Salud

Un estudio relaciona el consumo de espárragos y la metástasis del cáncer de mama

Un estudio relaciona el consumo de espárragos y la metástasis del cáncer de mama

Esta semana ha visto la luz un estudio que relaciona el cáncer con los espárragos. Sin embargo, más allá del sensacionalismo y la alarma inicial, te explicamos en detalle las conclusiones de la investigación y cómo pueden afectar a tus hábitos alimentarios.

Un estudio publicado en la revista científica Nature y llevado a cabo en ratones y en células humanas en laboratorio relaciona el consumo de espárragos con la expansión del tumor de cáncer de mama de peor pronóstico, el triple negativo. Concretamente, se debe a un compuesto presente en los espárragos: un aminoácido denominado asparagina. 

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El estudio, pese a que ha sido malinterpretado por diversos medios y ha causado cierta alarma en varios sectores sociales en lo tocante al consumo regular de espárragos en la dieta, es claro: los autores del estudio han concluido que limitar la asparagina reduce de forma significativa la capacidad de este cáncer de mama en concreto -no de todos los tipos de cáncer restantes- para viajar a otros lugares del cuerpo, provocando la incurable metástasis. 

“Nuestro estudio se añade a la creciente evidente científica que sugiere que la dieta puede influir en el curso de la enfermedad”, explica Simon Knott, uno de los dos firmantes principales del trabajo, en el que han participado 12 centros, entre ellos el suyo, el Centro de Bioinformática y Genómica Funcional del Hospital Cedars-Sinai. Una de las acciones que realizaron los investigadores fue cebar a los ratones con alimentos ricos en el aminoácido y comprobar como los tumores de mama se expandían con mayor facilidad.

Los autores del estudio detectaron que la presencia de la enzima asparagina sintetasa -la que emplean las células para fabricar el aminoácido de la asparagina- en un tumor primario se asociaba con fuerza a la expansión del cáncer a sitios distantes.

En el experimento probaron tres soluciones: el uso de un tipo de interferencia de ARN para “apagar” el gen que codifica la enzima, la restricción dietética del compuesto y por otra, el tratamiento médico mediante el fármaco L-asparaginasa, una quimioterapia empleada para cánceres de la sangre como la leucemia linfoblástica aguda (LLA).

“Los resultados del estudio sugieren casi con certeza que los cambios en la dieta pueden impactar tanto en cómo responde un individuo a la terapia de inicio como en sus posibilidades de que el primer tumor se expanda con posterioridad”, apunta el otro co-autor principal del trabajo, Gregory Hannon, del Cancer Research UK Cambridge Institute.

Los autores del estudio se plantean iniciar una investigación para comprobar los efectos de una dieta baja en asparagina en pacientes sanos. Si descienden los niveles del aminoácido en sangre la misma opción se probaría en enfermos humanos de cáncer, sometidos a tratamiento.

Entonces, ¿si como espárragos puedo tener cáncer?

Los investigadores recomiendan la moderación y el sentido común. La conclusión es firme: comer espárragos no provoca cáncer e incluso, la propia palabra espárrago ni siquiera aparece en el documento original ni es el único alimento rico en asparagina, también presente en los lácteos, la ternera, el pollo, los huevos, el marisco, las patatas y las legumbres, así como la soja y los cereales de grano entero.

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Por el momento, se requieren más estudios antes de aplicar los resultados en las personas. “En el futuro, al modificar la dieta de un paciente o al usar medicamentos que cambian la forma en que las células tumorales pueden acceder a estos nutrientes, esperamos mejorar los resultados en la terapia”, señaló Hannon. La conclusión es que, cuanto más activa está la enzima, mayor posibilidades tiene el cáncer de mama de propagarse hacia la metástasis.

Fuente | Business Insider

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.