Seguridad

¿Hackear una empresa para lograr un empleo? Ha pasado en Estados Unidos

Un hombre ha sido condenado a 37 meses de prisión por tratar de hackear una empresa de salud en Carolina del Norte para exigir el despido de una trabajadora que ocupaba el puesto que él deseaba.

Hay gente que hace de todo por conseguir un empleo, incluso lo más absurdo e inmoral que podamos imaginar. La historia que viene a continuación tiene esos tintes de absurdo pero, desgraciadamente, es más real que nuestra propia carne.

Todd Michael Gori es un hombre de apenas 28 años, natural de Washington, quien ni corto ni perezoso lanzó una curiosa propuesta a la compañía de salud TSI Healthcare, en su sede de Carolina del Norte: o le contrataban -previo despido de la mujer que ocupaba el anhelado puesto de trabajo- o hackeaba los sistemas informáticos de la firma. Incluso fue más allá, y lanzó el órdago con un plazo límite para que la empresa cediera a sus locas pretensiones: 72 horas.

Según los correos electrónicos que envió a la compañía, Todd Michael Gori no actuaría solo sino en compañía de unos cohortes no especificados. Aunque, detrás de este movimiento -más absurdo que otra cosa-, lo que realmente parece haber es una venganza personal contra una empleada de la organización quien habría rechazado su solicitud de empleo varias veces en el pasado.

“Solicité un puesto de trabajo con ustedes con ella como referencia, ya que soy un delincuente con habilidades informáticas y necesito ayuda para conseguir trabajo. Técnicamente, no tengo historial de trabajo, y ella me rechaza cada vez y me entierra aún más”, escribió Gori en sus mails. “Es una operadora horrible que solo puede administrar dos pantallas con un presupuesto de viajes exageradamente inflado”, lanzaba acusaciones al aire el delincuente.

El autodenominado hacker se jactaba en sus misivas de tener contra las cuerdas los sistemas informáticos de la compañía sanitaria. “Les doy a los muchachos 72 horas para responder hasta que el ataque se desarrolle a gran escala. No hay nada que se pueda hacer para detener los ataques. He realizado múltiples pruebas de penetración en toda su red y su empresa falla miserablemente“, afirmaba un alocado Gori.

En el correo, al que ha accedido el portal Bleeping Computer, Todd Michael Gori se reafirmaba en sus amenazas: “Nuevamente, permítanme ser claro. La única forma en que trabajaré con TSI y detendré el ataque es despidiéndola y contratándome y asegurarme que estoy lo suficientemente remunerado“.

Por suerte, y como suele suceder en las mejores historias de ficción, el odioso villano no ha tenido un buen final. Gori fue detenido en agosto de 2017, acusado no sólo de este intento de chantaje sino también por haber amenazado en otra ocasión con comprar un arma y disparar contra empleados de TSI Healthcare. Ahora hemos conocido el veredicto final, por el que este poco lógico ciberdelincuente pasará 37 meses en una prisión federal, con otros tres años de libertad condicional.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.