Seguridad

La industria estadounidense trabaja por un sistema antirrobo de móviles universal

La industria estadounidense trabaja por un sistema antirrobo de móviles universal
Escrito por Manuela Astasio

Apple, Motorola, Google y otras compañías firman un compromiso para que sus teléfonos puedan ser bloqueados remotamente en caso de pérdida o de robo.

La CTIA, una organización internacional que agrupa a empresas del sector de la comunicación móvil como Apple, Motorola, Google, Samsung y HTC, anunció ayer la puesta en marcha de unas directrices para que los fabricantes y las operadoras implementen la tecnología necesaria para reducir el número de robos de dispositivos.

Las autoridades estadounidenses llevan tiempo denunciando que los robos de smartphone han adquirido la categoría de epidemia en el país: el 20% de los hurtos que se producen en Nueva York tienen que ver con iPhones o con iPads, y un reciente estudio calculaba que los estadounidenses se gastan 4.800 millones de dólares al año en seguros para sus teléfonos.

El profesor William Duckworth, de la Universidad de Creighton, afirmaba recientemente en un estudio de su autoría que implementar de forma masiva la tecnología que bloquea remotamente un dispositivo móvil cuando éste es robado o perdido, conocida como kill switchahorraría a los consumidores estadounidenses 2.600 millones de dólares al año.

Al igual que el profesor Duckworth, existen muchas voces en Estados Unidos que están convencidas de que una buena tecnología antirrobos instalada en todos los dispositivos, funcionaría como un eficaz método disuasorio para todos aquellos que hoy roban móviles. Su universalización conllevaría, además, otras ventajas, como el ahorro para los bolsillos de todos esos consumidores que se ven obligados a asegurar o reemplazar sus teléfonos.

Algunos sectores de la administración ha intentado presionar al sector para que implemente mecanismos de kill switch con propuestas como el pago de unas tasas por parte de aquellas compañías que no cuenten con esta tecnología. Parece que, finalmente, no será necesario recurrir a medidas de ese tipo, puesto que la industria, pese a sus reticencias iniciales, se ha puesto las pilas, al menos, en Norteamérica.

El programa desvelado el pasado martes por la CTIA, llamado “Smartphone Anti-Theft Voluntary Commitment”, promete un requisito mínimo para todos sus firmantes: que los mecanismos kill swift estarán preinstalados de serie en todos los dispositivos o serán fácilmente descargables, algo que será aplicado por todos los fabricantes y operadoras firmantes, que conforman, según Cnet, prácticamente la mayoría del sector en Estados Unidos.

Los firmantes del programa se comprometen a incluir en sus dispositivos software que permita eliminar remotamente todos los datos de un dispositivo que ha sido robado; desconectar el mismo de manera que no pueda ser utilizado sin un PIN o contraseña; evitar una posible reactivación del terminal no autorizada por su propietario; y restablecer el mismo en caso de que el dueño lo recupere.

Hasta ahora, los fabricantes de móviles se habían mostrado reticentes a incorporar esta tecnología a sus dispositivos, alegando que así se correría el riesgo de que los terminales pudieran ser bloqueados malintencionadamente por terceras personas. Parece que ahora han cambiado de opinión.

Las autoridades estadounidenses han acogido la noticia de forma positiva, aunque con cierta tibieza. En concreto, los fiscales generales de Nueva York y San Francisco han señalado que lo que se necesita es que todos los terminales del mercado incorporen estos mecanismos, de manera que la tecnología kill switch no sea una funcionalidad que quede a elección del consumidor, que tenga que decidirse por una u otra marca, sino algo universal.

Foto cc:  Patrick Hoesly

 

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.