Seguridad

La privacidad de datos y su impacto en el ciclo de ventas de las empresas

La AEPD, preocupada por la evolución del Big Data e Internet de las cosas

Garantizar la privacidad de los datos personales, cuando se hace de forma ineficaz, supone un importante lastre para los ciclos de ventas de las empresas.

Normalmente asociamos la privacidad de los datos a cuestiones relacionadas con la ciberseguridad (evitar fugas de información sensible, como tarjetas bancarias o direcciones) o con la regulación (el cumplimiento normativo, tan necesario como odiado a partes iguales). Sin embargo, la gestión de todo este ‘data’ también tiene otras muchas repercusiones, ya sean estas positivas (como una mejor imagen pública si se ofrece su control a los usuarios) o negativas.

En el lado de los contras, especialmente cuando la gestión de esta privacidad se realiza de forma ineficaz, encontramos los retrasos en el ciclo de ventas. Quizás sea la cara oculta de la protección de datos, pero lo cierto es que estas prácticas tienden a ralentizar los procesos de compra de los clientes. Para ser exactos, unos dos meses de media, según revela un nuevo estudio global de Cisco.

Este informe defiende que las preocupaciones relacionadas con la privacidad de datos están causando importantes retrasos en el ciclo de ventas para dos terceras partes (el 65%) de las organizaciones a escala global. Si bien la media se sitúa en esas 8 semanas de retraso que comentábamos, en el caso de las empresas menos maduras la cifra puede llegar a 16,8 semanas.

Las compañías del sector público y de atención sanitaria acumularon los mayores retrasos en el ciclo de ventas: 19 semanas y 10,2 semanas, respectivamente. Por su parte, las firmas de los sectores utilities, farmacéutico y fabricación desvelaron los menores retrasos medios, 3 semanas o menos.

Por regiones, Latinoamérica y México sufren los mayores retrasos en el ciclo de ventas, con 15,4 y 13 semanas, respectivamente. En el lado contrario encontramos a China y Rusia, las cuales acumulan los menores retrasos, de 2,8 y 3,3 semanas, por ese orden. Y en medio de los dos polos encontramos a Europa, aunque estos retrasos podrían multiplicarse tras la entrada en vigor del GDPR a mediados de este año.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016 y 2017.