Seguridad

Escribe bien Google y Amazon o podrías sufrir ataques de malware

Fíjate en escribir adecuadamente Google o Amazon para no ser víctima de los ataques de malware

Los errores tipográficos son aprovechados por criminales informáticos para crear páginas web falsas a las que desviar a los internautas que escriben rápido y no comprueban la ortografía.

Si escribes gooogle o goggle en lugar de Google, amazn en vez de Amazon o te saltas la c de un dominio .com puedes meterte en un buen problema, pues los cibercriminales aprovechan estos fallos en la tipografía para hacerte víctima de malware. 

Este tipo de delincuentes aprovecha marcas tan populares como Netflix, Google o Amazon para crear generar sus propios dominios a partir de los fallos más recurrentes de los usuarios al escribir estos nombres. Al teclear de forma rápida, los internautas no se percatan y creen que se hallan ante los dominios legítimos, dándose cuenta en muchas ocasiones cuando ya es demasiado tarde.

Errores tipográficos y malware

El error más común al caer en esta clase de malware es olvidar la c de un dominio .com, escribiendo en su lugar .om. Esto mismo le sucedió a un lector de EndGame, que escribió sin darse cuenta netflix.om y no netflix.com. El usuario no se percató de su error en el buscador porque no recibió ninguna notificación de esa página no existiera, sino que pudo acceder a un dominio activo.

Tras haber hecho clic en la url equivocada, le saltó una actualización de flash y una serie de pantallas pop-up, por lo que dió marcha atrás al reconocer que estaba frente a algún tipo de software malicioso.

El 2015 vió nacer el 27% de todo el malware jamás creado

La anécdota de este usuario ha provocado que EndGame haya puesto en marcha una investiación acerca de los diversos dominios que aprovechan errores tipográficos y en su búsqueda ha hallado al menos 300 nombres conocidos. Entre los más famosos se encuentran los mencionados Google, Amazon y Netflix, con sus correspondientes dominios .om.

Los peligros de malware que acechan a cualquier usuario que teclee rápido y no se percate de la farsa van desde una alerta de actualización de flash y varios anuncios pop-up, como le ha ocurrido al protagonista de la historia, hasta la posterior instalación de malware que rastrea su actividad en la red, que acceda a contraseñas de correos electrónicos o que rediriga a otras páginas de carácter peligroso.

Vía | Madrid Press

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.