Seguridad

Best Buy deja de vender soluciones de Kaspersky Lab por miedo a sus lazos con el Kremlin

Después del Congreso norteamericano, el FBI y una veintena de agencias federales, ahora son los principales minoristas los que recelan de Kaspersky Lab.

La caza de brujas que está viviendo Kaspersky Lab vive ahora un nuevo capítulo, con el paso de los miedos desde el gobierno norteamericano a las empresas de distribución. Un ataque directo a la línea de flotación de la compañía rusa, que depende en gran parte de que su canal de retailers vendan sus antivirus.

El protagonista de este golpe es Best Buy, el mayor distribuidor de productos tecnológicos de todo Estados Unidos. Según el periódico local StarTribune, la compañía estaría retirando los productos de seguridad cibernética de Kaspersky Lab de sus estantes y de su tienda online. Según un portavoz del minorista, hay “demasiadas preguntas sin respuesta” sobre los vínculos de Kaspersky con el gobierno ruso.

Kaspersky Lab: ¿espías al servicio de Rusia o simple teoría conspiranoica?

Recordemos que todo este conflicto maquiavélico comenzó allá por mayo, cuando la Administración de Servicios Generales (GSA) de EEUU hizo públicas sus sospechas acerca de que Kaspersky Lab podría estar ayudando al Kremlin a obtener información sensible de las instituciones públicas de EEUU. Posteriormente, un comité del congreso de Estados Unidos exigía información a 22 agencias gubernamentales sobre esta misma compañía, ante el miedo de un sabotaje o espionaje de dimensiones épicas.

Pero el paso último, el que ha dado pie y justificación moral a esta decisión estratégica de Best Buy fue la recomendación -emitida por el FBI- de que las empresas privadas de todo el país dejen de usar estas herramientas de protección cibernética por considerarlas una “amenaza inaceptable para la seguridad nacional”.

A su vez, desde Kaspersky Lab se han mantenido siempre firmes en su posición, negando la mayor, rechazando cualquier favoritismo o ayuda a gobierno alguno y mostrándose favorables a colaborar con la justicia estadounidense para demostrar su neutralidad (hasta el punto de ofrecerse a mostrar su código fuente para tranquilizar a los investigadores).

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.