Salud

Si tiras tus lentillas por el lavabo contribuyes a contaminar los mares con toneladas de plástico

Entre el 15% y el 20% de los usuarios de lentillas las tiran por el lavabo o el inodoro, lo cual provoca que entre seis y diez toneladas de plástico acaben en las aguas solo de Estados Unidos. Y lo que es peor: los peces las pueden confundir con alimentos e intoxicarse con los residuos de las lentes de contacto.

Cada año, se estima que ocho millones de toneladas de plástico terminan en el océano y se estima que la cifra aumentará a 60 toneladas por minuto para el año 2050 si continúa el uso actual de plástico y la falta de una gestión adecuada de los desechos. Normalmente pensamos en botellas de agua, bolsas de la compra y otros enseres industriales, pero tampoco hemos de olvidarnos de formas de contaminación mucho más pequeñas. Tan pequeñas que incluso caben en nuestros ojos.

Hablamos de las lentillas, los dispositivos de plástico que nos permiten corregir nuestra visión sin la incomodidad y la -a veces- negativa apariencia estética de las gafas. Alrededor de 45 millones de personas utilizan lentes de contacto, solo en Estados Unidos. Y, de ellas, entre el 15% y el 20% las tiran por el lavabo o el inodoro, lo cual provoca que entre seis y diez toneladas de plástico procedente de lentillas acaben en las aguas de ese país.

Las lentes que se van por el desagüe terminan en plantas de tratamiento de aguas residuales, pero estos plásticos tienden a ser más densos que el agua, lo que hace que se hundan, lo que podría representar una amenaza para la vida acuática, “especialmente los depredadores inferiores que pueden ingerir las lentillas”, dicen los autores de este análisis.

Analizar qué sucede con estas lentes era un desafío. Primero porque son transparentes, lo que las hace difícil de observar en el entorno de una planta de tratamiento de aguas residuales. Además, los plásticos utilizados en su fabricación son diferentes de otros residuos plásticos, como el polipropileno, que se puede encontrar en todo, desde baterías de automóviles hasta textiles. Por lo general, las lentes de contacto se crean con una combinación de polimetacrilato de metilo, siliconas y fluoropolímeros para crear un material suave que permite que el oxígeno pase a través de la lente hacia el ojo.

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Estas diferencias hacen que el seguimiento del procesamiento de las lentes de contacto en plantas de tratamiento de aguas residuales haya supuesto todo un reto. Para ello, los científicos expusieron cinco polímeros encontrados en lentes de contacto de muchos fabricantes a microorganismos anaerobios y aeróbios presentes en estas plantas en diferentes tiempos y aplicaron técnicas espectroscopías para analizarlos.

En ese sentido, los científicos concluyeron que los microbios de las instalaciones alteran la superficie de las lentes, debilitando los enlaces en los polímeros plásticos. “Cuando el plástico pierde algo de su resistencia estructural, se descompone físicamente. Esto conduce a partículas de plástico más pequeñas que finalmente conducen a la formación de microplásticos”, indican.

El principal problema es que los organismos acuáticos pueden confundir los microplásticos con los alimentos y, dado que no son digeribles, afecta dramáticamente el sistema digestivo de los animales marinos. Estos seres vivos son parte de una larga cadena alimenticia, algunos incluso forman parte de la dieta humana, lo que podría conducir a exposiciones no deseadas a contaminantes plásticos.

*Fotografía y referencias: Charles Rolsky / Universidad Estatal de Arizona / SINC

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.