como “una violación impracticable e injustificable a los derechos que nunca deberá ser aprobada” y afirmó que “la vigilancia en masa no funciona. El proyecto de ley le costará dinero y libertad a todos los rusos sin mejorar la seguridad”.

Aunque gran parte de los contenidos de la ley restringen libertades como la de prensa o evangelización, su texto recoge aspectos relacionados directamente con Internet, como la obligación de entregar a las agencias de seguridad del Estado las claves de cifrado de las comunicaciones online.

Pero, tras la aprobación de la ley, las grandes compañías tecnológicas estadounidenses que operan en Rusia parecen haber optado por ignorarla deliberadamente, evitando tanto protestar por su aprobación como cumplir con sus exigencias. “Ni Google, ni Facebook ni Twitter” muestran indicios [de cumplir con los mismos]”, según explica Eva Galperin, analista de política global de la Electronic Frontier Foundation.

Galperin confía en que estas empresas traten esta norma del mismo modo que hicieron con la de localización de datos aprobada el año pasado: ignorándola. “[Las empresas] permanecen en silencio de cara al público y no cumplen con el mandato de localización de datos”, declaró al medio online FedScoop. “Ninguna de esas compañías a mantener los datos de sus usuarios rusos en Rusia”, como supuestamente exige la ley.

“No hay evidencia de que vayan a hacer algo diferente [ahora]”, pese a que la agencia responsable del cumplimiento de la ley Yarovaya ya no es el regulador público de telecomunicaciones, sino el FSB (el servicio de inteligencia que sucedió al siniestro KGB).

Según Galperin, el sistema de cifrado de muchos otros proveedores (empezando por WhatsApp) hace imposible que se cumpla la ley. “Pero ese es el asunto: las autoridades no tienen expectativas de poder hacerla cumplir… pero así convierten a todas las empresas en transgresores de la ley”.

Vía | Fedscoop
Imagen | Wikipedia

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.