Seguridad

Google desarrolla sin querer el algoritmo ‘rompe CAPTCHAS’ perfecto

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Escrito por Elías Notario

Sin pretenderlo, Google ha creado un algoritmo que ha resultado ser una herramienta casi perfecta para romper CAPTCHAs

Una de las obsesiones de Google es mejorar cada vez más Google Maps, uno de sus servicios estrella. Muestra de ello es que cada poco le implementan alguna nueva funcionalidad o mejora, que es justo lo que acaban de volver a hacer al dotar al producto de un nuevo algoritmo gracias al que los mapas serán cada vez más precisos y el cual curiosamente también ha resultado ser una herramienta casi perfecta para romper CAPTCHAs, esos códigos de letras y números distorsionados de mil maneras diferentes que incorporan muchos servicios de Internet y sirven para que los mismos puedan determinar cuándo el usuario es humano o no.

Adentrándonos en el asunto, todo comenzó porque Google necesitaba mejorar el proceso de “traducir” las direcciones a ubicaciones exactas en los mapas -algo bastante más complicado de conseguir de lo que parece-, así que comenzaron a trabajar en un sistema mejorado de localización de direcciones y desarrollaron un algoritmo capaz de detectar y leer los números de casas y establecimientos de las imágenes de Street View con una precisión del 90% y correlacionarlos con los números de las direcciones existentes.

Sin duda un avance importante, que cobró aún más relevancia cuando se dieron cuenta de que el algoritmo que habían desarrollado también era capaz de resolver CAPTCHAs con una tasa de acierto superior incluso a la de los humanos. En concreto descubrieron que el algoritmo descifra sin problemas el 99% de los reCAPTCHA de texto, un sistema de CAPTCHAs evolucionado del que paradójicamente el propio Google es dueño desde el 2009.

O dicho de otra forma, sin pretenderlo Google ha desarrollado “el arma anti CAPTCHAs” prácticamente perfecta porque el algoritmo resuelve con eficacia la mayoría de reCAPTCHAS, que de por sí son más difíciles que los clásicos, incluidos aquellos especialmente enrevesados (en la imagen que abre este artículo se muestran algunos de los CAPTCHAs que el algoritmo resolvió correctamente).

¿Quiere decir esto que Google ha matado a su propio sistema de CAPTCHAs sin querer? Pues no, por dos razones: una, porque el algoritmo no es público, ni lo será, y aunque lo fuera en manos de cualquier otro no funcionaría igual de bien que en las de ellos ya que para hacerlo entre otras cosas necesita de la ingente cantidad de datos que Google tiene en sus bases; y dos, porque no son tontos y desde el año pasado a parte de imágenes de letras y números distorsionados los reCAPTCHAS usan otras cosas para dilucidar si al otro lado de la pantalla hay un humano o no (por ejemplo la forma en la que navegamos por las páginas).

Lo que sí vuelve a deja claro el asunto que nos ocupa es que los sistemas de CAPTCHAs lo tienen cada vez más difícil (en el pasado otros ya han desarrollado algoritmos de resolución de CAPTCHAs muy eficientes). Ahora bien, que nadie los mate todavía, porque el caso también demuestra que a medida que aparecen tecnologías que los ponen contra las recuerdas, estos evolucionan incorporando nuevos elementos sólo identificables por humanos para zafarse. O sea, que aunque todo el mundo los odia por poco usables, y a no ser que aparezca algún avance más seguro y eficaz, tenemos CAPTCHAs para rato, porque siguen siendo funcionales y lo serán en el futuro.

Sobre el autor de este artículo

Elías Notario

Redactor especializado en tecnología e Internet, ahora por @eldiarioes y @ticbeat. Cofundador de la tienda online de regalos desdegaiaconamor.com