Seguridad

El dedo acusador de Ucrania: los rusos están detrás de los últimos ciberataques sufridos por el país

El ataque NotPetya fue especialmente dañino en Ucrania, país que no ha tardado en relacionar este acto con las controvertidas prácticas cibernéticas de Vladimir Putin y los suyos.

Se van acumulando las insinuaciones y acusaciones formales contra el gobierno ruso por impulsar (o, cuanto menos, tolerar) numerosos ciberataques contra las autoridades, partidos políticos y empresas estratégicas de Occidente. El último país en plantarse ante la guerra fría digital promovida por Vladimir Putin ha sido Ucrania, nación que vive un enfrentamiento militar con los rusos por el territorio disputado de Crimea (que dura ya tres años con 10.000 personas fallecidas), y que sufrió con gran crudeza el ataque a gran escala el pasado martes conocido como NotPetya.

El ciberataque, que comenzó en Ucrania y se extendió por todo el planeta, fue desarrollado por los mismos hackers que ya atacaron la red eléctrica de ese país en diciembre del pasado año. Así lo ha denunciado el SBU, la agencia de seguridad ucraniana, en una comunicación oficial en la que también acusaba a ciberdelincuentes rusos de destruir datos clave y extender el pánico entre su sociedad.

El cibercrimen ruso ha robado 1.600 millones de euros desde 2012

La hipótesis ucraniana se ve respaldada por las propias investigaciones de sus agentes pero también en las investigaciones llevadas a cabo por compañías como ESET, que han relacionado a NotPetya con los grupos de ciberdelincuencia Telebots y BlackEnergy. Como recuerdan en Reuters y Sputnik, ambos grupos han sido ligados en el pasado a Putin y a las máximas instancias de la Federación Rusa.

Desde el Kremlin ya han rechazado estas acusaciones, negando la mayor y recordando que algunas de las principales empresas rusas -como la petrolera Rosneft y la gasística Gazprom- también se vieron afectadas por esta supuesta campaña de ransomware, que en realidad ocultaba un código destinado únicamente a destruir información y no solo a secuestrarla.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.