Seguridad

España, el país menos preparado para la llegada del GDPR

España, el país menos preparado para la llegada del GDPR

España es el país peor preparado para el aterrizaje en mayo del GDPR. Por el momento, nos hallamos a la cola de los diez principales países europeos por PIB, según se desprende de un nuevo estudio elaborado por W8 Data.

Cada vez queda menos para la puesta en vigor del Reglamento General de Protección de Datos, concebido para salvaguardar la privacidad online de todos los ciudadanos de la Unión Europea y protegerlos de los intereses comerciales de las compañías que operan a través de la red. A partir de mayo todas las compañías de todos los tamaños deberán ser proactivas y cumplir con los preceptos de la nueva normativa, nacida para proteger los datos de los usuarios.

En España, la llegada del GDPR no pinta por el momento demasiado bien. Según revela un estudio de W8 Data, realizado entre los diez principales países del Viejo Continente por PIB, España se encuentra a la cola, ostentando la última posición en base a la proporción de organizaciones y empresas preparadas para asumir el reglamento. El año pasado, un informe elaborado por NetApp apuntaba a que 7 de cada 10 compañías europeas temían no cumplir a tiempo las exigencias de la normativa.

El decálogo para convertir la pesadilla del GDPR en una oportunidad

Desde W8 Data señalan que Reino Unido se trata del país europeo mejor preparado para el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR). En territorio británico, menos de tres de cada diez empresas (29%) creen o saben que no están preparadas para asumirlo. En el último medio año, existe una percepción más baja del esfuerzo que implica su cumplimiento, considerando que existe un mayor margen de acción del esperado. 

La mitad de las compañías alemanas acusa falta de preparación, mientras que a la cola, el 71% de las suecas y el 72% de las españolas están con la soga al cuello con respecto al GDPR. Entre los países mejor preparados podemos mentar a Polonia, donde un 52% de las empresas no están todavía capacitadas para cumplir el reglamento. Al país nórdico le sigue Austria con un 53% y Francia con un 54%.

A la espera de su llegada, las organizaciones todavía disponen de tres meses para adaptarse al nuevo modelo, que permitirá una comercialización más responsable, más privacidad para los clientes europeos y una mayor transparencia. Lo más complejo para las empresas será lo relativo a la portabilidad de los datos, la obtención del consentimiento explícito de los usuarios y el derecho al olvido.

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.