Seguridad

EEUU quiere reforzar la ciberseguridad de sus sistemas de voto electoral

voto elecciones generales

Una propuesta en el Sendado de EEUU busca dotar de más transparencia, mejor comunicación y más recursos a la lucha contra las injerencias extranjeras en los comicios norteamericanos.

En plena vorágine de acusaciones cruzadas sobre el papel que Rusia jugó en las últimas elecciones norteamericanas –con Facebook, Google o Twitter en el centro de la diana-, Estados Unidos fija ahora sus miras en cómo securizar su sistema de voto de cara a futuros comicios. 

Un grupo de senadores, entre los que se encuentran tanto demócratas como republicanos, quiere impulsar una legislación que aumente las defensas cibernéticas de los sistemas electorales de EEUU. Una medida, adelantada por Reuters, que se produce después de que altos funcionarios del país alertaran de que futuras citas con las urnas podrían ser vulnerables a interferencias extranjeras.

El Securing America’s Voting Equipment (SAVE) es el último intento de los legisladores de responder a lo que las agencias de inteligencia estadounidenses dicen que fue una operación cibernética múltiple, que incluía piratería y propaganda online, por parte de Rusia durante las elecciones presidenciales de 2016 que encumbraron al presidente Donald Trump. Moscú ha negado repetidamente las acusaciones.

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La ley SAVE autorizaría al Director de Inteligencia Nacional a otorgar una autorización de seguridad al funcionario electoral más importante de cada estado, además de a otra persona designada. También le permitiría a este directivo público compartir información clasificada con los estados sobre amenazas a sus sistemas de votación.

¿La razón de esta propuesta? Varios funcionarios electorales estatales se han quejado de que no se les informó sobre los intentos de Rusia de alterar sus sistemas de votación durante la campaña de 2016. Para ser exactos, el Departamento de Seguridad Nacional no notificó a 21 estados que habían sido atacados por Rusia hasta el mes pasado, en parte debido a restricciones de confidencialidad y privacidad.

Además, la legislación crearía un programa de subvenciones para que los estados actualicen sus sistemas para defenderse mejor de las amenazas físicas y cibernéticas. Eso sí, parece que la vida útil de esta norma podría quedarse en nada si los impulsores de la norma no consiguen apoyo en el Congreso para su iniciativa.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.