Seguridad

Biología humana para una encriptación sin parangón

Escrito por Rafael Claudín

El funcionamiento del cuerpo humano inspira a unos investigadores británicos para crear un algoritmo de encriptación potencialmente infranqueable.

El secreto de la encriptación al máximo nivel reside en el cuerpo humano. Al menos, según un equipo de investigación de la universidad de Lancaster, en el Reino Unido, que ha tomado como referencia la forma de comunicación constante entre los pulmones y el corazón para crear un algoritmo potencialmente infranqueable.

La interacción entre dos sistemas como los pulmones y el corazón es descrita por los investigadores, dirigidos por el doctor Tomislav Stankovski, como “función de emparejamiento”. De forma similar, el nuevo modo de encriptación se basa en dos sistemas diferentes, utilizando como clave de encriptación  la función de emparejamiento de los dos sistemas.

La clave de encriptación es la base de cualquier sistema semejante. El problema de los algoritmos actuales es que, sea cual sea el método utilizado, el número de posibles claves es finito, de modo que con paciencia y potencia de cálculo cualquier algoritmo puede ser abierto. Pues bien, Stankovski y su equipo aseguran que con el nuevo método las posibles claves de encriptación son infinitas.

Un sistema modular con múltiples usos

En el método Stankovski, un transmisor genera dos sistemas y utiliza una señal de información nueva crear la función de emparejamiento y enviar las dos señales por un canal público. En el otro extremo de la comunicación, un receptor sincroniza las dos señales y, con una llave privada que contiene información de la función de emparejamiento, descifra la información original.

El equipo de investigación ha descrito el algoritmo, todavía sin nombre, en un artículo de la revista Physical Review, aunque como señala Gizmag, la patente aún está en proceso de aprobación. Pero las posibilidades futuras del algoritmo son enormes, si es que pasa la prueba de fuego: la exposición a los miles de cerebritos que intentarán buscarle las cosquillas.

Los creadores del algoritmo, en todo caso, tienen confianza en sus posibilidades futuras. Así, afirman que es muy resistente al ruido, que puede transmitir varias señales al mismo tiempo y que además es un sistema modular, lo que le permitirá adaptarse fácilmente a cualquier tipo de aplicación.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.