Seguridad

Alemania prohíbe una muñeca por considerarla un ‘dispositivo de espionaje’

Te enseñamos el peligro de los juguetes conectados al Internet de las Cosas
Escrito por Marcos Merino

La agencia reguladora de Internet pide ahora a los padres que posean un ejemplar que lo destruyan para proteger la privacidad de sus hijos.

La Bundesnetzagentur, o Agencia Federal de Redes de Alemania, está pidiendo a los padres que hayan comprado a sus hijos pequeños la popular muñeca My Friend Cayla que la destruyan (y han prohibido a su distribuidora europea, Vivid Toy Group, que venda nuevas unidades dentro de las fronteras alemanas). Pero, ¿qué hace una agencia reguladora de Internet pidiendo la destrucción de una muñeca?

El motivo es sencillo: ‘Cayla’ (fabricada por la compañía estadounidense Genesis Toys) tiene acceso a Internet vía Bluetooth y está dotada de un software de reconocimiento de voz que le permite escuchar preguntas y responderlas. Pero esa misma tecnología también facilita sobremanera que cualquier ciberdelincuente pueda hackear a Cayla para espiar ilegalmente a los niños que juegan con ella (así como a sus padres), o incluso hablar con ellos.

Alemania, cuyos ciudadanos cuentan con la experiencia de haber experimentado en sus carnes la vigilancia constante por parte de la policía secreta (de la nazi Gestapo a la comunista Stasi) cuenta hoy en día con una legislación estricta contra la venta o posesión de dispositivos de espionaje, que es la categoría en la que se ha clasificado oficialmente a Cayla esta misma semana. Por ello, cualquiera que trate de distribuirla a partir de ahora dentro del país teutón se expone a penas dehasta dos años de prisión.

“Los objetos que ocultan cámaras o micrófonos capaces de transmitir datos involuntariamente ponen en peligro la privacidad de las personas. […] El acceso a esta muñeca es totalmente inseguro: no hay contraseña para proteger la conexión“, han explicado en estos días portavoces del regulador de las redes alemanas.

Pero no sólo los alemanes han señalado a Cayla por la amenaza que supone para la privacidad y la seguridad de los menores. El año pasado, el Consejo de Consumidores noruego hizo público un informe demostrando que no sólo cualquier persona ‘armada’ con un smartphone podría tomar el control de la muñeca, sino que además la compañía Nuance Communications, responsable de su tecnología de reconocimiento de voz, se reserva el derecho a utilizar la información recopilada a través de las conversaciones de Cayla.

Vía | International Business Times

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.