Seguridad

La inteligencia artificial, el arma de doble filo que tiene en vilo a los expertos en ciberseguridad

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Ocho de cada diez responsables de ciberseguridad (82%, para ser más exactos) están preocupados ante la expectativa de que los ciberdelincuentes utilicen la inteligencia artificial contra su compañía, afirma un reciente estudio.

A nadie se le escapa que la llegada en masa de la inteligencia artificial (tendencia que, por otro lado, lleva entre nosotros varias décadas) provocará un notorio impacto en terrenos como la ciberseguridad. No en vano, muchos expertos han depositado en la IA muchas de sus esperanzas a la hora de predecir potenciales ciberamenazas, si bien no son pocas las voces -como ESET- que han alertado de una posible burbuja en torno a estas lides.

En cualquier caso, sea mayor o menor el cambio que genere la inteligencia artificial en este terreno, lo que es indudable es que esa disrupción será un arma de doble filo. Y es que, como reza la tercera Ley de Newton, a toda acción le sigue una reacción opuesta y de igual magnitud. 

Con ello, y aterrizando en el caso que nos ocupa, estaríamos ante un elemento que puede ayudar a mantener una red segura, predecir patrones para evitar intrusiones, mejorar la gestión de identidades, el análisis masivo de muestras de malware… pero también puede ser empleada como una herramienta por parte de los ciberdelincuentes para aumentar la eficacia y la sofisticación de sus ataques.

Incorporando la inteligencia artificial a nuestra estrategia de ciberseguridad

Un fenómeno en ciernes que ya empieza a tener reflejo en las encuestas periódicas que hacen las casas de seguridad entre los CSO/CISO de todo el mundo. Es el caso del último índice de referencia cibernética internacional de Neustar, según el cual más de ocho de cada diez responsables del área (82%, para ser más exactos) están preocupados ante la expectativa de que los ciberdelincuentes utilicen la inteligencia artificial contra su compañía. En concreto, preocupa que esto pueda provocar la pérdida de datos (50%), así como a la confianza de sus clientes, el rendimiento del negocio o los costes directos de sobreponerse al ataque promovido por IA.

“Hay una gran oportunidad disponible, pero como hemos visto hoy con estos datos, estamos en una encrucijada. Las organizaciones conocen los beneficios, pero también son conscientes de que los atacantes de hoy tienen capacidades únicas para causar destrucción con esa misma tecnología. Como resultado, han llegado a un punto en el que no están seguros de si la inteligencia artificial es un amigo o un enemigo“, reza el informe.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.