Salud

Siete alimentos que nunca deberías guardar en el congelador

10 alimentos que no debes guardar en el congelador

La inmensa mayoría de alimentos, desde los frescos a los cocinados, son susceptibles de ser congelados. Sin embargo, en algunos casos no es en absoluto recomendable conservarlos en este lugar por diversos motivos. ¿Quieres saber cuáles son las comidas que no debes guardar en el congelador?

Congelar alimentos es una práctica común en nuestra sociedad por varios motivos: el ahorro de comida, la conservación de sobras o de platos que se preparan en mayores cantidades de las que vamos a consumir, la prolongación de alimentos frescos, etc…. No obstante, muchos de ellos pueden perder sabor o textura e incluso dar algún problema de seguridad alimentaria.

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Especialmente a la hora de congelar alimentos cocinados es importante que los guardes dentro de un envase hermético, eliminando la máxima cantidad de aire posible. De lo contrario pueden estropearse o ablandarse a causa de la entrada de humedad. A continuación, repasamos diez tipos de comida que no deberías conservar dentro de tu congelador.

7 tipos de comida que no deberías congelar

  • Huevos: El lugar destinado a su conservación es la nevera y no el congelador. Sin cáscara, las claras sí pueden conservarse para recetas de repostería. Si tienes excedente y no te caben en la nevera, aprovéchalos para una tortilla o bizcocho.
  • Patatas cocidas o guisadas: Tal y como subrayan desde el blog de Directo al Paladar, son un producto que responde muy mal a la congelación. Aunque no te vaya a sentar mal, la pérdida de sabor de la patata es notable, así como el cambio de textura, más deshecha y menos agradable.
  • Algunos mariscos: Mientras que no se recomienda congelar percebes, existen mariscos que deben ser cocidos antes de ser congelados, como es el caso de centollos, nécoras y similares. Sí pueden congelarse en crudo almejas y otros bivalvos, así como gambas y langostinos frescos.
  • Verduras para comer en crudo: Es muy habitual congelar verduras que luego vayamos a cocinar, como zanahorias, pimientos o calabacín, por ejemplo. Si la verdura está destinada a ser consumida en crudo, como en una ensalada, no es recomendable que pasen por el congelador. Perderán gran parte de su sabor y se quedarán blandas y ajadas.
  • Leche y queso: Si es para cocinar, puedes congelar el queso en cuñas o tacos. Pero si es para comer directamente, perderá muchas de sus propiedades. En lo tocante a la leche, será difícil descongelar los grumos y se recomienda que una vez abierta, permanezca en la nevera. Según el tipo de queso, algunos responden mejor a la nevera y otros a la temperatura ambiente.
  • Tartas caseras: No pierden seguridad alimentaria, pero sí textura y sabor, por lo que cuando hagas tartas y pasteles es aconsejable comerlos en el momento.
  • Mayonesa, salsas emulsionadas, bechamel y nata: Las recetas que llevan este tipo de salsas o que incorporan alguno de estos ingredientes no deben nunca congelarse. ¿La razón? En el proceso de descongelación podrían cortarse y provocarte una indigestión.

Tampoco es recomendable congelar fruta, siendo más propicio adquirir fruta fresca y de temporada. En el caso de hacerlo, se conserva mejor lavada, pelada y picada.

Fuente | Directo al Paladar

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.