Seguridad

El último fraude online: chantajes con supuestos vídeos de usuarios mientras veían porno

Estrellas del porno defienden la neutralidad de la red en un vídeo

En el arte de estafar, tan importante es escoger la víctima correcta como ser capaces de hacerles creer que tenemos algo que ofrecer a cambio de su dinero. Un arte en toda regla, ya hablemos de estampitas, sellos o, en el último caso conocido en la arena digital, vídeos comprometidos mientras vemos pornografía.

En un principio, nada nuevo en el horizonteLa conocida como “sextorsión” es un tipo de extorsión desarrollada en los últimos años a través de Internet que consiste en amenazar a los usuarios con la relevación de fotos, vídeos o información comprometida o de carácter íntimo, obtenidas sin consentimiento previo. Para evitar su difusión, se nos exige un pago determinado.

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Pero, ¿cómo hacer creer al inocente internauta de que tenemos un vídeo suyo que preferiría mantener en secreto… cuando no tenemos absolutamente nada? La Policía Nacional está recibiendo una media de cien avisos diarios sobre una campaña de fraude online que consiste precisamente en eso: aseguran haber hackeado sus ordenadores y contar con vídeos del usuario mientras veía contenidos pornográficos. 

Con el fin de parecer creíbles, el correo indica algunos datos personales como el correo electrónico y una contraseña personal de la víctima, obtenidos presumiblemente en alguna filtración masiva de datos. “Estoy al tanto de que tu contraseña es XXX”, “Muestra una grabación de tu cámara web” y “XXX es un precio justo por tu pequeño secreto” son solo algunos de los textos que se repiten con el objetivo de mantener esta apariencia de fidelidad.

En dichos correos, los ciberdelincuentes indican haber conseguido la contraseña de sus correos electrónicos o reconocen haber instalado un malware en las páginas web pornográficas supuestamente visitadas. Además afirman haber conseguido imágenes o videos personales íntimos suyos tras activar la webcam de su ordenador cuando visitaban esas páginas.

Los chantajistas solicitan pagos en bitcoins a diferentes monederos virtuales para no difundir las imágenes, debiendo abonar entre los 400 y los 2.900 dólares. Las víctimas tienen un margen de 24 horas para realizar el pago indicándoles que, en caso de no hacerlo, difundirán los vídeos a sus conocidos.

Y como adelantábamos cual spoiler, todo se trata de una mera campaña de ingeniería social. No existe ningún vídeo de los usuarios amenazados ni malware instalado en las páginas web supuestamente visitadas, teniendo únicamente como dato de las víctimas una contraseña obtenida fraudulentamente.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.