Seguridad

El anatema del Internet de las Cosas en términos de ciberseguridad

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De cumplirse las previsiones de Gartner, nos encontraríamos con una inversión en soluciones y servicios de seguridad para el Internet de las Cosas de más de 3.100 millones de dólares para el año 2021.

Las promesas sobre el Internet de las Cosas son inmensas. Cisco cifra en 50.000 millones el número de dispositivos conectados para final de la década, ABI Research rebaja este número pero lo mantiene en un nada desdeñable rango de 30.000 millones de objetos conectados y Gartner ajusta todavía más el perfil hasta rebajarlo a los 26.000 millones de dispositivos conectados. Un futuro prometedor donde los sistemas en el extremo serán capaces de comunicarse entre sí y con los sistemas en la nube para automatizar toda clase de tareas y ofrecernos información hasta ahora oculta a nuestros ojos. Un mañana fabuloso, ¿verdad?

Como dictan las leyes de Newton, a toda acción le sigue una reacción opuesta y de igual fuerza. Y, en este caso, el anatema del Internet de las Cosas, esa condena eterna como no se aborde de forma decisiva en los próximos años, pasa por la ciberseguridad.

Actualmente, y eso que todavía estamos lejos de esas cifras milmillonarias de dispositivos conectados, ya un 20% de las organizaciones mundiales ha sufrido algún ataque relacionado con el Internet de las Cosas en los últimos tres años. Se trata de un dato muy abultado, sin duda alguna pero que no hemos de descontextualizar de un mundo en el que una campaña como Mirai afectó a millones de cámaras de seguridad que ni pensábamos que formaran parte de la definición de IoT.

El Internet de las Cosas sigue sin despegar: apenas supone el 10% de los presupuestos TIC

Sea el número cierto o exagerado, la realidad es que las compañías han de hacer mucho aún para proteger sus crecientes despliegues de Internet de las Cosas. Eso afirma al menos Gartner, firma de análisis que estima en unos 1.500 millones de dólares la inversión que ya este mismo curso se va a dedicar a esta particular parcela. Se trata de un 28% respecto al año anterior, cuando ‘apenas’ se habían destinado 1.200 millones de dólares a escala mundial para proteger los dispositivos conectados.

Por si alguien esperaba alguna sorpresa, esta tendencia se espera alcista para los próximos ejercicios. De este modo, y de cumplirse las previsiones de Gartner, nos encontraríamos con una inversión de más de 3.100 millones de dólares para el año 2021. La mayor parte de ese montante (2.000 millones) irán destinados a servicios profesionales de seguridad, mientras que otros 631 irán a parar a proveedores de seguridad en el endpoint y los restante 415 millones a proteger el gateway.

En todo este proceso, el cumplimiento normativo jugará un papel fundamental a la hora de incentivar a las empresas a mejorar su seguridad IoT para el año 2021. Y es que, a medida que el IoT ingrese en el mundo industrial, los fabricantes deberán cumplir con las regulaciones y directrices destinadas a mejorar la protección de estas infraestructuras críticas.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016 y 2017.