Salud

Realidad virtual contra el dolor del ‘síndrome del miembro fantasma’

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Escrito por Marcos Merino

El investigador mexicano Max Ortiz Catalán ha asistido en Madrid al Congreso Orto Medical Care 2016 para exponer sus últimos avances.

El jueves y viernes de semana ha tenido lugar -en el pabellón IFEMA de Madrid- el Congreso Orto Medical Care 2016, dedicado al campo de la ortoprotésica. Uno de los ponentes estrella del mismo ha sido el mexicano Max Ortiz Catalán, investigador de ingeniería biomédica en la Univ. Tecnológica Chalmers y creador de la primera prótesis sensitiva (esto es, que permite tener sensaciones) del mundo.

Lo revolucionario de la protésis desarrollada por Ortiz Catalán es su capacidad para convertirse en una extensión del cuerpo humano a través del proceso de oseointegración, uniéndola directamente al hueso (haciendo usode un implante de titanio). Luego, la unión de interfaces neuronales y musculares permite al paciente libre movilidad y manejo de la prótesis. Gracias a eso, el paciente puede llegar a manipular un objeto pequeño y delicado sin romperlo. “Creemos que poder utilizar interfaces neuronales para el control de las prótesis en la vida diaria marca una nueva etapa en la ortopedia”.

Sin embargo, toda una serie de razones médicas (padecer ciertas clases de diabetes, o carecer de suficiente hueso en el muñón) puede impedir a los pacientes optar a esta mano biónica, exponiéndose así a sufrir el síndrome del ‘miembro fantasma’, la sensación de dolor que algunas personas experimentan en el lugar que antes ocupaba su miembro amputado, a causa de la ruptura de una conexión neuronal aún existente. Esta dolencia, en palabras del investigador, “puede convertirse en una condición crónica que reduce la calidad de vida de estas personas”.

En estos casos, Ortiz Catalán está convencido de poder reducir dicho dolor recurriendo a la realidad virtual, mostrándole a sus pacientes una imagen virtual de su miembro completo y en movimiento, haciendo uso de un monitor, una cámara y un marcador situado en el muñón. Pero para restaurar el estado cerebral previo a la amputación es preciso mostrarle también al paciente los movimientos que quiere realizar, extremo que ha logrado a través de electrodos situados en la superficie del muñón, que captan la actividad eléctrica de los músculos.

“Las áreas motoras del cerebro necesarias para el movimiento del brazo amputado se reactivan”, explicaba el investigador en 2014, “y el paciente obtiene una respuesta visual que engaña al cerebro haciéndole creer que hay un brazo ejecutor de tales órdenes motoras. […] La vívida sensación de haber completado una tarea suministrada por la realidad aumentada puede ser el razón de la mejoría del paciente”.

Vía | Orto Medical Care y Agencia SINC

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.