Seguridad

Ashley Madison y el destronado rey de la infidelidad

Ashley Madison y el destronado rey de la infidelidad
Escrito por Manuela Astasio

La filtración de datos robados al portal de aventuras en un ciberataque ha puesto en entredicho la discreción de la que siempre había hecho gala.

En 2011 el portal de aventuras sentimentales Ashley Madison ya empezaba a tener un nombre en España, en parte gracias a una controvertida campaña de publicidad. En ella aparecían los rostros del rey Juan Carlos I, del ex presidente estadounidense Bill Clinton y del príncipe Carlos de Inglaterra. “¿Qué tienen en común estas realezas?”, preguntaban aquellos carteles. “Deberían haber utilizado AshleyMadison.com”, respondían después, en alusión a los escándalos desatados con anterioridad  por las supuestas aventuras extramaritales de esas tres figuras públicas.

La discreción pretendía ser entonces la gran baza comercial de esta plataforma online que facilita las citas y encuentros entre personas casadas, y que en junio sumaba 124 millones de visitas mensuales procedentes de más de 50 países de todo el mundo. Y la ha seguido siendo hasta hace bien poco. En concreto, hasta hace apenas un mes, cuando un grupo de hackers autodenominado The Impact Team reivindicó un ciberataque al portal canadiense, del que ya se han filtrado toneladas de información robada, como las direcciones de correo electrónico, nombres y perfiles de alrededor de 37 millones de usuarios. Como el propio equipo de Ashley Madison indica, que estas personas estuvieran registradas en su web no implica que hayan cometido infidelidad. Pero su lealtad al matrimonio ya ha quedado en entredicho. Y, con ella, el blindaje de la información que el servicio de citas almacena de sus usuarios. Los responsables del ataque acusan a Ashley Madison de lucrarse prometiendo una discreción que en realidad no es tal y avisan: tienen mucha más información, y piensan utilizarla. La policía canadiense ya ha informado de dos suicidios relacionados con el escándalo. Ashley Madison, por su parte, ofrece una recompensa de hasta 500.000 dólares a quien pueda ofrecer alguna pista que conduzca a la detención de los responsables.

Filtraciones que salpican a empleados y a usuarios

En estos momentos, en los que abogados matrimoniales y compañías especializadas en eliminar información incómoda de la red, como la española Eliminalia, no paran de recibir solicitudes relativas al escándalo suscitado por la filtración de datos robados de Ashley Madison, no está tan claro si aquella campaña publicitaria de 2011 funcionaría. Probablemente, Juan Carlos I, Carlos de Inglaterra y Bill Clinton se pensarían muy bien hoy lo de utilizar los servicios de la compañía. Casos como el del videobloguero estadounidense Sam Rader, cristiana estrella youtuber en su país cuyos entrañables vídeos en compañía de su esposa e hijos suman millones de visitas, o el del activista conservador Josh Duggar, ambos afectados por las filtraciones de información robada por los hackers, podrían quitarle las ganas a muchos de utilizar el portal.

Pero los usuarios externos no han sido los únicos salpicados por las filtraciones. Además de la crisis de imagen provocada en Ashley Madison por la brecha de seguridad, los directivos de la compañía se han tenido que enfrentar al aprieto de leer  en los medios de comunicación extractos de algunas de sus conversaciones privadas, como ésa en la que CEO, Noel Biderman, y CTO, Raja Bhati, barajan, según recoge The Verge la posibilidad de hackear los servidores de Nerve, una web de la competencia.

Un rey ¿sin trono?

Biderman es un tipo mediático, cuyo rostro se ha hecho conocido en los últimos años para canadienses y estadounidenses gracias a sus relativamente asiduas apariciones en late shows y programas de entrevistas. Conocido como “el rey de la infidelidad” y defensor de la contribución que su empresa realiza a la longevidad de muchos matrimonios, asegura, sin embargo, ser un felizmente casado padre de dos niñas que “no coquetea”, y en alguna ocasión ha confesado que le destrozaría descubrir que su mujer es usuaria de la empresa que él mismo dirige.

Los datos desvelan, no obstante, que aunque no imposible, es mucho menos probable que la esposa de Biderman utilice Ashley Madison a que él mismo lo haga: diferentes estudios sitúan el porcentaje de usuarios varones de la plataforma entre un 70% y un 86% del total. Ello provoca que la mayoría de los créditos que el servicio requiere pagar para iniciar una conversación entre dos usuarios corran, precisamente, a cargo de hombres. En Ashley Madison las usuarias, más escasas y, por tanto, más “cotizadas”, pueden enviar mensajes de forma gratuita a los usuarios, pero éstos siempre tienen que pagar para leerlos. La fórmula, diferente a las suscripciones que utilizan otros portales de citas como Match.com, ha funcionado: tal y como han desvelado las filtraciones, hay usuarios que, como el conservador Duggar, se han dejado en estos años miles de dólares en créditos. Biderman asegura que, desde su creación en 2001, supo que no haría falta esforzarse mucho para que los hombres utilizaran Ashley Madison –siempre afirma que, de hecho, ya estaban haciendo lo mismo antes de que existiera– y que el verdadero reto iba a residir en captar a mujeres casadas. Queda por saber si seguirá siendo tan fácil a partir de ahora.

Fotos cc: James Maskell

Sobre el autor de este artículo

Manuela Astasio

Soy una periodista especializada en nada, que ha pasado por Deportes, Agroalimentación, Cultura y por la delegación de Efe en México DF. Ahora me toca hablar de nuevas tecnologías y redes sociales, cosa que hago con mucho gusto y un poco de cinismo.

  • Erica Escapes

    Buenas noches,es dificil pasar por una infidelidad, mi marido estuvo saliendo con mujeres; y borrando cualquier evidencia.Pero mi amiga me dijo que habia un sistema para espiar todo sus mensajes en whatsapp,facebook
    http://programasespias.net y lo mas importante que no necesitas acceso a su celular o computador. Asi que decidi comprarlo y fue de mucha ayuda para acabar con esta inseguridad, espero que te sirva este programa.

  • Norma Cabrera

    Si yo tuve un problema parecido y use tambien un keylogger remoto, pero bueno yo si tuve autorizacion de mi esposo , lo que pasa es que ya no teniamos la manera de confiar el uno en el otro, no habia forma asi que tuvimos la opcion de instalarnos un programa para espiar nuestros telefonos que te permitia rastrear el celula.